Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El modo totalitario
Eduardo García Gaspar
31 enero 2018
Sección: POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


El realismo puede lastimar, incluso herir. Es uno de los efectos inevitables de eso que llamamos verdad.

Tan temido es ese efecto que ha sido dicho que el decir la verdad en tiempos de engaños universales es un acto revolucionario (G. Orwell).

Tiene su punto esa idea y puede confirmarse con la tendencia a la legalización del lenguaje políticamente correcto.

Por ejemplo, el prohibir que los doctores llamen ‘mamás’ a las embarazadas por temor a que esto incomode a quienes son transgénero.

En el fondo esto es un miedo a la verdad, o mejor dicho, a escucharla. Y para no hacerlo, lo primero que tiene que hacerse es retirar la libertad ajena, la libertad de los demás para decir la verdad.

Un ejemplo notable de ese atrevimiento tan temido en nuestros tiempos es este:

«[…] el infierno totalitario solamente prueba que el poder del hombre es mayor de lo que él se atrevió a pensar, que el hombre puede realizar fantasías infernales sin que el cielo se caiga ni la tierra se abra». H. Arendt, The Origins of Totalitarianism

Piense usted en el régimen nazi, en el soviético; en personajes como Pol Pot, Hitler y Stalin o Lenin, con versiones actualizadas en celebridades como H. Chávez y N. Maduro, los Castro en Cuba, o la dinastía en Corea del Norte (desde 1948).

Esto es lo que bien merece una segunda opinión: el riesgo de llegar a esos infiernos es real, no es algo especulativo ni imaginario. Existe, es concreto e innegable. Ha sucedido, sucede y puede suceder. Es el modo totalitario que avanza poco a poco.

No es la posibilidad de un gobierno malo, ni de un régimen dictatorial, ni de una monarquía tiránica. Es el totalitarismo efectivo y posible. Una verdad que no puede ocultarse y que obliga a ser precavido y cauteloso.

En otras palabras, es una exigencia previsora colocada en dos entidades de toda sociedad, el gobierno y los gobernantes. Impedir que lleguen al modo totalitario.

Ambos tienden, por su misma naturaleza e inclinación, a aumentar su poder. Esto significa que buena parte de los asuntos políticos deben estar orientados por un principio de vigilancia: recelar y evitar los aumentos de poder de gobiernos y gobernantes.

Un asunto de vida y muerte para la sociedad porque toda elevación de poder de los gobiernos y los gobernantes es un paso en la dirección más peligrosa que se tiene en política. Desechar este riesgo es un acto de miopía política como ninguno otro y que en nuestros tiempos es más probable que en los anteriores.

Las ideologías, en nuestros tiempos, colocan a gobiernos y gobernantes en modo totalitario porque ellas permiten creer que los paraísos sociales son posibles por medio de la ascensión de un cierto gobernante con un cierto programa de gobierno. La unión de una ideología con un iluminado es el mayor riesgo en el que pueda pensarse en política.

Y es un riesgo común que se presenta con apariencia inocente en una figura habitual en el panorama político actual, el fan del político iluminado: ese con las ideas que podrán salvar al país alcanzando al paraíso social (ese país amoroso y fraterno de López Obrador, por ejemplo, o el socialismo del siglo 21 de Chávez).

«Soy fanático del AMLO que manda al diablo a las instituciones […] Soy fanático del Peje que cerró [Avenida] Reforma como postura pacífica […] Soy fanático del López Obrador que está enfermo de poder[…]». Angel Neocelo X

Sin la exigencia previsora que impida el crecimiento del poder estatal se elevan las probabilidades del camino al totalitarismo: el surgimiento de un iluminado con seguidores incondicionales, alimentados todos por una ideología que promete un paraíso social.

Empecé hablando del temor a la verdad por una razón: las ideologías la tienen como enemigo central porque ellas funcionan admirablemente mientras no se les enfrente la realidad. Su misma supervivencia requiere que la verdad sea ignorada y permitir así creer que el paraíso social es posible si se deja gobernar sin límites al iluminado.

La exigencia previsora de la que hablo es el evitar caer en el modo totalitario que facilite el ascenso al poder del iluminado que tiene ideas que funcionan muy bien en su mundo virtual. Sí, el modo que abre la puerta a infiernos políticos perfectamente posibles.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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