Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Fake news económicas
Leonardo Girondella Mora
17 enero 2018
Sección: ECONOMIA, LIBERTAD CULTURAL, Sección: Asuntos
Catalogado en: ,


La libertad de expresión suele ser considerada como sagrada —un derecho humano que consiste en pensar libremente y expresar las ideas propias sin que eso produzca consecuencias negativas, como prisión y castigos de cualquier índole por parte de otros.

Dada la altura en la que se ha colocado a la libertad de expresión se convierte en algo muy curioso el que, sin aspavientos, se produzca censura gubernamental de información en el campo económico —el gobierno como emisor de fake news, algo que en la economía es una práctica común.

Se vería con enorme indignación la acción gubernamental que impidiera que un periódico reportara un escándalo político —o que algún personaje público intentara sobornar a un medio de comunicación para publicar noticias falsas que le beneficiaran.

Y, a pesar de esa reacción de indignación que produce la censura informativa —muy propia de países tiránicos—, existe un caso especial en el que la censura gubernamental a la información es pan cotidiano.

Es el caso de la información económica —y concretamente la censura de precios. Esta censura toma formas concretas, como la reducción por decreto del precio de la gasolina, o de la electricidad y energía y el control de precios.

La censura, que suele pasar desapercibida, se entiende de esta manera:

• Existen precios que pueden llamarse reales o naturales, que son los que se forman y cambian dependiendo de las necesidades y apreciaciones de las personas que producen, venden y compran.

El resultado acumulado de las acciones de esas personas —millones de ellas actuando libremente— produce los precios, sus elevaciones y caídas. Pueden verse fácilmente en las variaciones de los precios estacionales de productos agrícolas.

Dentro de una situación de competencia libre, los precios son formados a diario constituyendo una información indispensable para la toma de buenas decisiones de compra y venta y producción.

• Existen precios que pueden formarse por medio de otro método, el del decreto gubernamental, como en un control de precios.

Estos precios decretados forzosamente difieren de los precios objetivos formados por el otro método y son en realidad una forma de censura —una violación a la libertad de expresión de las acciones de las personas sobre las que todos deben estar informados.

Es la sustitución de una información verdadera con una falsa —un caso de fake news que engaña a las personas y les impide disponer de información que es vital para tomar decisiones económicas basadas en la realidad.

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Si un gobierno establece una tasa de interés por debajo de la tasa real que se lograría en un mercado libre, las personas tomarán decisiones de ahorro e inversión sustentadas en una información falsa —que las llevará a tomar decisiones que no hubieran tomado de haber sabido la realidad.

Si un gobierno dicta un precio máximo de un bien cualquiera, por ejemplo, la gasolina o la electricidad, inferior al que se tendría en una situación real, la gente consumirá esos bienes pensando que son baratos —consumirá más de lo que hubieran consumido a un precio mayor y eso conduce a situaciones de desabasto.

«La existencia de precios bajos hace que inmediatamente surjan muchas más personas que quieran comprar que las que están dispuestas a vender; es decir, la demanda supera a la oferta. elmundo.com.ve

Eso que debe observarse es el contraste entre precios reales y precios falsificados —no diferente a noticias reales y noticias censuradas (generalmente por motivos políticos que favorecen a algún partido o gobernante).

Las personas necesitan información para tomar decisiones importantes para su mejora personal y, si acaso la información que poseen es falsa, puede concluirse que eso producirá un daño en su bienestar —aunque de momento, al principio, puedan gozar del beneficio de un bien barato.

Es realmente curioso que esta manera de violar a la libertad de expresión, impidiendo la existencia de la información que contienen los precios reales, sea recibida sin la indignación que produciría la censura de alguna otra información, como un escándalo político.

Creo que la explicación de buena parte de esta censura de información económica tiene tintes políticos —los gobiernos tienen interés en pintar escenarios económicos favorables y pocas cosas les son más útiles que usar información económica fantasiosa que mejore su imagen pública.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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