Ideas duras de matar

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Un país cualquiera pasa por un mal momento económico —su crecimiento es pequeño y llega al poder un gobierno nuevo que quiere resolver la situación. 

¿Qué hará ese gobierno? Muchas ideas surgirán en la mente de los nuevos gobernantes y una de ellas, muy común, es dejar de importar bienes del extranjero.

¿No es acaso una gran idea producir localmente eso que se compra afuera? Y, además, aumentarían los empleos dentro del país —lo que tienen en común dos presidentes estadounidenses, Hoover y Trump.

El primero para resolver el crack del 29 y sobre lo que un autor ha comentado:

«Otra de las medidas intervencionistas de Hoover, de catastróficas consecuencias, fue la restricción del comercio internacional bajo la falsa creencia de que contribuiría a reactivar la economía local». Kaiser, Axel. La miseria del intervencionismo: 1929-2008 (Biblioteca de la Libertad Formato Menor nº 17) (Spanish Edition) (Kindle Locations 1108-1109). Unión Editorial, S.A.. Mi traducción.

El mismo comentario que décadas más tarde se ha hecho con respecto a Trump —el proteccionismo no funciona y tiende a producir una escalada proteccionista, una guerra comercial que destruye empleos y encarece productos.

En una escala menor, hay otro caso reciente de proteccionismo, ahora en México y con la usual faceta de evitar la dependencia del extranjero.

«Andrés Manuel López Obrador buscará que México deje de depender de la importación de gasolina con la rehabilitación de seis refinerías para producir el combustible en el país, en caso de ganar la Presidencia, sostuvo Rocío Nahle». elfinanciero.com.mx

Es un asunto de supervivencia de ideas malas, demostradas falsas con evidencias teóricas y prácticas. ¿Por qué se mantiene vida esa idea de prohibir importaciones creyendo que así se hace un gran bien al país?

La explicación que de inmediato se ocurre es la ignorancia: quienes la proponen no tienen conocimientos históricos ni teóricos —una situación que afecta en especial a los políticos y algunos círculos académicos.

A lo que debe añadirse la terquedad ideológica que impide ver a la realidad —pero, sobre todo, la simpleza del error que se convierte en un punto de gobierno: «produciremos lo que necesitamos, dejaremos de depender del extranjero, crearemos más empleos nacionales». ¿Qué electorado no sucumbiría a eso?

La verdad es más compleja y menos dúctil para ser empleada en la retórica política —tiene menos probabilidad de ser utilizada porque es más difícil y despiadada, lo que a pocos gusta.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.

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