Las trampas de la pobreza

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The Bottom Billion: Why the Poorest Countries Are Failing and What Can Be Done About It
de Paul Collier

 

The Bottom Billion: Why the Poorest Countries Are Failing and What Can Be Done About ItThe Bottom Billion: Why the Poorest Countries Are Failing and What Can Be Done About It by Paul Collier
My rating: 4 of 5 stars

La obra parte de una realidad: aproximadamente mil millones de personas viven en países que son pobres y que tienen pocas o nulas probabilidades de progresar. Son países que están en situaciones que son trampas: conflictos internos, recursos naturales, carencia de acceso al mar y gobiernos malos con malas políticas. Son el real problema de la pobreza en el mundo; el resto ha progresado ya o está prosperando.
La obra está bien organizada. Partiendo de la definición del asunto a tratar, esos países, a continuación define las trampas en las que se encuentran (hace un interludio acerca de la globalización) y apunta instrumentos posibles de solución para terminar con una agenda de acciones.
Altamente recomendable por su naturaleza objetiva sustentada en evidencias sólidas y razonamientos disciplinados, lo que hará desesperar a quienes, sobre todo en la izquierda proponen soluciones urgentes basadas en buenas intenciones. Aunque en algunas partes desesperará a la derecha al cuestionar partes de su ortodoxia. La vida es más compleja de lo que piensan esos dos.
La lectura no es fácil. Esta llena de sutilezas y algunos conceptos contra-intuitivos, pero al final logra establecer una posición general sólida, la de una situación grave que tiene repercusiones mundiales. los mil millones de personas no pueden ser ignoradas.
Mientras leía algunas partes, recordé a varias personas a quienes mueve un sentido tal de indignación ante la pobreza que se vuelven incapaces de aceptar ningún otro remedio que la inmediata elevación de los presupuestos de ayuda internacional. Para ellas este libro será de utilidad poniéndoles un sano yugo a esa urgencia irreflexiva de acción inmediata alimentada por su indignación, no por su razón.

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