Libertad moral

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¿Qué tan moralmente libre es cada país? Libre en el sentido de que cada ciudadano decide por sí mismo, sin limitaciones impuestas por el gobierno.

Hay un índice que muestra eso, el World Index of Moral Freedom. No sorprende que Holanda ocupe el primer lugar.

Pero hay sorpresas del segundo al décimo lugar. Por orden descendente: Uruguay, Portugal, República Checa, Bélgica, España, Estados Unidos, Alemania, Canadá y México.

Otras posiciones: Brasil (19), Bolivia (22), Ecuador (24), Argentina (25), Chile (36), Perú (38), Cuba (59), Venezuela (62). En las últimas posiciones están: Arabia Saudita, Yemen, Irak, Emiratos Árabes Unidos, Qatar, Kuwait, Irán, Egipto…

La pregunta que interesa es la de qué demonios mide ese índice: la ausencia de coerción moral por parte de los gobiernos. Y eso lo han definido, en parte, como libertad religiosa, la posibilidad de practicar o no la religión decidida libremente por cada persona. No está mal, al contrario.

Pero también la han definido como la libertad bioética (aborto, eutanasia, clonación), la libertad de consumo de sustancias prohibidas, la libertad sexual (pornografía, prostitución, edad mínima para sexo, etc.) y la de género (libertad femenina, cohabitación sin matrimonio, matrimonio homosexual, etc.).

Usted puede leer la explicación completa en el reporte. El punto, sin embargo, es el juicio al respecto. ¿Es la posición ideal la de la máxima libertad moral, o bien existe una posición media que sea óptima?

El tema bien vale una segunda opinión con algunas consideraciones posibles.

Primero, la libertad religiosa. No creo que haya mucha duda al respecto, ella es buena. Los gobiernos no tienen justificación para obligarla a ser de tal o cual religión. Esa es una decisión personal, cuya historia es amarga y dolorosa.

Segundo, algo más complejo, el de la liga entre libertad y moral. Tocqueville (1805-1859) lo planteó como la imposibilidad de soportar totalmente a la libertad al ser irrealizable la tarea de construir una moral propia válida y sólida.

En otras palabras, los seres libres necesitan guías externas que pongan un yugo saludable a su libertad y las religiones son especialmente útiles para ello. Si cada quien es responsable de su propia moral, eso crearía dudas y confusiones que prepararía a las personas a la servidumbre, según Tocqueville. Es el problema del relativismo moral.

Tercero, puede concluirse algo: un escenario en el que la persona tiene absoluta independencia moral resulta una carga demasiado pesada para quien quiere partir de cero creando una moral original propia. Una carga imposible que terminaría en un caos propicio a entregarse a un amo que domine.

Tocqueville, de nuevo, piensa que es dudoso que podamos soportar al mismo tiempo la total libertad y la entera independencia religiosa. Necesitamos religión, o al menos, principios morales que tienen origen religioso.

Cuarto, los asuntos de aborto, eutanasia, consumo de drogas, prostitución y el resto, son tomados como un signo de libertad moral y eso es cierto. Son acciones que están disponibles y pueden ser conductas libres. Pero no significaría que sean conductas admirables.

Que algo sea realizado en plena libertad, me parece obvio, no otorga a esa conducta un sello de aprobación moral, lo que parece implicar ese índice. Que la pornografía circule libremente, sin censura gubernamental, es propio de una sociedad sin intervencionismo moral, pero no convierte a la pornografía en algo admirable.

Quinto, el índice puede crear la impresión de que los gobiernos deben abstenerse de entrometerse en las decisiones morales de las persona y llegar a absurdo como abstenerse de prohibir la decisión libre de golpear al cónyuge. Claramente prohibir y castigar esa conducta es responsabilidad estatal, lo que crea las complicaciones conocidas en el caso de querer matar a un hijo.

Sexto, puede crearse la impresión de que los mejores lugares son los primeros y los últimos los peores, cuando no necesariamente lo sea lo mejor. Este es el problema del error de los extremos, el justo medio de Aristóteles.

Si sabemos que en un extremo indeseable están Arabia Saudita, Yemen, Irak, Emiratos Árabes Unidos y demás, podemos concluir que es posible que también lo estén Holanda, Uruguay, Portugal y el resto de los primeros países.

En fin, un terreno complejo que ese índice puede simplificar indebidamente. La libertad moral no significa libertad sin moral.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.

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