Problema de desconocimiento

,

Las propuestas políticas de candidatos en campaña contienen varios problemas, como el del optimismo injustificado y el de la posibilidad de planear y realizar a la actividad humana desde un organismo central.

En lo que sigue pongo atención en uno de esos problemas, el de la información o conocimiento —la hipótesis muy aventurada de que tiene el candidato y su equipo conocen lo suficiente como para decirles a los demás lo que deben hacer.

Pero antes, expongo un caso de promesas de campaña contenidas en la plataforma electoral de uno candidato en México —quien promete entre otras cosas

  • • crecimiento del 4% durante 6 años y del 6% a partir de allí.
  • • producción agrícola récord y autosuficiencia de algunos elementos básicos.
  • • fin de la emigración al extranjero.
  • • delincuencia en desaparición y cero corrupción política.
  • • «una revolución del las conciencias».
  • &&&&&

Si bien las promesas son exageradas y no tienen una demostración convincente, ellas se sostienen debido a ideas subyacentes, entre las que están:

  1. • optimismo desbordado.
  2. • creencia en la posibilidad de planear la conducta humana.
  3. • confianza infundada en los pronósticos.
  4. • nociones económicas simples, como la de la suma cero

Otra idea subyacente a esas promesas es la hipótesis de la información o conocimiento —presuponiendo que el candidato y su equipo cuentan con información y conocimiento total o casi total acerca del país, su situación, problemas, oportunidades, y con todo detalle actualizado de inmediato.

Quiero llamar a esto la «hipótesis del conocimiento completo» y que consiste en suponer que el candidato y su equipo posee ese conocimiento completo del país en el detalle suficiente como para poder hacer pronósticos de ese tipo sujetos a que las personas actúen como ellos quieren y suponen.

La interrogante que se impone de inmediato es si es posible que alguien tenga ese saber integral y al día acerca del país —y que va mucho más allá de conocer cifras macroeconómicas y los grandes números nacionales.

La respuesta cierta es que no, que nadie posee ese conocimiento de la situación detallada del país —que va desde conocimientos tecnológicos, hasta experiencias administrativas, cálculos de riesgos de negocios, oportunidades de innovación y todo, a nivel detallado.

Es regla general, con excepciones, que los gobernantes no tienen experiencia empresarial —nunca han trabajado en una empresa y no han sido dueños ni administradores.

El punto, hasta aquí, es la indiscutible posición de cualquier candidato y su equipo: no conocen, porque es imposible, lo suficiente como para suponer que siguiendo sus propuestas de decisiones económicas el país alcanzará los pronósticos que han propuesto. 

&&&&&

El no poseer ese conocimiento completo acerca de la situación del país, sin embargo, no funciona como un freno que modere las promesas y propuestas de los candidatos —ellos prometen y proponen sin conocer lo suficiente.

Pero, a pesar de su desconocimiento, ellos sí tienen un cierto conocimiento —el que por pequeño que sea les hace suponer que pueden planear a la sociedad con resultados garantizados.

Ese pequeño conocimiento que tienen y que suponen que les basta, tiene peculiaridades que resalto, apuntando que es un conocimiento sesgado y parcial —acomodado a sus preconcepciones y prejuicios.

  1. • información macroeconómica selectiva, elegida para concordar con sus propias ideas —o rechazada aquella que no concuerda.
  2. • información anecdótica igualmente escogida y filtrada, que sea de utilidad para apoyar sus ideas previas —rehusando admitir la que las contradice.
  3. • elementos ideológicos simples entresacados de pensamientos políticos y económicos que les permitan justificar sus propuestas —dejando de admitir los que los contradicen.

Ese conjunto de conocimientos seleccionados les hace suponer que ellos poseen la solución perfecta de los problemas nacionales y que ella es posible si las personas siguen las instrucciones y órdenes del gobernante y su equipo —todo sustentado en una ilusión sin fundamento, pero en la que tienen confianza total.

&&&&&

Una vez implantadas las propuestas de ese gobierno optimista sin sentido y sin la información suficiente, el resultado casi seguro es una gran cadena de fracasos —ya que la información en la que se basaron era de mala calidad. Problema de desconocimiento económico grave.

Lo que sucede a continuación, después de que se muestran los fracasos, es el resultado de su optimismo a toda prueba. El gobierno intensificará las medidas que han fracasado y los fracasos se multiplicarán —los que no serán nunca aceptados.

Todo comenzó con el problema de la información y no aceptar que nadie tiene ni puede tener el conocimiento necesario para planear a la sociedad y la conducta de sus ciudadanos. Un problema de desconocimiento económico acompañado por una dosis de optimismo irresponsable.

Nota del Editor

El lector hará bien al conocer una idea de R. Scruton sobre el tema, «Optimismo Sin Escrúpulos».

No resisto la tentación de citar a G. Marx:

«La política es el arte de buscar problemas, encontrarlo en todas partes, diagnosticarlo incorrectamente y aplicar remedios erróneos».

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *