El polo de atracción para el autoritario. Ese centro irresistible al que se dirige la personalidad autoritaria. Es el gobierno el eje alrededor del que gravita quien tiene tendencias autoritarias. Un imán que seduce irresistiblemente a quien tiene ensueños de ordenar la vida de otros.

Gobiernos atraen al autoritario

El campo más propicio para dar cabida a esa personalidad es el gobierno, haciendo que el poder sea un polo de atracción a los más inclinados a ser autoritarios.

¿Qué otra actividad atrae más a quien tiene sueños de poder que el ser gobernante? Ninguna otra alternativa existe que pueda equipararse con el poder que da un puesto de jerarquía en algún gobierno. El gran polo de atracción para el autoritario.

Un libro de Andrew, Christopher. The Secret World: A History of Intelligence, contiene evidencias de eso.

Carlos Marx y su certidumbre

Un ejemplo clásico, C. Marx y su certeza ideológica que le mandaba tratar con desprecio a quien le contradecía (p. 387).

Un rasgo interesante: quien sea que presupone que posee la verdad absoluta tendrá una cierta inclinación a considerar a los demás como inferiores. Él, después de todo, es quien está en lo cierto.

El gobierno de la URSS, un polo irresistible

Otro caso, el de Lenin en su viaje en tren de regreso a Rusia. Dio instrucciones precisas acerca del fumar y del uso de los baños (p. 545). Otro rasgo interesante, la tendencia a entrar a ordenar la vida ajena incluso en los detalles más pequeños.

La implantación del comunismo en Rusia provee otro ejemplo, con su simplificación extrema que determinaba culpabilidad individual dependiendo de la clase a la que se pertenecía, el origen de la persona y su educación o profesión (p. 556).

El autoritario tiene prisa por lograr lo que pretende y emite dictámenes veloces de condena y castigo. El gobierno como polo de atracción para el autoritario con prisa.

Y otro rasgo curioso, el del mundo virtual en el que vive el gobernante autoritario. También lo ilustra un fenómeno en la URSS durante los años 30 del siglo pasado.

La URSS tenía el mejor servicio de inteligencia en el mundo, interceptación de señales y número de agentes, pero fallaba en la interpretación de la información recopilada (p.594). Una muestra de que ese polo de atracción embrutece a quien llama.

Hitler y la obsesión de control

Un rasgo llamativo lo da otro caso, el de A. Hitler y su costumbre de dar responsabilidades similares a diferentes departamentos, de manera que siempre mantenía el control en sus manos (p.664).

Más su desprecio por la información que contradecía sus opiniones pues se veía a sí mismo como infalible (p.646).

Otra cosa, la tendencia del gobernante autoritario a rodearse de personas que le comunican lo que no lo contradiga. La información que llega por esos conductos está suavizada (p.693).

De tal manera que llegan a creer sus propias mentiras, como en el caso de Sadam Husein creyendo que realmente estaba ganando la guerra (p.744).

El polo de atracción para el autoritario

Expongo un problema político real, el que puede expresarse como una ley. La política atrae a la personalidad autoritaria y conforme crezca el poder que ella tenga más tenderá a vivir en su propio mundo, alejándose de la realidad.

Este alejamiento de la realidad propiciará un círculo vicioso de un aún mayor alejamiento y desconexión con la realidad. Y el poder, por su propia naturaleza, siempre tiende a excederse.

Personalidad autoritaria, significado

Una razonable definición de la personalidad autoritaria es esta:

«[…] el conjunto de características individuales, que adquiridas durante la infancia, predisponen a un individuo a aceptar y adoptar creencias políticas antidemocráticas, encontrar satisfacción en la sumisión a la autoridad, dirigiendo la agresión hacia las minorías sociales, étnicas o a los grupos sometidos a la marginación social. Esta personalidad se caracteriza por la presencia de actitudes intolerantes como la xenofobia, el racismo, la discriminación social entre otros». es.wikipedia.org

A lo que creo que debe añadirse una faceta adicional. La personalidad autoritaria en el gobierno suele tener una gran habilidad para dar una imagen benevolente y atractiva.

Y una cosa más…

Una pieza de información no relacionada con lo anterior directamente, pero que influye en la narrativa nacional de muchas partes con información suavizada:

«Ninguna explicación de la política estadounidense sobre la Guerra Fría en el Tercer Mundo omite el papel de la CIA. En contraste, la acción encubierta de la KGB pasa casi sin mencionar en la mayoría de las historias tanto de la política exterior soviética como de los países en desarrollo. El resultado ha sido un relato curiosamente torcido de la Guerra Fría secreta en el Tercer Mundo, el equivalente en inteligencia del sonido de una mano que aplaude. La admirable historia de la Guerra Fría de John Lewis Gaddis, por ejemplo, se refiere a la acción encubierta de la CIA en Chile, Cuba e Irán, pero no hace referencia a las extensas operaciones de KGB en los mismos países». Andrew, Christopher. Ibídem. Mi traducción.