¿Las personas o los gobiernos?

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La decisión inevitable —el seleccionar una de dos opciones: el predominio de las personas o el predominio del gobierno.

Esta es la decisión central de toda política económica —es la hegemonía de una de esas dos alternativas. ¿Las personas o los gobiernos?

Se refiere al núcleo que servirá de base para cimentar la política económica y las determinaciones posteriores acerca de la conducción de los asuntos económicos de cualquier nación.

Un asunto de hegemonía y predominio —el quién tomará las decisiones del uso de los recursos disponibles: inversión, consumo, producción, venta, compra, distribución de bienes. ¿Las personas o los gobiernos?

Este es la médula del sistema económico que rija a un país y del que dependerá su progreso y bienestar —una decisión fácil del comprender. ¿Las personas o los gobiernos?

Si no son las personas, quienes forman la opción obvia y conveniente, la decisión toma a los gobiernos como la alternativa por default — algo que suele determinarse sin mucha reflexión siguiendo una línea de pensamiento errónea.

Suele argumentarse con gran frecuencia que la opción de dejar que las personas y sus decisiones rijan las decisiones económicas, conduce a fallas y errores —las fallas de los mercados libres suele decirse, proponiendo que ellas sean corregidas con el dominio estatal sobre la economía.

Examino esa una línea de pensamiento errónea en lo que sigue.

• Los mercados libres, es verdadero, tienen fallas y errores —lo que se atribuyen a que las personas cometen errores en sus decisiones y realizan actos reprobables, algo también cierto.

• Del punto anterior, se infiere que los errores y fallas de los mercados libres deben ser corregidos o disminuidos —lo que es correcto en su intención y propósito.

• Y se propone que las soluciones sean provistas por el gobierno. Es decir, los gobernantes intervendrán en la economía proveyendo las soluciones a los errores y fallas de los mercados —una propuesta que parte de una premisa errónea: el creer que los gobernantes no cometerán errores también.

Si las personas, los particulares cometen errores en sus decisiones y realizan actos reprobables la expectativa más razonable y realista es que los gobernantes también cometan errores en sus decisiones y realicen actos reprobables —después de todo son humanos.

Lo que lleva a concluir que el dominio económico de los gobernantes no está exento de las fallas y errores que tendría el dominio económico de las personas —es decir, contrario a lo supuesto, el dominio gubernamental sobre la economía no contiene garantía para la solución de las fallas de los mercados libres.

Por tanto, cuando se discuta acerca de quien debe dominar a la economía de un país, personas y gobiernos, se hará bien en no presuponer que las imperfecciones de las personas encontrarán una solución en las perfecciones de los gobernantes —evitar esta premisa errónea será ya un gran adelanto en la discusión del tema.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.

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