Hay cosas más allá de los procesos económicos y de la Economía. Los sistemas económicos y políticos son importantes, pero no son todo lo que existe. No puede tenerse una sociedad completa solamente proponiendo un sistema económico, el que sea.

Tome usted el funcionamiento de un mercado libre, por ejemplo, y verá que la propensión de las personas a intercambiar bienes las llevará a determinar precios de intercambio que son de suma positiva.

Y comprenderá la razón por la que la interferencia en ese proceso lo distorsiona y altera la suma positiva provocando daños.

Eso lo sabemos, pero no lo es todo. La Economía nos ha dado asombrosas explicaciones (que no se les ponga la atención que merecen es otra cosa).

Explicaciones acerca de cómo funcionan las cosas y de lo que sucede cuando no se respeta la realidad. ¿Basta con aplicar un sistema de libres mercados y liberal y así tener una sociedad próspera?

No, hay cosas más allá de procesos económicos y de la Economía.

El mercado libre es el todo, o algo falta

El asunto es si eso es el todo. Si tener el mejor sistema político económico basta. Si un sistema de libres mercados y liberal es suficiente.

Si es lo suficiente como para construir toda una sociedad en la que todo lo que tenga que hacerse es aplicar ese principio de intercambiar bienes, de tener acuerdos voluntarios entre personas libres y ya, todo se ha resuelto: la sociedad ideal se ha hecho realidad.

Varias veces he escuchado a defensores del mercado libre diciendo que basta con no alterar la libertad de otros para que todo funcione perfectamente.

Un tema que un autor ha comentado:

«Cuando Smith dice que cada hombre debe ser perfectamente libre de seguir su propio interés a su manera siempre que no viole las leyes de la libertad, para saber lo que significan esas frases, debe leerse la Teoría de los Sentimientos Morales». Smith, Vernon. The Evidence of Things Not Seen: Reflections on Faith, Science, and Economics (pp. 38). Acton Institute. Mi traducción. 

Sí, algo falta y es importante

La comparación es sagaz: leer la Riqueza de las Naciones no da el panorama completo, también está la Teoría de los Sentimientos Morales.

No basta la Economía, también está la Moral. No son suficiente Mises o Heyek, también se necesita a R. Scruton y a K. Minogue.

Demasiada atención en la explicación de un proceso relega a una posición secundaria a eso que permite comprender el proceso y enriquecer su entendimiento.

El problema es, me imagino, uno de reducción de dimensiones que acaban por ver a un ser humano pobremente definido, al que le falta el resto de su naturaleza: sociabilidad, sentido moral, aciertos y errores, virtudes y vicios, consideración por los demás, religiosidad.

Todo eso que nos hace humanos e imperfectos.

Ese proceso de intercambios voluntarios que respeten la libertad de otros es cierto, pero no es el todo. Hay más en nosotros que el simple proceso material de intercambios y acuerdos voluntarios.

Tenemos algo que puede llamarse espiritualidad, eso inmaterial que solo puede conocerse poniendo atención en la naturaleza humana.

Ese es mucho me temo el error mayor que cometen muchos de los defensores del liberalismo, el olvido de una naturaleza humana más rica y compleja de lo que suponen sus procesos económicos.

Es que hay cosas que están más allá de los procesos económicos y de la Economía.