¿Qué es educación? Su definición, sentido, métodos, materias y significado, incluyendo obstáculos, componentes y razones.

Dada la gran inclinación a opinar que los problemas mayores de toda sociedad se resuelven con mayor educación, sería de gran utilidad intentar un conocimiento organizado sobre eso que así se llama.

Primerom, una afirmación que no necesita demostración. Es evidente en sí misma: el conocimiento es parte de los bienes humanos.

Más aún, el conocimiento está relacionado con otros bienes humanos como la sociabilidad y la experiencia de la belleza, así como su bienestar material y espiritual.

El concepto de educación

Connotaciones

Existen dos connotaciones centrales de la idea o concepto.

La relacionada con las ideas de adiestramiento, enseñanza, instrucción, formación, pedagogía, cultura y entrenamiento. Y que tiene como contrarias a las ideas de analfabetismo, incultura e ignorancia.

La otra connotación se asocia con las ideas de finura, urbanidad, corrección, cortesía, delicadeza y civismo o civilidad. Y tiene como contrarias a las ideas de descortesía y grosería.

Definición

Ambas connotaciones se adquieren, desarrollan, afinan y pulen. Eso es lo que constituye a la educación, la que está bien definida así:

«[…] el proceso de facilitar el aprendizaje o la adquisición de conocimientos, habilidades, valores, creencias y hábitos de un grupo de personas que los transfieren a otras personas, a través de la narración de cuentos, la discusión, la enseñanza, el ejemplo, la formación o la investigación». es.wikipedia.org

Genéricamente, ella es eso que tiene como propósito dar conocimiento al ser humano —conocimiento que es en sí mismo un bien y representa una mejoría en la situación de cada persona.

Métodos

La educación debe entenderse con el conjunto de métodos que se usan para obtener conocimientos —los conocimientos existentes en cada circunstancia y que en general persiguen permitir a la persona una mejor vida.

No está ella restringida a la labor de las escuelas y universidades. Usa sistemas diferentes que nunca se suspenden durante la vida. Ella existen en familias, trabajo, amistades, relaciones, aficiones, experiencias.

La educación, precisiones

Su mejor entendimiento puede lograrse mediante las siguientes precisiones.

Varios métodos, varios orígenes

No está limitada a una fuente, ni a un método. Al contrario, tiene distintos orígenes y sigue procesos variados, comenzando con los primeros días y años dentro de la familia.

Se prolonga y complementa con la educación formal en instituciones especializadas, con la acumulación de experiencias propias y ajenas, con acciones personales y las relaciones con otros.

No tiene final

Inicia con el nacimiento de la persona y no termina en toda su vida, aunque tiene puntos culminantes en la finalización de etapas importantes, como el término de la educación primaria, o la graduación universitaria.

Se trata de una continuidad que dura lo que la vida de la persona, incluso a pesar de las apariencias de finalizar en, por ejemplo, la obtención de un título universitario. Se trata de un reconocimiento explícito del bien que representa la adquisición de conocimientos y su actualización.

Componente utilitario

Tiene un claro componente práctico o utilitario, en terrenos como matemáticas, geometría, física, anatomía, geografía, química y otros que permiten a la persona conocer la realidad y su funcionamiento.

Estos conocimientos comienzan con nociones en extremo básicas y van refinándose en el tiempo hasta poder llegar a especializaciones profesionales.

Se orienta al trabajo y la producción de satisfactores de necesidades que permiten aumentar el estándar de vida. Es decir, eleva el bienestar y la prosperidad.

Componente de comprensión externa

La educación tiene otro componente que también persigue lograr un entendimiento de la realidad que le rodea. Está bien representado en los terrenos de la historia local y universal, la literatura y el arte en general, amén de otros similares.

Como en el caso anterior, la adquisición de esos conocimientos sigue un proceso gradual que va de las ideas más elementales y se desarrolla en el tiempo hasta las más refinadas y complejas.

Se orienta al entendimiento del mundo y el fenómeno humano para permitir una vida comprensible y así tener un mayor bienestar general fuera de la esfera del componente utilitario.

Componente de comprensión interna

Tiene un tercer componente —uno que no está dirigido al conocimiento de lo externo, sino de lo interno: la propia persona. Su objetivo es obtener conocimientos destinados al desarrollo personal, su carácter.

Puede esto entenderse como maduración y sigue también un proceso que va de lo elemental a lo más complejo. Se orienta a la comprensión propia y el desarrollo de valores, creencias, hábitos y, sobre todo, el auto control.

Las lesiones a la educación

Estas son situaciones que deben ser hechas explícitas porque actúan en contra de la educación. La debilitan y frenan la mejora del ser humano.

Especialización extrema

Ella es dañada por la especialización extrema que deja de considerar importante al ser humano integral. No significa que la especialización sea negativa, al contrario, no lo es.

Ella permite grandes beneficios que el conocimiento de unos logra en la vida de otros. Pero cuando la especialización aísla a la persona del resto del mundo y de su interior, la educación fracasa en su meta de mejorar a la persona.

Es la especialización que hace de lado a los componentes de compresión externa e interna.

Considerarla un derecho

Es dañada por las ansias de convertirla en un logro masivo al que todos tienen derecho. Esto ha llevado a reducciones en sus estándares y dado incentivos perversos a la pereza y el desgano.

La educación básica, desde luego, debe ser una ambición universal, deseable para el mayor número posible de personas, las que con ella tendrán una mejor vida.

Pero en la educación, sobre todo universitaria, debe reconocerse un elemento natural, elitista si se le quiere llamar. Es aceptar que existen personas más inteligentes que otras, que tienen capacidades mayores. Y que esa realidad no puede cambiarse.

Delegación a escuelas

Ella es dañada por la creencia de los padres de familia que piensan que pueden delegar en los profesores toda la educación de sus hijos. Desconocen que buena parte de la educación, quizá la más memorable, la realizan ellos.

Las escuelas pueden ser lo mejor en la instrucción de conocimiento, pero los padres de familia no tienen sustituto para la educación del la persona en los componentes más profundos.

Preferencia utilitaria

Es dañada por el relegar conocimientos de apariencia no práctica y dar preferencia a educación utilitaria. Esto hace perder a la persona la visión de sí misma e impedir un mejor conocimiento de otros.

Muy relacionado con la especialización extrema, esta preferencia utilitaria produce personas sin comprensión de la realidad, ni del sentido de la vida.

Memorización exagerada

Es dañada cuando ella pone su mayor énfasis en la memorización sin sentido por encima de habilidades de razonamiento, comprensión de lecturas, capacidad de comunicación y solución de problemas.

Esto equivale a desaprovechar los poderes de razonamiento, de análisis, argumentación, comunicación verbal y escrita.

Uso político y doctrinal

La educación es dañada cuando la instrucción escolar se desvía de su objetivo y se vuelve un instrumento político. Es la transformación en instrumento de adoctrinamiento ideológico.

Los sindicatos de profesores, por ejemplo, crean incentivos que descuidan calidad y premian lealtad corporativista.

La educación es dañada cuando ella se entiende como un sistema que debe alejarse de dogmas e adoctrinamiento —que es cuando más dogmática se vuelve. Cuanto más liberada quiere ser, la educación resulta más esclavizante.

Olvido del pasado

Es dañada cuando ella se obsesiona con la modernidad y las más recientes modas. Esto descuida el conocimiento del pasado y las experiencias que pueden dar.

Parte de la falsa idea de que nada hay digno de aprender que tenga más de un siglo o menos. Desperdicia lecciones y experiencias pasadas sobre las que descansa la sociedad presente.

Es el «olvido de los clásicos» que produce la soberbia generacional. Es la mentira que supone que las generaciones anteriores estaban formadas por personas estúpidas que nada sabían en comparación con los jóvenes actuales.

Tener un sentido del talento deslumbrante de tantos en el pasado, ayuda a tener una sana humildad presente.

Negación de la verdad

Es algo que no necesita demostración decir que la educación busca dar conocimientos y que los conocimientos lo son cuando se apegan a la verdad.

Atacar la idea de la verdad es derrumbar la esencia misma de la educación. El relativismo, por ejemplo, hace creer a la persona que el valor de la educación es relativo, es decir, inexistente. ¿Para que esforzarse entonces?

Razones de la educación

¿Para qué se va a la escuela? ¿Cuál es la razón por la que debe estudiarse? Estas son algunas de sus razones y motivos [véase también Meta de la educación: juicio y conocimiento]

Autonomía y libertad

Para hacer que las personas se valgan por sí mismas, para que sean independientes y libres.

Es el lograr una capacidad que permita ser económicamente independiente: ganar dinero, ser autónomos, vivir lo mejor posible. Pero sobre todo, ese orgullo que tiene quien se vale por sí mismo.

Sabiduría

Hacer que las personas sean sabias, una meta no siempre entendida, pero que significa tener una sana combinación de cultura y sentido común.

Por cultura puede entenderse esa serie de conocimientos necesarios para el ser humano. «Desde conocer los nombres de los huesos hasta los principales hechos de la historia universal y del país propio, con siquiera ideas esenciales de geografía y nociones de arte», como lo define un amigo.

Es el saber razonar, pensar, escribir con claridad, más un vocabulario aceptable y conocimiento mínimo de reglas de lógica y filosofía. Más habilidad para comprender, explicar y resumir.

Entre otras cosas, esa sabiduría produce personas con menos probabilidad de ser engañadas.

Convivencia sabia

Para tener bases sólidas de convivencia. Es el respeto a la dignidad humana, la libertad y los derechos de todos.

Y mucho más. Es el desarrollo de la conciencia. Educar para saber distinguir entre lo bueno y lo malo; entre lo que debe y no debe ser.

Es lo que se llama moral y ética y que primero se recibe en casa, pero que en la escuela tiene un apoyo académico.

Desarrollo de la virtud

La ambición final de la educación es la virtud, la conversión de las buenas acciones en hábitos arraigados, sustentados en una conciencia sólida.

Una meta que comprende toda la vida de la persona autónoma, libre, sabia, que puede convivir con el resto. Entendiendo que la educación no se suspende nunca y que lo único que cambia es el sitio en el que se aprende.

Esto incluye a la lectura como un hábito que, en caso de perderlo, tiende a llevar a la ignorancia que produce sustentar el conocimiento propio ideas de moda o atender información trivial.

Las materias vitales de la educación

Una idea genial

Esa idea tuvo en algún tiempo el nombre de «artes liberales» y contenía una división de lo que debía conocerse como indispensable: el «trivium» y el «quadrivium».

Es la especificación de eso que la educación debe contener y sin lo que ella no está completa. Un contenido que se divide en dos categorías.

Conforme más se conozcan esas artes y se dominen, mejor será la persona en lo que posteriormente haga. Son como una especie de cimiento sobre el que se construye con mayor solidez el resto de los conocimientos, sean de medicina, ingeniería, abogacía, o lo que sea.

Quien sepa de esas artes será mejor. Son disciplinas que

«[…] enseñan a uno cómo vivir; entrenan a las facultades y las llevan a la perfección; permiten a la persona a elevarse por encima de su medio ambiente material a vivir una vida intelectual, racional, por tanto libre yendo a la verdad». Miriam Joseph, The Trivium: The Liberal Arts of Logic, Grammar, and Rhetoric, ed. Marguerite McGlinn (Philadelphia, PA: Paul Dry Books, 2002)

Trivium

En el «trivium» hay materias que la persona debe conocer: lógica, gramática y retórica. Son las artes (habilidades en los términos actuales) para razonar y pensar, para expresar ideas y pensamientos y para comunicarse con otros

Quadrivium

El el «quadrivium» hay cuatro materias: aritmética, música, geometría y astronomía. Son las artes para conocer la realidad, entender al mundo y descubrirlo.

Entonces estamos frente a una educación que propone hacer a la persona conocedora de siete artes o disciplinas divididas en dos tipos. El «trivium» con tres disciplinas que enseñan a pensar y expresarse. El «quadrivium» con cuatro que enseñan a conocer el mundo.

El trivium visto de cerca

Pongamos ahora atención en el «trivium» y sus tres artes o disciplinas.

Lógica

Se aprende a pensar correctamente usando eso que se llama Lógica. Una mente dedicada a conocer a la realidad, capacitada para conocerla, entrenada para evitar errores de raciocinio.

Gramática

Se aprende a usar el lenguaje correctamente para hacerlo con exactitud, usando eso que se llama Gramática.

La mente dedicada a representar a la realidad, capacitada para simbolizarla, entrenada para lograr exactitud y precisión (no es la gramática del idioma particular, aunque debe incluirla). Es la gramática de la construcción del lenguaje.

Retórica

Se aprende a comunicarse con otros correctamente, eso que se llama Retórica.

La mente dedicada a expresar la realidad a otros, capacitada para comunicarla, entrenada para lograr claridad y concisión. Es aquí donde culminan la lógica y la gramática.

Resultados del trivium

Se tendrán personas que dominen razonablemente esas disciplinas por lo que tendrán mejores vidas y darán mejor vida a otros. Las argumentaciones y discusiones serán menos pobres que las actuales. Habrá menos engaños políticos. Los trabajos serán mejores.

Son cosas naturales a la persona: pensar, escribir, hablar, leer, comprender abstracciones y, en general, saber aprender durante el resto de la vida.

Si los humanos pensamos, resulta lógico que refinemos nuestra habilidad para hacerlo mediante la Lógica.

Si los humanos hablamos y escribimos, resulta natural que pulamos esas habilidades, con la Gramática.

Si los humanos somos sociales, es obvio que mejoremos nuestra habilidad para comunicarnos entre nosotros, con la Retórica.

Un ejemplo

Es crear a la mente que comprende, puede repetir en sus propias palabras, explicar y encontrar diversión en una historia como la que sigue:

Un recolector de impuestos, de nombre Empson, entregaba a Enrique II de Inglaterra, una gran cantidad de impuestos, más que el resto de sus colegas. Curioso, el rey le pregunta cómo lo hace.

Responde el recolector que las personas a las que visita son todas ricas. Pregunta el rey cómo es que sabe que son ricas. Responde de esta manera:

«Hay dos tipos de personas, las que viven con lujos y las que viven con frugalidad. Si viven con lujos, ellas son ricas. Si viven parcamente, sus ahorros las han hecho ricas. Por lo tanto, todas deben pagar impuestos». Ibídem.