«Sé tú mismo». «Sé auténtico». «Sigue tus instintos». Consejos peligrosos y muy dirigidos a los jóvenes. ¿Qué significa eso de «sé auténtico»? Si se examina el significado de «Sé tú mismo», las cosas no son tan claras como aparentan.

Introducción

A las personas —especialmente a los jóvenes— se les dirigen llamados a la buena conducta, a comportarse bien. Sin embargo, algunos de esas advertencias tienen un contenido dudoso.

«[…] lo que más importa es lo que tú pienses de ti mismo. Debes amarte y aceptarte tal como eres. Cuando estás bien, los demás están bien […] Cuando eres tú mismo, sabes que no hay límites y te topas con una ley universal muy potente, la ley del menor esfuerzo, que se basa en el hecho de que la inteligencia de la naturaleza opera de un modo naturalmente fácil. No tratas de ser; simplemente eres. Cuando eres natural, espontáneo, abierto y flexible, estás usando esta ley». medium.com

Otro ejemplo

Se les dice que deben ellos ser ellos mismos. Independientemente de la tautología de la idea, el centro del consejo de «Sé tú mismo» es digno de examinar.

«Con el tiempo y algunas malas experiencias, me di cuenta de que la presión me había convertido en un camaleón. El problema es que estaba perdiendo mi esencia a pesar de que muchas personas me recomendaban “sé tú mismo”». lamenteesmaravillosa.com

Y otro ejemplo más

No es eso, como tal, malo. El conocerse a sí mismo es uno de los principios más sanos que puede tenerse, si se es razonable y honesto. Es un llamado al conocimiento propio y explicado en palabras como las siguientes:

«Sé tú mismo ahora y siempre bajo cualquier circunstancia y aunque te resulte difícil. Sé tú mismo aunque de [sic] miedo, aunque te asuste no tener gracia, sonar borde o caer mal. Sé tú mismo aunque seas tímido y te de […] vergüenza y no quieras hablar porque luego, si no lo haces, te arrepentirás. Sé tú mismo y habla bien alto y bien claro, haz bromas, di tonterías y hazlas. Muchas, haz muchas tonterías. Una vez alguien me dijo que una tontería lleva a otra tontería y al final nada es una tontería». voces.me

«Sé tú mismo». Consejo peligroso

Dije que es desafortunado que se les exhorte esto a los jóvenes como una base de buena conducta personal. «Sé tú mismo» es un llamado sumamente incompleto, que da pie a comportarse de cualquier manera que se desee creyendo que se está haciendo lo mejor.

En lo que sigue comento las fallas de ese llamado a la congruencia personal que se les hace a los jóvenes principalmente.

«Sé tú mismo»: falta de lógica

El consejo tiene un error de razonamiento. Cuando se pide congruencia interna entre creencias personales y conductas reales, no hay límites a lo que pueda hacerse.

Una persona que crea que el amor se expresa sexualmente buscará tener relaciones continuas. El que crea con firmeza que no existe la propiedad intelectual, hará copias piratas de música y plagiará escritos.

Quien piense que robar es bueno, lo hará con satisfacción. Si considera que las drogas son aceptables se drogará. El «sé tú mismo» es, al final de cuenta, una invitación a hacer con aprobación cualquier cosa, la que sea.

Todas las conductas congruentes entre una creencia y su conducta serán vistas con aprobación.

«Sé tú mismo»: falla de imprevisión

También, en el consejo hay una equivocación de imprevisión. Lo hace facilitar un mecanismo mental de justificación posterior a una conducta reprobable.

Como quien consume drogas y posteriormente lo justifica diciendo que cree en la creatividad mental que las drogas producen, o cualquier otro pretexto.

Los seres humanos son muy susceptibles a estos intentos de congruencia posterior. Encuentran justificaciones a sus actos después de realizarlos.

La joven que admite tener relaciones sexuales con su novio, con facilidad las puede justificar diciendo que ella cree con firmeza en el amor completo y sin condiciones.

El ladrón justificará sus robos quizá diciendo que está realizando actos de justicia social, o de distribución de riqueza. Quien plagia un trabajo pensará que así logrará un título académico.

¿Qué se hace con la persona que por «ser ella misma» le dice a otra que es la gente más idiota que conoce, o que su familia es un conjunto de arribistas?

Una buena parte de la cordialidad en las relaciones personales depende de no ser uno mismo, sino de comportarse bajo normas de civilidad.

«Sé tú mismo»: error de relativismo

El consejo contiene una falla de relativismo moral. Lo hace cuando admite que cualquier creencia que pueda tenerse es válida si se cree en ella con convicción.

Dos jóvenes, por ejemplo, pueden pensar, uno que plagiar material académico es admisible y el otro que es reprobable. Ambos piensan eso con convicción fuerte.

Y eso será visto como dos verdades aceptables ambas. Dos estándares morales opuestos

El pedir «sé tú mismo», provocaría que fuera aprobado el alumno que cree que el plagio es bueno y lo ha cometido. El otro, que también ha cometido un plagio pero piensa que es malo, tendrá que ser reprobado por ser incongruente con sus ideas.

«Sé tú mismo»: un descuido terrible

El consejo comete un error de descuido. Lo hace cuando el pedido de congruencia entre creencias y acciones ignora principios morales o éticos establecidos y fijos, que pueden no ser creídos por la persona.

Un ejemplo, el mentir como justificación a la realización de una acción. Un joven que cree en la necesidad de tener relaciones con su novia actual justificará el mentir que se casará con ella para lograrlo —aunque no esté seguro de que lo hará.

Es el descuido de normas morales de cuyo respeto depende la convivencia y la confianza mutua.

En resumen

Los cuatro errores mostrados prueban que el llamado a una conducta buena basada solo en la congruencia entre creencias y actos personales es un argumento muy descaminado para lograr que los jóvenes tengan conductas buenas. O al menos, que no realicen actos reprobables.

La congruencia que debe buscarse no es entre sus propias creencias y sus actos, sino entre principios éticos o morales exteriores a ellos y sus conductas.

Los jóvenes aún no acumulan experiencias personales suficientes para lograr juicios sólidos sobre su conducta. Resulta irresponsable creer que ellos ya pueden ser autónomos en el juicio de sus acciones.

He dicho que los jóvenes no tienen aún experiencia suficiente como para evaluar moralmente sus actos, lo que es cierto, pero agrego que en la misma situación pueden estar muchos adultos. Por eso se necesitan mandatos morales objetivos externos a las personas.

Resulta un acto miope no aprovechar el cúmulo de experiencias y conocimientos que existen sobre la materia y que pueden y deben ser tema educativo para todos. Las ideas griegas sobre la Ética son conocimiento indispensable que suele dejarse de lado en la educación actual.

Y unas cosas más…

En una columna titulada «”Sé tú mismo” es un pésimo consejo» se describe brevemente la conducta de alguien que fue «él mismo» durante un tiempo.

«Hace una década, el autor A. J. Jacobs pasó unas cuantas semanas tratando de ser totalmente auténtico. Le comentó a una editora que le gustaría acostarse con ella si fuera soltero y le hizo saber a su niñera que la invitaría a salir si su esposa lo dejara. Le informó a una niña de cinco años que el escarabajo que tenía en la mano no estaba tomando la siesta, sino que estaba muerto. Les dijo a sus suegros que sus conversaciones eran aburridas. Es fácil imaginar cuáles fueron las consecuencias del experimento». nytimes.com/

En otra parte:

«Para el profesor de psicología en la Wharton School de la Universidad de Pensilvania, Adam Grant, recomendar a las personas que sean ‘ellas mismas’ es un mal consejo. Mostrarse tal cual ante los demás, con defectos y virtudes sin pasar por un filtro previo es contraproducente para la sociedad. Criticó a la ‘Era de la Autenticidad’ por querer exteriorizar lo que una persona cree, siente y muestra al mundo». vital.rpp.pe

[La columna fue publicada en 2012 y revisada drásticamente en 2019-07]