¿Qué sucede en caso de la desaparición de la responsabilidad? ¿Qué pasa si se anula la idea de rendir cuentas? Sería el no aceptar ya las consecuencias de lo que hacemos. 

Responsabilidad, algo humano

La rendición de cuentas nos separa del resto de los animales porque de la responsabilidad salen conceptos abstractos: derechos y deberes, recompensas y castigos.

Más aún, sería imposible la idea de rendir cuentas sin la existencia de la libertad. Sobre la desaparición de la responsabilidad, una idea interesante de un tipo inteligente:

«Pensando en el mundo de esta manera, respondemos a él con emociones que están más allá del repertorio de otros animales: indignación, resentimiento y envidia; admiración, compromiso y alabanza, todo lo cual involucra el pensamiento de otros como sujetos responsables, con derechos y deberes y una visión consciente de su futuro y su pasado». Scruton, Roger. On Human Nature (p. 25). Princeton University Press. Kindle Edition. Mi traducción.

La idea es obvia: únicamente quien entiende la idea de la responsabilidad y la rendición de cuentas puede comprender también y experimentar esas otras ideas de premio y castigo, de respetar la palabra, de enojo y envidia…

Mi idea es la de la responsabilidad como rasgo propio de los seres humanos y de ningún otro animal.

Esa compleja idea de la obligación de rendir cuentas que encierra el término ‘responsabilidad’ y que tiene un clímax en el Juicio Final de la cultura judeo-cristiana: el final de los tiempos y un juicio personal perfecto.

La responsabilidad obliga a valorar

Pero que también tenemos en mucha menor escala con los juicios evaluativos, éticos y morales y que inevitablemente están sustentados en la rendición de cuentas y la responsabilidad. 

Considere usted, por ejemplo, a un ladrón de gasolina que ha perforado un conducto subterráneo y la vende.

El juicio que recibe la acción de esa persona tiene en su misma base la noción de la responsabilidad de la que salen las reacciones de indignación, castigo, prohibición, condena. Debajo de todo está el cimiento de la rendición de cuentas.

Y si la responsabilidad desaparece

Una posibilidad especulativa, la de qué sucedería en un ambiente en el que no existiera la responsabilidad personal.

Difícil imaginar una sociedad en la que no existiera la rendición de cuentas. No habría mérito ni castigo, admiración ni reprobación porque nadie es en realidad responsable de sus actos.

Toda acción humana sería indiferente. Valdría lo mismo salvar a un niño de ahogarse que realizar un genocidio, copiar en un examen que estudiar para pasarlo.

Nada de lo que hagamos podría sernos adjudicado como responsabilidad. Un mundo sin compromiso, sin obligaciones, en el que no podría existir ley alguna (sobrarían los legisladores).

Si responsabilidad personal perdemos lo humano que tenemos y la vida en común sería imposible. ¿Cómo vivir en donde quien secuestra o roba no es responsable de eso? ¿En dónde da lo mismo matar a un enfermo que sanarlo?

En suma, si desaparece usted la idea de la responsabilidad personal destruye a la persona y a la sociedad. Y, sin embargo, se intenta hacer cuando por ejemplo, se considera al criminal como enfermo; o al estudiante que plagia como una víctima del sistema.

Y una cosa más…

Ese mundo sin responsabilidad bien puede verse en miniatura en la persona que nunca acepta sus responsabilidades y culpa a otros de sus errores. ¿Podría esa persona conducir bien una empresa o un gobierno?

Hay varios artículos sobre el tema general en ContraPeso.info: vacío moral. Porque ese es realmente el asunto de fondo: lo que ataque o anule al sentido de responsabilidad crea un vacío moral. eso es lo que produce la desaparición de la responsabilidad.

El jardín de las delicias, del Bosco, ilustra un mundo en el que la responsabilidad no ha desaparecido.