Existen varios tipos de socialismo. Un tipo de socialismo es el abierto y claro. El otro tipo de socialismo es menos abierto, menos claro. Uno que merece ser descubierto.

El tipo de socialismo ortodoxo y el disfrazado

En su significado ortodoxo y original, se aplica la palabra ‘socialista’ a regímenes económicos implantados en sistemas políticos en los que los medios de producción son propiedad estatal. Este es el socialismo ortodoxo.

El uso de la palabra, sin embargo, fue refinado para incluir otra posibilidad de régimen socialista que no requiere la propiedad estatal de los bienes de producción. Este es el socialismo disfrazado.

Un economista lo explica bien:

«[un país cualquiera] será llamado socialista no porque ciertas empresas hayan sido formalmente expropiadas y nacionalizadas, sino porque todas las actividades económicas de todos los ciudadanos están sujetas al control completo el gobierno y sus agencias». Ludwig von Mises, Planning for Freedom, and Sixteen Other Essays and Addresses. P. 26. Mi traducción.

Es decir, se pueden tener dos tipos de socialismo según la manera en la que se ejerce

Socialismo abierto, ortodoxo

Es ese en el que los medios de producción son propiedad estatal y ellos son manejados por los gobernantes y sus agentes. Pocas dudas habrá al respecto, como en Cuba, o Venezuela.

No es que todos, absolutamente todos los medios de producción sean propiedad estatal, sino que lo son los principales y mayores —pudiendo dejar en manos de particulares las empresas pequeñas. O bien, en su extremo total, todo medio de producción está en manos estatales.

Socialismo oculto, de facto

Es ese en el otro tipo de socialismo, en el que todos o casi todos los medios de producción están en manos de particulares, pero sus propietarios están obligados a seguir las decisiones administrativas de los gobernantes y sus agentes.

Donde a pesar de ser propietarios, ello no tienen libertad de decisión empresarial. Hay muchas leyes, regulaciones, licencias, permisos, trámites, registros, que obstaculizan a la libertad de los propietarios de los bienes de producción.

Igual que el socialismo abierto, este tipo de socialismo admite gradaciones de magnitud según la cantidad, obligatoriedad y detalle de las regulaciones emitidas por el gobierno y sus agentes.

Permanece oculto porque la propiedad de los medios de producción sigue siendo legalmente privada. Pero sus propietarios carecen de la libertad de uso y disposición de esos medios. Los gobiernos deciden el uso de esas propiedades privadas.

Descubrir al socialismo oculto

¿Es mi país socialista? Si usted vive en Cuba, la respuesta en clara. Igual que en otras partes. Pero hay casos en los que el socialismo que se vive no se percibe con facilidad, como en México ahora.

No conozco a ningún índice económico que mida la intensidad del socialismo en los países —pero sí existe un índice que mide lo inverso y que puede ser usado razonablemente para calcular la intensidad con la que el socialismo es aplicado en cada país.

El Index of Economic Freedom calcula índices multivariables de libertad económica —lo opuesto al socialismo— y ordena a los países desde los más económicamente libres hasta lo menos libres, siendo estos últimos los que pueden calificarse de socialistas extremos.

El índice tiene la ventaja de poder verse como un cálculo de la magnitud del socialismo implantado en cada país —con casos de magnitud socialista notable en Honduras, Paraguay, Italia y Francia. Y notable menor intensidad en Macedonia, Austria, Israel, Japón y Finlandia.

Y, como curiosidad, apunto que algunos países considerados por muchos como socialistas, en realidad no lo son. Dinamarca, Suecia, Holanda, Noruega, Finlandia están colocados en la parte alta de la tabla de libertad económica.