La ciencia y la religión son incompatibles. Tienen muchas diferencias. ¿Es cierto? El debate entre ciencia y religión no es muy viejo. Puede examinarse viendo las disyuntivas. 

Un ejemplo de la reacción común:

«La reacción de la gente al enterarse de que soy científico y sacerdote católico, comúnmente es de sorpresa, con la consiguiente pregunta: ¿cómo le hace? Aunque al observador común puede parecerle que la ciencia y la religión hacen afirmaciones opuestas respecto a una misma cuestión, en realidad no es así». Padre Tadeusz Pacholczyk.

Este medio ambiente pseudo intelectual tiene una conclusión inmediata: quitémonos de encima a todo enemigo de la ciencia, comenzando por la religión que enseña supersticiones y falsedades. 

Examinemos ahora la posibilidad de quedarnos sin ciencia, o sin religión.

Sin religión, o sin ciencia, la disyuntiva

El problema es que si nos deshacemos de cualquiera de ellas tendremos problemas. «La ciencia sin religión es coja; la religión sin ciencia es ciega», dijo A. Einstein.

Una idea que nos deja con dos escenarios negativos y uno positivo.

1. Un mundo sin ciencia pero con religión. Por definición un mundo de «religión ciega» en el que no hay explicaciones, ni conocimiento de la realidad material, en el que el progreso es negado.

2. Un mundo sin religión pero con ciencia. Por definición un mundo de «ciencia coja», en el que no hay sentido de lo intangible, ni conocimiento de lo inmaterial, en el que la vida no tiene sentido.

3. Un mundo con religión y con ciencia. Un mundo sin ceguera ni cojera, que incluye a lo material y a lo inmaterial, es decir a lo humano. Un mundo de progreso y de realización humana que ha comentado un autor:

«¿Por qué los europeos sobresalían en metalurgia, construcción naval o agricultura? He dedicado un libro a mi respuesta: que la base verdaderamente fundamental para el surgimiento de Occidente fue una fe extraordinaria en la razón y el progreso, y esta fe se originó en el cristianismo». Stark, Rodney. Bearing False Witness: Debunking Centuries of Anti-Catholic History (p. 80). Templeton Press. Mi traducción. 

El error común

Vayamos a algo mucho más concreto y su relación con este tema. A las ideas de liberales y socialistas y su compresión acerca de si son o no compatibles la ciencia y la religión. 

Algunos liberales cometen el mismo error de los socialistas que piensan en que lo mejor que puede pasarle al mundo es deshacernos de toda creencia religiosa aceptando solo a la ciencia (el escenario 2). 

Los dos crean un mundo material solamente en el que se pierde el sentido de la vida y se ignora a la naturaleza humana. Eso mismo crean los religiosos que quieren vivir sin ciencia y los científicos que quieren vivir sin religión (el escenario 1).

El tema me es fascinante desde hace mucho porque muestra dos de los errores de nuestros tiempos.

Uno, el fanatismo religioso que encuentra toda respuesta en un dictum inapelable de algún religioso.

Dos, el fanatismo científico que también encuentra toda respuesta en alguna sentencia inapelable de un científico.

¿No es acaso mejor el mundo en el que tenemos la capacidad de razonar y encontrar conocimiento material e inmaterial, incluso con discusiones y desavenencias, que el mundo supuesto mundo feliz en el que se nos impida examinar y pensar sobre lo material o lo inmaterial?

Y una cosa más…

Vuelvo a citar al padre Pacholczyk:

«De hecho, el afamado conflicto entre religión y ciencia resulta ser realmente entre hombres de ciencia y hombres de religión, y no entre la ciencia y la religión mismas. Algunos científicos se sienten incómodos al ver que la ciencia no puede explicar adecuadamente las cuestiones de valor, o dar respuesta a las preguntas que la religión sí responde. De igual forma, algunos hombres de fe se incomodan cuando tienen que aceptar que la Biblia no es, de hecho, un libro de texto científico».

Dogma y verdad trata un tema conexo. La compatibilidad entre religión y ciencia es examinada en Ciencia y religión.