libre mercado

Existe una relación causal entre la liberación del talento de las personas y el dinamismo económico. El talento personal, cuando está libre, crea prosperidad. Encadenar ese talento lleva a sociedades frenadas.

Introducción

El WSJ publicó una columna en octubre de 2006. Su título era «Dynamic Capitalism. Entrepreneurship is lucrative–and just». El autor es Edmund Phelps, un economista.

Sobre la idea de que existen dos tipos de economía en Occidente, propone una idea que conecta causalmente a la liberación del talento humano con el dinamismo económico.

Dos tipos de economías

La tesis sostenida por Phelps es simple —existen dos clases distintas de economía en Occidente.

1. Sistema flexible

La economía de este tipo está representada en países como EEUU, Canadá, el Reino Unido, a los que quizá pudieran añadirse otros países en Asia.

Todos tienen en común una misma creencia central. Son sistemas de propiedad privada y abierta a la realización de nuevas ideas empresariales y comerciales. 

Hay empresarios, emprendedores y financieros que crean y alimentan ideas para su desarrollo práctico. La innovación proviene de empresas establecidas, pero especialmente de nuevas empresas. Phelps le llama libre empresa, también conocido como capitalismo.

2. Sistema rígido

El otro sistema es el de la Europa Occidental del continente, que está igualmente basado en la propiedad privada, pero la que ha añadido otras ideas, distintas.

Allí son populares los conceptos de «social partners», «stakeholders», cogestión, consejos de trabajo. 

Es un sistema intervenido por esas ideas y por corporaciones o gremios: grandes sindicatos, bancos monopólicos, confederaciones de empleadores. Le llaman sistema social de mercado.

La diferencia

Entre ambos hay una diferencia una de rigidez ante las innovaciones y los cambios dentro de las empresas existentes —una de facilidad de establecimiento de nuevas empresas.

Esta diferencia servirá para establecer esa conexión entre la liberación del talento de las personas y el dinamismo económico.

No son sistemas iguales, al contrario, tienen diferencias sustanciales, que el autor resume en el concepto de dinamismo.

Es la fertilidad de la economía para crear innovaciones que se implanten y tengan éxito comercial —el capitalismo es fértil, el sistema social de mercado no.

Alemania, por ejemplo, puede ser con extrema facilidad clasificada como una economía capitalista, pero lo mismo sucede con la economía de los EEUU.

Y, sin embargo, no son iguales, ni funcionan de la misma manera. La terminología del autor es directa: esas dos economías son desiguales, no tienen la misma fertilidad y eso marca una diferencia.

Fertilidad: liberación de talento y dinamismo económico

Ahora puede entenderse mejor la idea de la fertilidad —sin duda mayor en un ambiente de libertades y espontaneidad, en el que todos tienen la posibilidad de aportar y crear sin necesidad de coordinarse con un plan previo.

La mayor fertilidad tiene consecuencias de largo alcance y Phelps señala una de consideración: a más innovaciones, mayor productividad y, por tanto, mejores ingresos y bienestar.

Con un efecto: el resto de los países se beneficia de las innovaciones de las economías más fértiles y consigue sus beneficios. Se entiende con claridad la asociación entre el dejar libre al talento de las personas, sin obstáculos de intervención estatal, y el producir dinamismo económico.

Pero hay más que solo dinamismo económico

Muy bien por esos efectos de un sistema económico fértil, establecido por Phelps, pero hay más —hay una razón muy humana para considerar como mejor a las economías que fomentan la innovación. Dice que,

«Quisiera, sin embargo, subrayar un beneficio del dinamismo que creo que es mucho más importante. Instituir un alto nivel de dinamismo, de modo que la economía se dispare con las nuevas ideas de los empresarios, sirve para transformar el lugar de trabajo — en las empresas desarrollando la innovación y también en las empresas que operan con las innovaciones. Los desafíos que se presentan en el desarrollo de una nueva idea y en la obtención de su aceptación en el mercado, proporcionan a la fuerza de trabajo altos niveles de estimulación mental, de resolución de problemas, compromiso del empleado y, por lo tanto, de crecimiento personal». Ibídem. Mi traducción

Ambiente de innovación y desarrollo personal

La última expresión es la clave, «crecimiento personal» —está en la misma naturaleza humana el vivir mejor en un ambiente innovador, inclinado a tener ideas, a resolver problemas, a enfrentar retos.

Y no es una cuestión de personas, dice él, se necesita a la sociedad entera para tener ese ambiente de innovación.

Las personas necesitan resolver problemas, requieren desarrollo intelectual, una idea que es claramente europea, dice. Es una cuestión de realización personal y una actividad formal de la economía fértil que adjudica recursos a la innovación, donde crea empleos.

Sí, habrá vaivenes, pero la economía fértil creará progreso. La conexión entre la liberación del talento de las personas y el dinamismo económico.

En el mundo real

Lo anterior es una consideración teórica que debe ser examinada en el mundo real, con casos que son menos puros. ¿Hay evidencia de mayores ventajas de las economías más fértiles?

La productividad por hora de las tres economías grandes de Europa es menor que la de EEUU y tienen menores índices de satisfacción en el trabajo.

Pero no todo es color de rosa, en una economía fértil la estabilidad en el trabajo es precaria y puede causar nerviosismo en un período malo.

Desde luego los vaivenes también son propios de economías de otro tipo y en realidad son esas economías corporativistas las que han tenido los vaivenes mayores, señala Phelps.

Eso es algo que no debe extrañar en mi opinión pues las economías fértiles deben poseer «ciclos» pequeños más sencillos de estabilizar que los «ciclos» corporativistas, en los que las soluciones son menos accesibles y se obstaculizan por ese mismo corporativismo.

Justicia del dinamismo económico

Entra ahora Phelps a una cuestión de justicia —y afirma que es justo el sistema de mayor dinamismo económico. Su criterio es el siguiente:

«En toda organización de la economía, los participantes tendrán resultados desiguales en cuanto a sus logros de crecimiento personal. Un arreglo económico que deja que los que están abajo tengan resultados menores que lo posible de lograr en otros arreglos, es injusto».

Por tanto, si un sistema económico eleva los ingresos de quienes ganan menos, es un sistema justo —por lo que una economía fértil es justa, al elevar la productividad y con ello los ingresos.

Pero debe preverse que las personas no sean instrumentos para la ganancia de otros.

Si se piensa que las innovaciones causan desempleo e ingreso menores en los menos favorecidos, queda la posibilidad de prohibir las innovaciones.

Eso causaría que los innovadores sufrieran las consecuencias y se convirtieran en los menos favorecidos con una situación peor a la original, por lo que su acción no debería prohibirse hasta el nivel en el que llegaran los menos favorecidos, o más, si no hay daño por esas innovaciones.

Por último, Phelps compara al capitalismo teórico con el real —y hay diferencias, como monopolios difíciles de desmantelar, cárteles ocultos, corrupción y regulaciones fallidas, además de innovaciones dentro del poder mismo.

Esto altera los resultados al esfuerzo y provoca una mala reputación del capitalismo. Sin embargo, pensar en obstaculizar a los innovadores no tiene sentido.

El capitalismo se justifica por los beneficios a los menos privilegiados y si esto no fuera así, se justificaría por la injusticia que sería prohibir la acción de los emprendedores.

En resumen

La idea central en todo lo anterior es la relación que existe entre el quitarle las cadenas al talento personal para realizar iniciativas propias, y lo que así se produce: innovación, prosperidad, mejora personal y dispersión de beneficios.

De lo que puede derivarse una conclusión en sentido contrario. Donde se impida la liberación del talento de las personas para tomar iniciativas propias, allí se impedirá el dinamismo económico.

Y eso resultará en una situación de desaprovechamiento de recursos que impedirá mejoras en el bienestar personal de todos. El concepto de economías frenadas es aplicable.

Y unas cosas más para el curioso…

Conviene ver siquiera una o dos de estas columnas: