liberalismo

Libertad económica: sus efectos, características y enemigos. Un repaso de las consecuencias producidas por los regímenes de libertad económica y la curiosa existencia de opositores que la combaten.

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Los efectos de la libertad económica

El Indice World Economic Freedom permite mostrar que la libertad económica produce consecuencias benéficas y que le son muy características:

  1. La tasa de crecimiento es mayor en países con libertad económica.
  2. Hay más inversión total e inversión extranjera directa en los países libres.
  3. La productividad de la inversión es mayor en los países libres.
  4. Hay menos pobreza en los países económicamente libres.
  5. La distribución del ingreso es mejor donde existe libertad económica.
  6. La gente vive más en los países libres.
  7. La calidad de vida infantil es mayor en los países libres.
  8. Hay mayor desarrollo humano en los países libres, en salud, educación y otras medidas de calidad de vida.
  9. Hay menos corrupción en los países libres.
  10. La libertad económica promueve la democracia.

Los enemigos de la libertad económica

Es curioso que a pesar de sus efectos característicos de la libertad económica tenga ella enemigos considerables y continuos.

Mi intención es presentar a los enemigos de la libertad de manera esquemática, divididos en tres grandes categorías a las que he llamado enemigos agudos, medios y graves —aprovechando cierta similitud con las audiofrecuencias capaces de ser escuchadas por el ser humano.

A su vez, cada uno de esos tres enemigos los he subdividido en tres tipos que permiten conocerlos mejor.

I. Enemigos agudos: audiofrecuencias altas

Los enemigos agudos la libertad económica son como las audiofrecuencias altas —algunas de ellas pueden ser escuchadas pero por encima de cierto límite no todos perciben los tonos agudos. Es decir, buena parte de estos enemigos no llegan a los oídos de la gente común y son más bien discusiones entre unos pocos.

En este grupo coloco tres enemigos similares —todos ellos sustentados en la propuesta de elevar el poder y tamaño de los gobiernos. La naturaleza del conflicto es política: la libertad concibe a todo gobierno como una amenaza a la libertad.

Enemigo agudo tipo A

Formado por las ideas que poseen en común la propuesta de expandir el poder gubernamental en la esfera económica limitando la libertad económica del ciudadano —incluyo al socialismo tradicional y al moderno, al intervencionismo, al dirigismo, al estado de bienestar y similares.

Todos ellos, en su fondo real, proponen que la economía sea manejada centralmente por el gobierno. Su justificación es que así se logrará un mayor bienestar general.

Enemigo agudo tipo B

Formado por las ideas que en común poseen la propuesta de expandir el poder del gobierno en la esfera cultural —incluyo en este tipo al conservadurismo cultural y religioso, pero también al progresismo, siempre que ellos usen al gobierno para imponer sus ideas (una condición absoluta).

De seguro llama la atención el agrupar en un sólo tipo de enemigo a dos grupos opuestos —los conservadores y los progresistas. Esto se justifica plenamente cuando los dos grupos intentan expandir el poder gubernamental para sus propios fines.

La libertad sostiene que la expansión gubernamental de este tipo limita libertades de expresión, estudio, investigación y en general, de cultura. Si el anterior tipo es calificado como intervencionismo económico, este puede ser llamado intervencionismo moral.

Enemigo agudo tipo C

Formado por las ideas que se sustentan en la propuesta de expandir el control gubernamental en la esfera política —incluyo aquí a los regímenes totalitarios que impiden la democracia y la república: elecciones periódicas, división de poderes.

Se trata de casos de implantación de alguna doctrina, hecha por la fuerza y que no admite los cambios de gobierno inherentes en la democracia. La libertad sostiene que ella es una y que ella debe ser respetada integralmente, lo que incluye la posibilidad de cambiar de gobierno sin violencia.

ll. Enemigos medios: audiofrecuencias medias

Los enemigos medios de la libertad económica son como las frecuencias medias — todas ellas son posibles de oír por todos, excepto los totalmente incapacitados del oído.

En este grupo coloco a un tipo de enemigo que proviene de tres ideas —todos ellos sustentados en la propuesta de expandir el poder de los gobiernos, igual que los enemigos agudos. Pero la naturaleza de este conflicto es diferente: es uno pragmático y no ideológico; se busca expandir el poder del gobierno para lograr beneficios personales.

Enemigo medio tipo A

Formado por las iniciativas que se dan en la esfera política, por parte de los gobernantes, y que tienden a acrecentar el poder de sus puestos, es decir, del gobierno —rechazando las nociones que limiten ese poder.

Es un motivo personal de conveniencia e interés personal, por el que el gobernante realiza acciones que le lleven a tener más poder —sean mayores presupuestos, mayor burocracia, más programas gubernamentales, impuestos, exclusividades, campos reservados al gobierno.

La libertad económica que desea un gobierno que la respete y proteja, encuentra aquí un enemigo que no es ideológico, simplemente uno material, uno de aumento del poder del gobernante quien así se beneficia.

Enemigo medio tipo B

Formado por las conductas que poseen los ciudadanos y que los inclinan a aceptar, incluso con gusto, un gobierno expandido —incluyo a la ingenuidad de quienes dan credibilidad a las promesas de gobierno y a la conveniencia pragmática de la dependencia de programas y ayudas gubernamentales que solamente son posibles con un gobierno demasiado grande.

También aquí, el incentivo a apoyar la expansión del gobierno se encuentra sustentado en la obtención de beneficios personales —en este caso del ciudadano común que ya vive o imagina poder vivir en el futuro con privilegios que el gobierno promete o ya da.

Es una mentalidad de dependencia gubernamental que no considera la pérdida de libertad que ella acarrea.

La libertad económica enfrenta aquí de nuevo un enemigo originado en asuntos no ideológicos, sino de búsqueda de beneficios personales.

Enemigo medio tipo C

Formado por las conductas que poseen grupos corporativistas y que los inclinan a apuntalar la existencia de un gobierno expandido del que derivan beneficios y privilegios de cada grupo —incluyo empresas, sindicatos y otros organismos que suelen ser llamados grupos de interés.

Es el tercer tipo de enemigos medios que todos pueden escuchar y se basa también en la búsqueda de beneficios —en este caso conocidos generalmente como corporativistas: organizaciones formales que encauzan a sus miembros a presionar a la autoridad a concederles privilegios.

La libertad económica encuentra de nuevo un enemigo de naturaleza pragmática —no existe un motivo ideológico, sino uno de favores gubernamentales que se traducen en beneficios materiales a las corporaciones. Por supuesto, conceder esos favores es solo posible por parte de un gobierno con poder expandido.

lll. Enemigos graves: audiofrecuencias bajas

Los enemigos graves la libertad económica son como las frecuencias bajas — muchas de ellas pueden escucharse, pero por abajo de cierto límite sólo algunos las perciben. Es decir, estos enemigos no son percibidos por muchos y se presentan como originándose de muy diversas partes, alterando todo sin mucha conciencia de que existen.

En este grupo coloco a un tipo de enemigo que proviene de tres ideas —todas ellas sustentadas en la propuesta de anular el uso de la razón y la capacidad de pensar. La naturaleza del conflicto es filosófica: para la libertad existe la razón y ella puede ser usada para comprender al mundo, mientras que estas ideas creen que la razón es al menos sospechosa y posiblemente inexistente.

Enemigo grave tipo A

Formado por los marcos mentales o filosofías que en común sostienen que no existen verdades absolutas, ni principios universales —incluyo a todos ellos bajo un nombre genérico, el de relativistas.

Cuando todo vale lo mismo, nada hay digno de ser defendido y los juicios son imposibles —cualquier iniciativa que no sea la del relativista es considerada una imposición. La libertad se encuentra con una dificultad que caracteriza a todos los enemigos graves: el diálogo es imposible.

No hay manera de razonar con un relativista porque para él todo vale lo mismo y la razón, por tanto, sirve de nada.

Enemigo grave tipo B

Formado por las acciones derivadas de marcos mentales o filosofías que sostienen que el uso de la violencia es un instrumentos legítimo para el logro de sus fines, los que sean —incluyo a todos ellos bajo el título genérico de extremistas.

Este temer grave pertenece al mismo tipo que el del relativismo porque en ambos, al igual que en el que sigue, la razón es puesta de lado —con lo que dialogar resulta una imposibilidad y se cae en la misma situación: el conflicto sólo es posible de terminar con la victoria de lo que sea que quiera el extremista.

Enemigo grave tipo C

Formado por las iniciativas sustentadas en la propuesta de que el ser humano no tiene capacidad de razonamiento y que todo lo que debe hacer es tomar de manera literal alguna fuente considerada incuestionable —incluyo a todos ellos bajo el apelativo de fundamentalistas.

Hay de nuevo aquí una naturaleza que opta por la renuncia a la razón y adopta un dictado externo contenido en una fuente considerada infalible en su letra exacta.

La libertad económica se encuentra frente a otra imposibilidad de razonar y dialogar, lo también lleva a una sola opción: la aplicación literal de lo que sea que diga la fuente que se toma literalmente.

Los enemigos de la libertad económica, en concreto

En resumen, la libertad económica tiene nueve enemigos que con ella tienen un conflicto de tres naturalezas distintas.

• Los enemigos agudos presentan un conflicto de naturaleza política sobre diferentes concepciones del gobierno. La libertad desea gobiernos limitados a protegerla en todos los ciudadanos por igual. Sus enemigos desean gobiernos que al acumular poder, la limiten.

• Los enemigos medios presentan un conflicto más pedestre —uno de beneficios y privilegios que sólo pueden obtenerse con un gobierno expandido, uno en el que la libertad sufre. Quiere un gobierno expandido porque así lograr mayores privilegios propios.

• Los enemigos graves de la libertad económica presentan un conflicto filosófico, de tal naturaleza que son quizá los mayores de todos.

No buscan ellos la expansión del gobierno en sí misma, que es lo que en común tienen los dos enemigos anteriores —ellos socavan los mismos cimientos culturales de las sociedades al crear mentalidades que todo lo aceptan sin poder atacar ni defender nada.

La libertad, para triunfar, debe entender esa naturaleza de sus enemigos.

Libertad económica: una curiosa característica

Si la libertad económica tiene los efectos mencionados antes, dentro de un sistema imperfecto, que es el mejor conocido, resulta llamativo que ella tenga enemigos tan marcados —pero esa es una de sus características reales.

Pobreza como regla general

Hace doscientos años, casi nadie hablaba de la pobreza. Cierto que había muchas gente que no llenaba sus estómagos, o que no tenían techo o casi no cubrían sus cuerpos, pero no era un asunto de Estado.

Las iglesias dedicaban parte de sus ingresos para alimentar a las viudas, ancianos o niños desamparados. Gente piadosa reunía dinero para crear internados, asilos y hospitales donde la gente sin recursos económicos podían disponer de servicios.

Pobreza como excepción

Pero a mediados del sigo 19 empieza a descubrirse que el asunto de pobres podía ser muy rentable en lo económico y en lo político. En lo económico porque se podía convencer a la sociedad y al gobierno de que debía dedicar recursos para acabar con la pobreza.

La razón de eso es el descubrimiento de que podía crearse riqueza y, por tanto, la excepción ya no fue la riqueza.

Esos recursos los tenían que manejar los hombres que supuestamente acabarían con ese flagelo de la sociedad. Para ellos, tenían que contratar sociólogos, economistas, ingenieros, que estuvieran bajo las órdenes de un líder; comprarían edificios, automóviles y, por supuesto, se pondrían muy buenos salarios.

Los resultados, a lo largo de ese tiempo, no son muy halagüeños. La mayoría de estas políticas antipobreza dieron como resultados que los únicos que dejaron de ser pobres fueron los funcionarios del gobierno que se dedicaron a gastar el presupuesto.

Según los cálculos de algunos analistas, de cada peso destinado a favorecer a los pobres, solo llegaban 20 centavos, lo demás se quedaba en las manos de la burocracia. Otros terminaron con altos puestos en el gobierno y ya solo piensa en cómo subir al siguiente escalón político.

Puede ser muy loable que alguien se preocupe por resolver la pobreza de un país, un municipio o de una persona, pero es necesario distinguir si se está usando a la pobreza para mamar recursos del Estado, si se usa como bandera para conseguir puestos políticos, o si se tiene un interés legítimo por combatir la pobreza.

Conclusión

Han sido tratadas las características de la libertad económica, poniendo énfasis en los efectos benéficos que ella tiene en la reducción de la pobreza y el aumento de la prosperidad.

Pero, sobre todo, se ha hecho un análisis detallado de otra de las características de la libertad económica, que es la existencia de enemigos y opositores.

Una situación curiosa, pues también ellos quieren prosperidad pero proponen caminos que no tienen los mismos efectos que la libertad.


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Y solo unas cosas más…

Debe verse:

¿Qué es liberalismo? Una definición
¿Qué es neoliberalismo? Una definición

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[Actualización última: 2020-11]