¿Qué es soberanía? La definición de un concepto con diferentes interpretaciones y usos políticos a conveniencia. Lo suficientemente flexible como para distorsionarse con facilidad. Una idea relacionada con la libertad y la autonomía de la persona.

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Introducción

Empiezo con una meditación muy aplicada a México, sin que sea una excepción.

La soberanía nacional no puede ser definida como la posesión estatal de un recurso natural único. Tampoco puede ser el aislacionismo del país, ni el rechazo al libre comercio, ni la autosuficiencia alimentaria.

La mejor definición de soberanía debe estar relacionada con la riqueza de los ciudadanos: muchos bienes, muy variados, propiedad de ellos, especialmente los de capital. Y lo que con ello se logra: autonomía personal.

Entendiendo a la soberanía

Siendo una idea un tanto resbaladiza y abstracta, conviene comenzar por algo básico:

«Poder supremo e ilimitado, tradicionalmente atribuido a la nación, al pueblo o al Estado, para establecer su constitución y adoptar las decisiones políticas fundamentales tanto en el ámbito interno como el el plano internacional». dej.rae.es

En su fondo es una noción ligada a términos como los siguientes: independencia, emancipación, libertad, autonomía, autoridad, mando, poder.

Lo anterior manda a un asunto de localización de la soberanía y una de sus posibilidades es que ella radica en las personas que habitan en un cierto territorio formado como nación.

«La soberanía popular es el modelo de soberanía en el que el pueblo es poseedor de la autoridad existente en un determinado territorio y rige legítimamente el destino del mismo en ámbitos como la economía, la legislación o la política». economipedia.com

Soberanía nacional

Existe también la idea de soberanía a la que se le añade el término ‘nacional’, dando como resultado:

«Se conoce como soberanía nacional al tipo de soberanía caracterizado por otorgar el poder de un determinado territorio a sus ciudadanos, los cuales lo aplican mediante delegación en órganos de representación». economipedia.com

Estado soberano

La tercera noción es la que asocia a la soberanía con los gobiernos y ha sido expresada así:

«Un Estado soberano, según la legislación internacional, es una entidad jurídica representada por un gobierno centralizado que tiene soberanía sobre una determinada área geográfica. Las leyes internacionales definen a los Estados soberanos por cuatro condiciones fundamentales: poseer una población permanente, un territorio definido, un gobierno y la capacidad de establecer relaciones con otros Estados soberanos». es.wikipedia.org

La idea central

Por tanto, según lo anterior, la esencia de la soberanía se encuentra en las siguientes ideas:

  1. La libertad, la autonomía y la independencia aplicada a una nación.
  2. Cuyo origen está en la libertad, autonomía e independencia de quienes viven en esa nación.
  3. Un acto de delegación de esas cualidades, de los ciudadanos a la autoridad, para permitirle gobernar como una entidad independiente de otras similares.

Todo el concepto nace y se origina en la noción de personas soberanas, es decir, libres, autónomas e independientes. No podrían ellas delegar en otros lo que no tienen.

Una condición obligatoria

Si el Estado es soberano, esa condición se sostiene y sustenta porque las personas de esa nación también lo son. No podría existir un Estado soberano si las personas no son libres, autónomas e independientes.

Si acaso un Estado o gobierno anulara la libertad, la autonomía y la independencia de las personas, no podría ser llamado un Estado legítimamente soberano. Sería un Estado autoritario, dictatorial, incluso totalitario, pero no soberano.

El cimiento de la soberanía

Las consideraciones anteriores indican que el origen de ella está en la soberanía misma de las personas que pertenecen a la comunidad soberana. Eso es entender a cada persona como libre, autónoma e independiente.

La soberanía, por tanto, nace en la naturaleza humana misma a la que se le entiende como personas libres, capaces de razonar, decidir y actuar por sí mismas. Las que, por conveniencia, delegan parte de su autonomía en un gobierno para que este las represente.

📌 Esa representación lleva a la razón de ser de los gobiernos y las leyes que emite: cuidar, proteger y mantener esa soberanía personal de cada ciudadano.

Las distorsiones

La soberanía, a pesar de lo anterior, es con frecuencia modificada para darle significados incorrectos y de provecho a conveniencias políticas de gobernantes.

En lo siguiente examino algunas de esas distorsiones.

Aislacionismo

Esta es una posición política de separación y apartamiento o no intervención ni participación en asuntos internacionales. Esta interpretación se soberanía solicita dos elementos:

  • No intervenir en los asuntos internos del país que quiere aislarse.
  • A cambio de que ese país no intervenga en los asuntos de los demás.

El aislacionismo es una mentalidad que prefiere que el país sea ignorado por el resto y él mismo ignorando al exterior. Este modo de pensar facilita la separación no solo diplomática sino también comercial y económica.

Autosuficiencia

Este es un estado de autonomía que permite valerse por sí misma a una persona o comunidad, sin que sea necesaria la ayuda ni la intervención de los demás. Esta idea debe examinarse con cuidado.

Una interpretación atolondrada llevaría a suponer que el mejor estado de cosas sería el de Robinson Crusoe, un náufrago en una isla desierta que se abastecía a sí mismo en su totalidad. Y podría suponer lo mismo para un país que no dependiera de ningún otro en, por ejemplo, energía, alimentos, tecnología.

La soberanía se interpreta incorrectamente cuando supone equivaler a autosuficiencia de algún tipo, una situación que es imposible de alcanzar.

Por ejemplo, una autosuficiencia agrícola real tendría que incluir la autosuficiencia de tractores y todas las partes que los forman, incluyendo las mismas de extracción de sus metales y las máquinas que lo hacen.

La soberanía es correctamente entendida cuando ella produce relaciones mutuas de tratos entre personas libres que se valen por sí mismas y gracias a esas relaciones viven mejor.

Autarquía

Esto ha sido definido así:

«La autarquía, autarcía o economía autosuficiente (ambas del griego αὐτάρκεια)​ o autosuficiencia es un término comúnmente usado en la economía que indica la condición de las personas, lugares, mecanismos, sociedades, sistemas industriales o naciones que luchan por su autoabastecimiento o que rechazan toda ayuda externa». es.wikipedia.org

Esto es simplemente la autosuficiencia llevada a su extremo y tiene manifestaciones claras en el proteccionismo y el mercantilismo.

Nacionalismo

Una de las argumentaciones usadas por el populismo apela a sentimientos nacionalistas sustentados en dos elementos:

  1. Emociones desbocadas de preferencia por el propio país
  2. Resentimiento y odio hacia lo extranjero, visto como amenaza.

Esto es lo que produce políticas que recelan de inversiones extranjeras en el propio país y de inversiones propias en otros países. Una mentalidad que da como cierta a la suma cero en las relaciones entre países.

Conclusión

Ha sido explicado el concepto de soberanía y, sobre todo, su fundamento, origen y base en estos elementos:

  • La libertad, la autonomía y la independencia aplicada a una nación.
  • Cuyo origen está en la libertad, autonomía e independencia de las personas que viven en esa nación.
  • Un acto de delegación de esas cualidades, de esas personas a la autoridad, para permitirle gobernar como una entidad independiente de otras similares.

Concluyendo que la única posibilidad de que exista un Estado soberano legítimo es que las personas que viven dentro de él sean también soberanas, es decir, libres, independientes y autónomas.



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Y solo unas cosas más…

Debe verse:

¿Quién es un patriota real? ¿Y quién el falso?
El nacionalismo, sus consecuencias y efectos

Otras ideas relacionadas:



[Actualización última: 2020-08]

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Notas extras acerca de la soberanía

La vaga noción de soberanía sigue estando muy arraigada en demasiadas mentes con influencia en cuestiones políticas, e incluso en buena parte de la población.

La palabra soberanía implica las nociones de autonomía, independencia y emancipación. Por eso es contraria a las ideas de dependencia, sometimiento y manumisión.

Hasta aquí parece no haber problemas de fondo. Pero hay bastante más en este tema. Aceptemos que es positivo ser soberano. No solamente como país, sino como personas individuales.

La cuestión entonces no es si ser soberanos es bueno o malo, sino cómo ser soberanos, libres, autónomos e independientes. Este es el terreno en el que se dan las discusiones fuertes y sordas.

En esencia hay dos posiciones sobre cómo llegar a ser soberanos a nivel país. La posición más tradicional está muy bien ejemplificada con PEMEX en México y las cuestiones energéticas.

Bajo la escuela tradicional de pensamiento un país es soberano si en la práctica el gobierno es el propietario de industrias que se consideran estratégicas.

La soberanía ha sido definida como propiedad estatal de empresas, al menos de esas que son calificadas como vitales. Esta interpretación de soberanía es muy fácil de desmantelar.

Si la soberanía es propiedad estatal de empresas cruciales, entonces será más soberano el país que más empresas tenga bajo dominio gubernamental. Será más soberano cualquier país si el gobierno es propietario no solo de todos los energéticos, sino también de la industria alimenticia, la que sin duda es trascendental.

Más aún, si crece la propiedad estatal de empresas, se elevará la soberanía, incluso abarcando sectores económicos de menor nivel estratégico.

Por tanto, bajo esta tradicional manera de pensar, se debe concluir que solamente un sistema económico socialista puede ser soberano e independiente.

Por inferencia lógica y necesaria, deberá aceptarse que las economías privadas con comercio libre producen menos soberanía, es decir, la gente es más soberana en Cuba, Corea del Norte, la ex URSS que en Gran Bretaña, Nueva Zelanda y EEUU.

Esa definición trastocada de soberanía, por tanto, carece de lógica y fundamento, lo que no obsta para que sea creída y defendida por muchos.

La otra escuela para entender soberanía es más moderna y se basa en entender soberanía como independencia producida por progreso.

Una persona con recursos propios es una persona independiente, más que una persona que no tienen esos recursos propios. Lo mismo sucede a nivel país.

Una nación importante y soberana es una nación que progresa, crece y se elevan sus estándares de vida. Esa nación puede tener un papel internacional de peso y ser considerada una potencia.

Cuanto más potencia tenga, más soberana será. El contraste entre las dos escuelas de pensamiento no puede ser mayor.

  1. Para unos, la soberanía equivale a que el gobierno sea propietario de empresas, cuanto más empresas más soberanía.
  2. Para otros, la soberanía equivale a progreso y crecimiento, a menos pobreza, a más riqueza. Usted decide quién tiene la razón en este asunto.

Todo lo que he intentado es mostrar que hay dos maneras de ver el asunto y que una de ellas es muy débil en extremo. Tanto que me parece lógico descartarla de principio.