¿Qué son las demandas sociales? Su significado y usos. Un análisis de una expresión general de uso múltiple. Una de las formas en las que se intenta ejercer influencia en las decisiones de políticas públicas.

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¿Qué son las demandas sociales?

La expresión tiene usos como los siguientes, que si el lector no alcanza a comprender con precisión, no es culpa suya:

«[…] identificar a las demandas sociales como claves para el estudio de la conformación de los movimientos sociales como actores políticos que disputan el orden social». scielo.conicyt.cl

« Este autor [René Lourau] define la demanda social como «la carencia o desproporción existente entre el estado de las relaciones sociales en un momento dado y el estado de la producción; constituye el signo de que las relaciones sociales -materia prima siempre ya ahí- deben ser transformadas perpetuamente». carlosmanzano.net

«En todas las regiones del mundo, las sociedades tienen nuevas necesidades y se reflejan en nuevas demandas a sus gobiernos. Estas demandas son el resultado de la constante reconfiguración de la vida social, económica y política que caracteriza nuestro tiempo. Los gobiernos se ven limitados en recursos y capacidades para responder con acciones concretas que solucionen los nuevos problemas públicos». impacto.mx

Ambigüedad y vaguedad

No es, como se ve en esas definiciones, algo sobre lo que exista exactitud de significado. Se intuye, en su esencia, que la percepción de una situación indeseable genera el deseo de solucionarla, pero eso es muy escasamente original.

Las definiciones también parecen incluir un mecanismo de alguien solicitando a otro que solucione sus problemas y que estos son creados por la dinámica en una sociedad.

Esta vaguedad de significado hace que cualquier deseo se convierte en una demanda social exigida y que obliga a otro a satisfacerla. Por eso conviene examinar al concepto analíticamente.

Efectos no intencionales del coporativismo

¡Advertencia!

El juicio critico de las demandas sociales no significa que todas ellas sean reprobables ni riesgosas. Existen exigencias dirigidas a los gobiernos que son legítimas y pueden reconocerse por estar ligadas a las responsabilidades esenciales de ellos.

Características de las demandas sociales

Su definición puede ser lograda, con mucha mayor claridad examinado los componentes o características de las demandas sociales.

1. La idea de ‘demanda’

Esto significa lo obvio. Se trata de reclamos, exigencias, peticiones, reclamaciones. Son la expresión de algo que está mal y que debe ser mejorado o solucionado. Las exigencias de respuesta ante alguna situación.

Las demandas pueden ser de muy diversos tipos, ambientales, educativas, de salud, urbanistas, de pensiones, de salarios, de seguridad, justicia, de prácticamente cualquier tema y área. Nada en realidad está exento de convertirse en una demanda social.

2. El esquema de la demanda social

Su funcionamiento sigue un proceso simple de entender.

  • Se toma una situación m que es percibida como indebida.
  • La solución a la situación m se califica como demanda social.
  • Se exige la solución a m típicamente al gobierno.
  • Se realizan acciones de presión al gobierno, como marchas y protestas.
  • Idealmente el gobierno se hace responsable de atender esa demanda social m a la que acumula como parte de sus responsabilidades.

El resultado neto de la multiplicación de demandas sociales es el crecimiento de responsabilidades gubernamentales y produce el aumento del aparato estatal elevando sus costos.



3. La idea de ‘social’

La tercera de las características es la del añadido con la palabra ‘social’, de manera que se forma esa expresión, «demandas sociales».

Este aditivo es una práctica común, pues a buena cantidad de palabras se les añade logrando así mejorar la percepción de la exigencia como algo legítimo, loable y universal. El adjetivo tiene un efecto mental positivo.



Marcha multisectorial por demandas sociales«Marcha multisectorial por demandas sociales» by Resumen Grafico is licensed under CC BY-NC 2.0

Los protagonistas

Las demandas sociales también pueden ser analizadas examinando a los sujetos que en ellas intervienen con diferentes funciones.

A. El vocero

Este protagonista tiene a su cargo la expresión y difusión pública de la demanda concreta. Uno o varios voceros que pueden ser celebridades, ONGs, asociaciones, activistas y otros más.



Su papel es el de hacer de conocimiento público su demanda, definiéndola, difundiéndola, manteniéndola popular y manifestándola. Debe aparecer en los medios de comunicación, ser sujeto de noticias y transformarla en algo que la opinión pública acepte y exija su solución.

B. El receptor

La demanda es difundida teniendo como receptor central a la autoridad política con el objetivo de influir en él para que solucione la situación establecida por la demanda.

Por ejemplo, un caso de prohibir salarios superiores a 10,000 euros ni inferiores a 1,000, y pensiones de ese mínimo.

«Alrededor de 250 integrantes del Movimiento de Aspirantes Excluidos de la Educación (MAES), de acuerdo con medios, protestaron por más lugares en el nivel superior. […] Entre sus demandas, exigen al presidente Andrés Manuel López Obrador que cumpla con su promesa de campaña sobre otorgar educación superior gratuita». lostubos.com

«Un número estimado de un millón de personas se han unido a la marcha pacifica en la capital de Chile pidiendo al gobierno que enfrente a la desigualdad» bbc.com

Efecto neto

Las demandas sociales son, el última instancia un proceso de influencia en las decisiones de gobierno por parte de grupos más o menos organizados para de esa forma implantar la solución solicitada.

Es, al final de cuentas, una forma de cabildeo. Es decir, «[…]aquellos intentos de influir en la elaboración, trámite y sanción de políticas públicas».

Aunque con sus particularidades muy propias: manifestaciones públicas, simplificación del tema, apelación a sentimientos, escaso análisis. Y una propensión marcada para ser influidas por ideologías.



📌 Un efecto no intencional indeseable de las demandas sociales lo producen las peticiones de intervención gubernamental en la vida de la sociedad. Esto produce un aumento del poder gubernamental, exceso de leyes, mayor gasto público y su contrapartida, pérdida de libertades e inflación de derechos.



Demandas sociales, conclusión

Se ha presentado un análisis del significado de demandas sociales, presentando sus características y protagonistas. Sobre todo, apuntando la realidad de que cualquier asunto o situación puede ser convertido en demanda social y transformarse en funciones adicionales de gobierno por motivos ideológicos.

Ellas son una de las formas que adoptan los intentos de influir en las políticas públicas, muy parecido o igual al proceso que siguen las ONGs. Con problemas potenciales de radicalismo político.


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[Actualización última: 2021-02]

Demandas sociales y el bien común: la pregunta obligada

Según el proceso de las demandas sociales el bien común se logra en buena parte por medio de exigencias al gobierno, al que se hace responsable de solucionar los problemas sociales.



La esencia de la idea es muy clara: el bien común será posible mediante un mecanismo para crear y reclamar demandas sociales que el gobierno satisface.

Es un mecanismo simple de comprender, con dos roles muy claros, los que piden y el gobierno que otorga.

La consecuencia de lo anterior es un efecto colateral mayúsculo: para que el gobierno puede satisfacer las demandas sociales recibidas es siempre necesario que ese gobierno posea una cantidad sustancial de recursos y un poder siempre aumentando.

De otra manera no podrá satisfacer las demandas ni las peticiones —solo un gobierno de proporciones colosales podría lograr el bienestar general, según esta propuesta. Ninguna autoridad con poderes limitados lo podría hacer.

La transformación del ciudadano

Otra consecuencia de la propuesta es la transformación del ciudadano en una fuente de peticiones a la autoridad. Esto crea dependencia personal: las iniciativas de los ciudadanos se canalizarán a crear formas efectivas de petición de favores.

Serán exitosos los grupos mejor organizados y más activistas, aunque sus peticiones no sean pertinentes. Además, la lista de demandas presentadas al gobierno no tiene un límite: todo puede ser solicitado y reclamado, desde el derecho social a banda ancha de Internet hasta empleos vitalicios.

Con un problema adicional, la existencia de demandas o peticiones opuestas entre sí —como cuando unos piden legalizar el aborto y otros lo opuesto, o cuando unos piden cerrar fronteras y otros abrirlas.

La transformación del gobierno

En su consecuencia neta, la propuesta de lograr el bien común por medio de escuchar las demandas de las personas al gobierno tiene un efecto transparente: engrandece al gobierno y empequeñece al ciudadano.

Los gobiernos se metamorfosean en entidades de enorme poder, organismos distributivos de concesiones sin límite aparente, que otorgan soluciones a peticiones ciudadanas.

En su papel de entidades que satisfacen demandas, los gobiernos necesitarán recursos cuantiosos, que en caso de no poseer los hará verse injustos y malos. Y esto llevará a conseguir recursos por todo medio posible: más impuestos, más deuda, lo que no es sustentable a la larga.

Además, los agentes petitorios que quieren que sus demandas sean escuchadas, los ciudadanos descuidarán sus esfuerzos personales para alcanzar su propio bienestar por sí mismo. Sus talentos no serán empleados en trabajar sino en encontrar formas creativas para que la autoridad les conceda favores.

La pregunta obvia y obligada

¿Es el gobierno la única forma de solucionar problemas en una sociedad? ¿No existe otro medio, otro mecanismo, otro procedimiento para atender situaciones indeseables que necesitan corrección?

¿Son los ciudadanos tan incapaces e inhábiles como para no poder vivir sin depender de acciones gubernamentales? ¿No pueden ellos solucionar sus problemas sin depender de la autoridad?

El sistema de demandas sociales, al tener como método único de solución a los gobernantes, da una respuesta implícita doble:

  1. Los ciudadanos son inferiores e incapaces de solucionar sus problemas.
  2. Los gobernantes son superiores y sí pueden solucionar los problemas de los ciudadanos.