¿Qué es corporativismo? Su significado, características, consecuencias y elementos. Una de las estrategias de relación entre gobierno y gobernados.

8 minutos

En breve

¿Qué es corporativismo?

Es un sistema de gobierno que parte de la creencia de que las personas que forman una sociedad pueden ser clasificadas en sectores y corporaciones. Y que los intereses de esos sectores pueden ser identificados e incorporados en las decisiones de gobierno. Un concepto vago y ligado a la idea de intereses especiales o grupos de presión.

¿Qué es un sistema corporativista?

Un arreglo de político en el que la sociedad ha sido dividida en sectores sociales típicamente según su papel económico. En este sistema las personas individuales y los organismos independientes cuentan poco o nada, si no pertenecen a algún sector reconocido.
La consecuencia es una sociedad cuyo poder se centraliza en el gobierno mismo y los sectores a los que reconoce y acepta. Sus decisiones son negociadas entre la élite de representantes considerando intereses sectoriales con nula participación ciudadana.

¿Qué sectores son característicos del corporativismo?

Esta ideología política de naturaleza colectivista justifica la clasificación de personas en grupos predeterminados como agricultores, militares, comerciantes, industriales, trabajadores, maestros, con algunas posibles subdivisiones, como pequeñas empresas, empresas grandes. Son posibles otros sectores, como mujeres, estudiantes y demás.
La persona individual tiene sentido solamente como parte de uno de los segmentos. Supone que los intereses de todos los pertenecientes cada segmento son idénticos.

¿Cuáles son ejemplos claros de corporativismo?

El gobierno de Benito Mussolini (1922-1945), el nazismo (1933-1945), el franquismo (1936-1973), el new deal de F. Roosevelt (1933-1945), el de Juan Perón (1943-1945). Otros casos. Dois marcadas pueden ser encontradas en muchos países.

Corporativismo, definición

Es una manera de entender a la realidad, en concreto a la sociedad como formada no por personas sino por grupos o sectores que tienen en común los mismos intereses. Intereses que pueden estar el pugna entre sectores y que es necesario conciliar gracias a la intervención gubernamental, generalmente por medio de negociaciones entre representantes.

«El corporativismo es una ideología política que aboga por la organización de la sociedad por grupos corporativos, tales como asociaciones agrícolas, laborales, militares, científicas o gremiales sobre la base de sus intereses comunes. […] Está en el centro de la teoría corporativista la hipótesis de que la sociedad alcanzará un pico de funcionamiento armonioso cuando cada una de sus divisiones realice eficientemente su función designada, como los órganos de un cuerpo que contribuyen individualmente con su salud y funcionalidad general». en.wikipedia.org. Énfasis mío.

Esta definición permite ver a la esencia del corporativismo, un arreglo social que coloca a las personas dentro de grupos o clases de diversa naturaleza.

El efecto obvio de eso es la pérdida de la individualidad de la identidad personal. Al corporativismo no le interesa la persona. Le interesa el grupo o clase en el que ha sido incluida.



Los grupos del corporativismo

Un modo útil de comprender la naturaleza de este concepto es examinar sus características centrales.

Tiene como unidad básica a grupos de personas, no a personas individuales.

Esos grupos pueden ser formales, como sindicatos, asociaciones de empresarios, agrupaciones campesinas, académicas, religiosas, militares o de otros tipos.

Pero también pueden ser informales, como segmentos demográficos de adultos mayores, jóvenes de ingresos bajos, ocupantes de predios irregulares y muchos más.

Cada grupo, se presupone, tiene intereses distintos a los que representa en ese arreglo general y que son coordinados por el grupo central, que es el gobierno.

Jerarquía de los grupos

En los grupos formados existen diferentes categorías de importancia, es decir, se trata de un arreglo jerárquico en el que claramente existen grupos principales y menores.

Corporativismo, clientelismo, cabildeo

La práctica de gobierno conocida así puede tener diversos grados e intensidades. Pero debe ser diferenciada de lo conocido por cabildeo o influencia de grupos en las acciones de gobierno. En el cabildeo, las relaciones y propuestas son abiertas y públicas dentro de temas específicos.

Aunque la diferencia entre corporativismo y clientelismo es difícil de establecer, tal vez ella puede determinarse por el tamaño y formalidad de los grupos que participan. Con grupos mayores y más formales puede hablarse de corporativismo. Y con grupos menores y poco formales, de clientelismo siempre que exista un intercambio de favores.

Corporativismo, consecuencias

La implantación de estrategias corporativistas tiene efectos en toda la sociedad. Algunos de ellos son tratados a continuación.

1. Sociedad dividida

En un sistema corporativista, la sociedad entera se divide en sectores o grupos muy amplios que viven en estrecha relación con el gobierno. En esta régimen, la persona no recibe atención individual, sino en la medida en la que pertenezca a uno de los grupos.

Toda la sociedad es dividida en grupos. Por ejemplo, en México es común hablar de grupos como campesinos, obreros, maestros, sector popular, indígenas. Más la expresión genérica «pueblo» no referida a todo habitante.

2. Surgimiento de líderes y hombres fuertes

El corporativismo es campo fértil para el surgimiento de líderes carismáticos que elevan sus posiciones de influencia. Son las cabezas de gremios poderosos y llegan a tener poder político muy grande aún sin ocupar puestos gubernamentales.

Ellos exigen lealtad a sus agremiados, sin permitir disidencia. Una especie de caciques con gran poder sin control.

Esos líderes pueden ocupar posiciones altas en sus grupos por largos períodos de tiempo. Por ejemplo, Fidel Velásquez en México fue la cabeza de la central de trabajadores ejerciendo una influencia en extremo poderosa en el gobierno durante decenas de años.

3. Sociedad jerárquica

Naturalmente un sistema corporativista implica un arreglo social muy jerárquico. La persona individual poco cuenta y ella es valorada en cuanto a su pertenencia a un grupo. Más su lealtad al líder del gremio.

Las diferentes corporaciones poseen, cada una, diversos niveles de influencia y poder. Siempre se esfuerzan ellas por acrecentarlo con la intención doble de lograr beneficios para su grupo y mantener la estructura que significa su modo de vida.

Por ejemplo, un síntoma de corporativismo es la falta de competencia de los grupos con otros similares. Si un medio televisivo tiene el monopolio de esa industria, ese gremio hará lo posible para evitar que el gobierno otorgue otra concesión de televisión a empresas que le significarán competencia.

4. Gobierno como juez de conflictos

Si llegasen a presentarse conflictos entre los grupos o gremios, el gobierno actúa como juez último. Esto sucede fuera de la atención pública. Presupone la lealtad de cada grupo al líder del gobierno.

5. Trabajo dedicado a la política

Más que poner atención a labores productivas, el corporativismo canaliza el esfuerzo de la gente a acciones que persiguen aumentar su fuerza y poder. A elevar su influencia con la autoridad y negociar más privilegios y favores para el grupo en cuestión.

Cada una de las corporaciones y grupos dedicará una buena parte de sus acciones a mantener sus privilegios. Más aún, los grupos pondrán todo obstáculo posible al cambio de estructuras de poder, pues eso significaría un daño severo. Un sindicato único de educación no aceptará con facilidad nada que debilite su poder, por ejemplo.

6. Desperdicio de recursos

La atención del gobierno y los recursos que maneja se dedican, bajo el corporativismo, a crear tratos preferenciales que beneficien a grupos. No consideran los costos de oportunidad, ni los efectos colaterales.

Si prohíben a Uber operar, por ejemplo, eso beneficia a los taxistas agremiados. No consideran que daña a los usuarios de taxis que tendrían mejor servicio y tarifas.

Además, el corporativismo significa que los recursos recolectados por el gobierno son usados para beneficios particulares de grupos, no para acciones de beneficio general.

7. Compra de lealtades

El corporativismo es, al final de cuentas, una manifestación de corrupción gubernamental. Los recursos públicos son usados para comprar lealtad al gobernante.

Esto puede verse con facilidad en acciones gubernamentales como los pagos de dinero a personas ancianas en general, a madres solteras. Los precios de garantía a agricultores.

O bien, la donación de objetos a grupos: artículos escolares a estudiantes, boletos gratuitos para conciertos juveniles, créditos fiscales a los habitantes de ciertas áreas y similares.

«En el verano de 1877, John A. Wright, director del Ferrocarril de Pensilvania, escribió en el World Railway que el gobierno federal debe «proteger» a los ferrocarriles de los especuladores que compiten implacablemente por la competencia «feroz» en las tarifas ferroviarias. El gobierno federal no solo debería controlar las inversiones ferroviarias y las concesiones, sino también las tarifas de fletes y pasajeros, para aplicarse «bajo pena de juicio criminal”». Rothbard, Murray. The Progressive Era (p. 69). Ludwig von Mises Institute. Mi traducción. 

Cita

«Todo corporativismo, incluso cuando se practica en sociedades donde el trabajo duro, la empresa y la cooperación son tan valorados como en Corea, fomenta la inflexibilidad, desalienta la responsabilidad individual y corre el riesgo de magnificar los errores ocultándolos».

Margaret Thatcher

En resumen

Las prácticas corporativistas son una violación a las funciones esenciales de gobierno que demandan la realización de tareas para el bienestar común y no particular.

Son una forma de corrupción por la que recursos públicos se usan para un beneficio mutuo particular entre grupos y el gobierno. Esto daña a la población en general.

Entendiendo el mecanismo corporativista

  • La sociedad puede ser dividida en grupos.
  • Cada grupo tiene sus propios intereses.
  • Esos intereses pueden ser expresados y defendidos por sus representantes.
  • Los conflictos de intereses entre grupos pueden ser solucionados con negociaciones entre esos representantes, muchas veces con la participación del gobierno.

Esa negociación entre representantes de sectores, se dice, es mejor que las alternativas de mercados libres y competencia.


Otros lectores también vieron…

[Actualización última: 2021-05]