Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Comercio y Libertad
Leonardo Girondella Mora
15 diciembre 2016
Sección: ECONOMIA, LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Asuntos
Catalogado en:


El comercio internacional y el comercio nacional no son diferentes en cosa alguna —ambos son acciones entre personas distintas en varios lugares, sin que tenga importancia quiénes son ellas ni en dónde se encuentran.

La una puede estar al lado de la otra o a miles de kilómetros de ella, sin que eso altere la naturaleza de las acciones entre ellas —lo que incluye todos los accidentes geográficos, pero también a las demarcaciones fronterizas.

La naturaleza del comercio como un intercambio de bienes entre personas no incluye influencia alguna acerca de la localización de ellas —a pesar de que con frecuencia se escuchen cosas como esta:

«El comercio agroalimentario entre México y Estados Unidos creció 452% entre 1993 y 2012, para llegar a 35,300 millones de dólares, con lo que se profundizó la integración bilateral y se consolidaron empresas, mientras permaneció la oposición contra los subsidios agrícolas estadounidenses» El Economista México.

La idea de que existe comercio entre México y EEUU es totalmente artificial, ya que no existe un comprador llamado EEUU ni un vendedor llamado México —solo existen compradores y vendedores específicos que se encuentran en diferentes lugares.

Si es insensato calcular importaciones y exportaciones entre barrios de una ciudad, entre ciudades, igualmente disparatado es calcular comercio entre países —es obvio que la ubicación de compradores y vendedores dentro del planeta no altera la esencia del comercio entre personas (lo mismo sucedería entre planetas si llegara el caso).

La razón del comercio de personas, cualquiera que sea su emplazamiento, está en la división del trabajo: cada persona dedicada a alguna labor concreta se beneficia a ella y beneficia a los demás realizando intercambios, es decir, realizando comercio.

Sería un acto de mucha ceguera el poner obstáculos al comercio porque una persona se encuentra en un país y la otra en otro —ninguna razón sólida podría encontrarse para hacerlo. Y si se llegara a hacer, debe reconocerse que las personas disminuirían su bienestar.

En un reductio ad absurdum, quien argumentara en favor de prohibir el comercio entre dos personas en diferentes países, tendría que justificar el por qué no se hace eso mismo entre dos ciudades dentro de su mismo país; y aceptar que siguiendo esa línea de pensamiento lo mejor sería tener una situación aislada de no intercambios entre personas.

Dentro de este contexto, el concepto de superávit o déficit comercial entre naciones—la diferencia entre importaciones y exportaciones— es irrelevante: cada acción de comercio entre personas tiene un resultado propio de suma positiva al ganar las dos con el intercambio. No puede haber superávit ni déficit entre ellas.

Los reportes como este no tienen sentido:

«El superávit comercial de México con Estados Unidos creció 9.4 por ciento en febrero, al ubicarse en cuatro mil 348.9 millones de dólares, debido a un aumento de las exportaciones de México al vecino país de 0.69 por ciento y una disminución de las importaciones de 1.2 por ciento, establecen estadísticas del Departamento de Comercio de Estado Unidos». dineroenimagen.com

Esas cifras son un cálculo que colectiviza actos de comercio entre millones de personas que entre ellas no sufrieron déficit alguno, al contrario, ambas tuvieron un superávit —lo que hace que ese cálculo sea un non sequitur.

El déficit comercial con un país, por ende, no debe preocupar, como tampoco debe ser ocasión de festejo un superávit con otro.

Las concreciones que he hecho indican un desenlace mental obvio: las exportaciones y las importaciones son como las dos caras de un acto de comercio dentro de un solo país: un comprador y un vendedor intercambiando bienes —y pudiendo hacerlo porque ambos compran y ambos venden.

Y aún más: la intervención gubernamental que altere esa libertad para realizar actos de comercio entre personas en diferentes países produce una disminución del bienestar general de las personas.

Addendum

Al tratar este tema, siempre recordarse la naturaleza injusta de los tratados de libre comercio, por medio de los que los gobiernos dan permiso a sus ciudadanos a comerciar entre ellos —cuando ese derecho a comerciar no necesitaría permiso entro de un sistema de libertades.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Facebook
Extras