La definición de este concepto tan importante puede ser lograda conociendo los elementos que forman al concepto. ¿Qué es una república? En pocas palabras no hay quizá elemento más básico en la defensa de las libertades.

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Introducción

La idea de república es central y básica en política. Su esencia misma es la de un control del poder estatal, al que pone límites y, por eso, crea regímenes de libertades y prósperos.

Su olvido y descuido es siempre un riesgo que lleva a la construcción de sistemas políticos de abuso de poder, pobreza y pérdida de libertades.



Definición de república

Los elementos que forman del concepto son los siguientes:

1. Un arreglo político

Se trata de una noción claramente de naturaleza política y corresponde a una de las maneras básicas en las que es posible organizar un Estado, al gobierno y la nación.

2. Origen

El origen de la palabra ‘república’ viene de res publica, es decir, la cosa pública —o los asuntos públicos, claramente referido a los temas políticos de importancia general.

3. Complemento de la democracia

Ella tiene un gobierno de representación general —elegido por medio de elecciones de candidatos en competencia y que tienen una duración predeterminada de antemano en sus cargos, después de la cual se repiten las elecciones.

Este es el elemento democrático de la república —que es el más conocido y célebre, pero que queda incompleto sin incluir esta idea de república.

¿Qué es una república en esencia?

Los elementos anteriores son demasiado vagos para ser de utilidad en su comprensión. La república, cuando se entiende integralmente, contiene elementos o características adicionales que explican su necesidad.

1. División del poder

Ella tiene un gobierno organizado bajo el principio de la división del poder por función: legislativo, ejecutivo y judicial —o cualquiera otro que impida la concentración del poder total del gobierno en una o más personas o agencias.

2. Aplicable a modalidades políticas

La república tiene un gobierno que puede o no ser federal, dependiendo del nivel de autonomía de sus estados, regiones o provincias —todas unidas al gobierno federal, pero con independencia que varía país por país.

Puede ser centralista cuando no existen esos estados o regiones de acierta autonomía —ni gobiernos locales, sino únicamente el central, localizado en la capital del país.

La república puede ser parlamentaria, al estilo del Reino Unido; o bien representativa al estilo de los EEUU.

3. Impone el imperio de la ley

Tiene una característica central, la de constituir un estado de derecho: leyes respetadas y cumplidas; donde las instituciones dominan y se protegen los derechos y libertades de los ciudadanos.

La república, por tanto, está muy ligada a la idea del constitucionalismo —una ley suprema y superior, por encima de la voluntad del gobernante y el electorado.



Ella supone que la soberanía radica en las personas que viven en esa sociedad, creyendo que ellas son capaces de autogobernarse —es decir, poseen una serie de creencias que facilitan la vida en común, muy especialmente el amor por su libertad.


Los opuestos a la república

Los opuestos de república hacen más comprensible su esencia. Van en contra de ella los regímenes personalistas, los dictatoriales, los totalitarios y algunos monárquicos —todos aquellos en los que existe poder concentrado y poca o nula atención a la ley.

En una república existe la idea subyacente de que toda concentración de poder presenta riesgos de abusos potenciales y que por eso debe evitarse —de allí que en una república la economía y la cultura/moral están separadas del gobierno (la idea de M. Novak es muy importante en este sentido).



Un freno a la concentración de poder y abusos de autoridad

Pensar en una república es considerar poner limitaciones a excesos políticos. Por ejemplo, los que llevan a una democracia ilimitada que produce una dictadura de la mayoría.

Es como un corrector de riesgos políticos, un mecanismo de ajuste que modera los excesos y puede encontrar soluciones a riesgos democráticos.

Ella divide al poder político

Desde otro punto de vista, una república es un arreglo político por medio del que se establece un estado de derecho destinado a respetar a las personas, sus libertades y sus posesiones por medio de mecanismos gubernamentales que rompen el poder de las maneras usuales en los gobiernos.

Pero, además, al poner énfasis en las libertades y derechos individuales, enfatiza la división de poderes económicos y culturales. La república es, en pocas palabras, uno de los más grandes opositores a la concentración y el abuso del poder.

La confusión usual: democracia no es igual a república

Fácilmente se confunde a la democracia con la república —cometiendo un gran error. Los elementos de ella ponen frenos a los abusos que pueden suceder en una democracia, cuando se pretenda implantar exclusivamente la voluntad de la mayoría sea la que sea y diga lo que diga.

En una república se frenan los excesos democráticos. Es una estado de derecho que se opone a los excesos de la democracia y corrige sus errores.

Conclusión

Los dos elementos centrales del concepto de república están bien expresados en esta idea. República es:

«Organización del Estado cuya máxima autoridad es elegida por los ciudadanos o por el Parlamento para un período determinado. […] Por oposición a los gobiernos injustos, como el despotismo o la tiranía, forma de gobierno regida por el interés común, la justicia y la igualdad». dle.rae.es

Es esa «oposición a gobiernos injustos» lo que la hace una idea invaluable en la defensa de las libertades.

[La lista de los 10 peores dictadores da una idea de los caso opuestos a esta noción. Del otro lado, el Índice de Libertad Económica da una buena idea general de los países ejemplos que caen en la categoría de repúblicas.]


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[Actualización última: 2021-09]