Causas de civilización

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Las causas de la civilización, de la cultura y el progreso —de los adelantos de la ciencia y de la tecnología. Las causas de tener mejores estándares de vida y de una expectativa razonable de progreso futuro.

Esto es el tema que quiero tratar en lo que sigue —simplificándolo a dos posiciones muy diáfanas en política actual.

La posición estatista es la que supone que la civilización, el progreso y la cultura dependen de la actuación gubernamental.

Son los gobiernos las causas de los adelantos, del florecimiento y el desarrollo de la sociedad —los orígenes de adelantos y conocimientos, la fuente del ascenso social y la mejora de la vida universal.

Por supuesto, no suele ser expresado de manera tan transparente como lo he escrito, pero esa es la premisa de intervencionismo estatal y del socialismo: el gobierno es causa primaria y directa de la civilización y el progreso social y humano —sin la acción estatal directa, no habría civilización.

• La posición personalista es la que supone que la civilización, el progreso y la cultura dependen de la actuación personal y libre de millones que tienen iniciativas y acciones independientes que en conjunto producen adelantos, conocimientos y en general el florecimiento de la sociedad.

Según esta posición, la causa de la civilización y la riqueza creciente es la libertad de la persona —la que siendo responsable de sus actos, actúa buscando beneficios y mereciendo los resultados de sus iniciativas.

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Aunque simplificado a dos posiciones opuestas, este esquema permite encontrar una clave para entender la discusión política del presente —el conflicto entre los partidarios de la libertad personal y los partidarios de la acción estatal.

La razón asistirá a quienes provean las pruebas históricas de que las sociedades florecen por iniciativas de las personas o de los gobiernos —algo que es relativamente sencillo de hacer.

Podría dilucidarse el asunto sabiendo quiénes produjeron adelantos concretos: pinturas extraordinarias, arte admirable, ideas excelentes y originales, descubrimientos científicos maravillosos, tecnologías asombrosas y demás.

Cualquiera encontrará que todos esos progresos fueron la creación de personas individuales —nombres como Miguel Ángel, Newton, Einstein, Copérnico, Curie, Aristóteles, Hume, Shakespeare, Cervantes, Hugo, Gaudí. Una lista interminable.

Ningún gobierno puede ser acreditado como autor de grandes libros, ni arte, ni literatura —tampoco de la computadora personal, ni del teléfono inteligente, ni del molino de agua.

Hasta aquí el punto es innegable: la civilización, el progreso y los adelantos científicos y tecnológico, todo eso que produce una mejor vida, es una creación personal de individuos en libertad y que actuaron de acuerdo con sus decisiones satisfaciendo sus inquietudes.

La posición de quienes suponen que es la intervención gubernamental es causa directa de progreso y civilización es extraordinariamente débil —incluso podría acusárseles de abuso de poder y violencia, claramente contrarios a la civilización y el bienestar general.

Entonces, la conclusión hasta este momento es la que se muestra en la exposición anterior: la causa directa de la civilización, la cultura, los adelantos, el progreso, y en general, el florecimiento de las sociedades, es el resultado neto acumulado de las iniciativas de millones de personas a través de la historia.

En palabras más escuetas, la libertad personal produce civilización y progreso —aunque creo necesario finalizar con algunas consideraciones extras.

• Eso no significa que los gobiernos no tengan un papel importante y deban desaparecer necesariamente —pero sí quiere decir que su responsabilidad central es crear y mantener un ambiente de libertad máxima que favorezca las tareas personales que producen civilización, cultura y florecimiento.

• Ese mundo mejor, de más civilización y progreso, no es uno de perfección. Necesariamente tendrá fallas, errores —sufrirá de yerros y desaciertos; tendrá problemas y dificultades; padecerá contratiempos y contrariedades.

Pero será un mundo en el que se gozará de una tendencia general al progreso humano, pero sobre todo, de posibilidades de corregir esas fallas.

Lo que me lleva a intuir que quienes son partidarios del gobierno como causa directa de la civilización y el florecimiento están movidos por la creencia de que esas dificultades del mundo imperfecto pueden ser corregidas por medio de la intervención gubernamental con la mira en una sociedad perfecta.

Y ya que la imperfección es una constante humana tenderán a incrementar la intervención estatal como medio correctivo sin darse cuenta que con cada intervención limitarán libertades y eso dañará a la civilización —se tendrá menor progreso, menos bienestar, del posible porque están anulando su origen, la libertad personal.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.

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