Necesidades humanas 

Hay más en la vida que la mera supervivencia. Sí, hay necesidades básicas y centrales, pero ellas no son todo.

Alguien lo hay expresado así:

«Pensadores tan diversos como Aristóteles (384-322 AC) y Abraham Maslow (1908-1979) han hecho notar que hay más en el ser enteramente humanos que el permanecer vivos». Julian Baggini. The Ethics Toolkit: A Compendium of Ethical Concepts and Methods (Kindle Locations 614-615). Kindle Edition. Mi traducción.

Necesitamos cosas centrales, esenciales, que nos permitan sostener la vida, permanecer vivos, pero eso es solamente una parte de existir como humanos. Por ejemplo, como dijo Aristóteles, vivir fuera de la sociedad sería dejar de ser humano.

Necesitamos a otros. Necesitamos a lo que los otros son y hacen. Necesitamos pensar, razonar, decidir, hablar, escuchar, tratar a otros, entender, explicar. Necesitamos entretenimiento, diversión; libros, espectáculos, ideas, experiencias. Y nada de eso es posible fuera de la vida en común.

Recordé estas ideas después de escuchar a alguien en la radio. Comentaba los suicidios recientes de dos o tres celebridades.

Lo curioso fue el diagnóstico de la personalidad de la radio: son casos de depresión y hay terapias para prevenirlas; y, por tanto, para evitar suicidios. La solución es terapéutica: medicinas y tratamientos. Estoy seguro que hay algo de cierto en eso.

Pero, también de que pueden ser los síntomas de algo como el de la insatisfacción humana, algo como estar hartos de todo y satisfechos con nada. De tener hasta la abundancia lo que se necesita para sobrevivir, pero una terrible escasez de lo que se necesita para florecer.

Un amigo tiene una idea al respecto. Se ha perdido, dice él, el sentido de satisfacción humana que produce la ayuda a los demás, como el sacrificio del hijo por ayudar al padre. Ese papel lo ha tomado el estado de bienestar y ha retirado de nosotros el contento que sentimos cuando hacemos un sacrificio propio de ayuda a otro.

Esa es una satisfacción que necesitamos si queremos ser humanos pero se nos ha retirado. Es parte del ser humano ser libre y sentir las consecuencias de nuestros actos, pero se hace todo lo posible por retirar el sentido de responsabilidad sin el que no es posible ser humano completo.

El aborto es el caso más extremo de eso. Diviértanse hasta el delirio, se nos asegura, y si hay consecuencias es un derecho asesinar a la vida creada.

Darle al placer sexual una dimensión exclusiva de esparcimiento es perder algo de lo humano que tenemos. Se pierde el florecimiento humano que produce la dedicación a la familia, el sacrificio por ella, la responsabilidad de criar hijos. Y se produce un ser humano incompleto, que no florece.

Algo que quizá valga una segunda opinión. ¿No pueden acaso reflejar muchos casos de insatisfacción, descontento y desánimo esa insatisfacción de necesidades humanas más allá de la supervivencia? Para abatir esto no son necesarias terapias ni medicinas, sino sacrificio, esfuerzo, disciplina y, de seguro, un sentido de lo sagrado.

Y una cosa más…

Un buen libro al respeto es el de Xavier Scheifler Amezaga En Busca Del Sentido De La Vida. Véase Sufrimiento y dolor.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que intentan explicar la realidad económica, política y cultural. Defiende la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *