¿Qué es el comercio justo? Su definición, características y consecuencias. Un concepto de buenas intenciones pero con problemas de interpretación e implantación.

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Introducción

El comercio justo —quizá mejor conocido por su nombre en inglés, fair trade— es una expresión frecuente en el campo del comercio internacional, en el que exhibe admirables intenciones que desafortunadamente pueden perderse en la vaguedad de su significado y la dificultad de su implantación.

¿Qué es el comercio justo?

Su significado tiene una definición casi oficial:

«Comercio Justo es una asociación comercial, basada en el diálogo, la transparencia y el respeto, que busca una mayor equidad en el comercio internacional. Contribuye al desarrollo sostenible ofreciendo mejores condiciones comerciales y garantizando los derechos de los productores y trabajadores marginados, especialmente en el Sur.

«Las organizaciones de Comercio Justo tienen un claro compromiso con el Comercio Justo como el núcleo principal de su misión. Ellas, respaldadas por los consumidores, participan activamente en el apoyo a los productores, la sensibilización y en la campaña por los cambios en las reglas y la práctica del comercio internacional convencional». wfto.com

Este fair trade o comercio justo, como ha sido llamado en español, es una opción entre varias dentro de un sistema de libre mercado —y que tiene una manifestación clara:

«[…] el Comercio Justo contempla un precio mínimo garantizado por el producto que se exporta, más un premio, dinero que las organizaciones de productores deberán usar para mejorar las condiciones de la comunidad». fao.org

Características del comercio justo

Según el World Fair Trade Organization, esta práctica de comercio tiene estas 10 características:

  • Oportunidades para productores con desventaja
  • Transparencia y rendición de cuentas
  • Prácticas justas de comercio
  • Precio justo
  • Prohibición de trabajo infantil
  • No discriminación
  • Condiciones dignas de trabajo
  • Desarrollo de capacidades del productor
  • Promoción de la práctica
  • Respeto ambiental

Dos de ellas son centrales: las prácticas justas de comercio y el precio justo.

A este último lo define como «una remuneración social aceptable -en el contexto local- que los propios productores consideren justas y que respete el principio de un salario igual por trabajo de igual valor realizado por hombres y mujeres» (ibídem).

La mentalidad es compasiva y se exalta al inculcar consideraciones de bienestar del productor pequeño, con poca oportunidad de avance y a quien se busca ayudar a crecer.



Funcionamiento real

Los productores de un bien, —café, cacao, etc.— se asocian y si cumplen ciertos requisitos, obtienen una certificación que les permite añadir ese premio a su producción, un precio mayor para su producto.

El consumidor final tiene de esa manera productos terminados que puede reconocer por un logotipo y, además, por un precio mayor al de otros productos sustitutos —la taza de café le costará algo más.

El objetivo es, en su fondo, pagar un precio mayor al del mercado, esperando que ello sirva «para erradicar las causas de la pobreza en las comunidades más desfavorecidas, garantizando los derechos, la dignidad y el desarrollo de todas las partes implicadas» según se ha afirmado.

Aunque el comercio justo suele mencionar críticas al sistema de libre mercado, mientras sea una de las opciones voluntarias de decisión de consumo, no presenta dificultad para que sea aceptada por partidarios de la libertad económica.

Equal Exchange fair trade coffee beansComercio justo de grano de café. «Equal Exchange fair trade coffee beans» by uusc4all is licensed under CC BY-NC-ND 2.0

Precios mayores

El significado y la definición de comercio justo es, en su naturaleza central, una transferencia de recursos adicionales al productor de un bien —eso es lo que el consumidor notará en el precio más alto de su taza de café, o cualquier otro producto.

La transferencia de recursos al productor es una modalidad de caridad voluntaria que nada tiene de negativo —sino, al contrario, pues se trata de un acto libre de ayuda a quien se cree estar en una situación mala.

Incentivo a permanecer

También, por otro lado, esa transferencia es un incentivo que premia al productor a mantenerse en la producción de ese producto, cualquiera que este sea —es decir, es un freno a la diversificación a la producción de otros bienes que pueden ser una mejor opción económica para el desarrollo.

Lo que apunto es un caso de efectos no intencionales que pueden tener acciones con buenos propósitos pero con consecuencias opuestas a esos propósitos —en este caso el mantenimiento de una situación que recibe un premio por no desarrollar diversificando a la economía.

Una dependencia de productos primarios que frena oportunidades de desarrollo y tienen otros efectos secundarios.

Esto es lo que he querido tratar: la conveniencia de examinar los efectos no intencionales de ideas con buenos propósitos —eso que las hace que ya no sean tan buenas ideas como se pensaba y quizá sean menos de ayuda de lo que se creía.



¿Ayuda a los pobres el comercio justo?

[En este título uso una idea de Michael Miller, del Acton Institute.]

En muy breves palabras, el comercio justo es una práctica de elevación del precio de una materia prima. Su productor recibe así un ingreso mayor al del mercado libre y eso lo beneficia.

Se dirige a productores pequeños, marginales, con poca oportunidad de crecimiento, y a los que así da una base de crecimiento, desarrollo sostenible, igualdad de género y protección ecológica.

Esquemáticamente esto puede verse así:

Comercio libreComercio justo
Precio libre negociadoPrecio libre mayor al negociado

Para recibir el precio mayor al del libre mercado, los productores son certificados y supervisados, en estándares de sustentabilidad, trabajo y demás. Si los cumplen recibirán ese precio mayor y lo contrario.

Efectos no intencionales

Claramente existe un beneficiado visible inicial, la serie de productores certificados para el comercio justo. Ellos recibirán un pago mayor por el bien que producen que otros productores del mismo.

Posiblemente eso mueva a otros productores a certificarse, lo que eleva la oferta del bien y presiona a la baja el precio. E incluso abre la oportunidad a falsificar la certificación de origen del producto, lo que dará aún mayores beneficios.



En el largo plazo, el comercio justo causa el mismo efecto de los precios de garantía: introducir un estímulo a la inmovilidad personal y tecnológica. El precio alto es un incentivo a producir más y más, sin considerar otras posibilidades de cambio.

Idea

Pagar un precio mayor es una gran ayuda al productor. ¿No sería una ayuda mejor hacerlo partícipe en el riesgo del resto de las actividades que añaden valor al producto, como procesamiento, empaque y demás?

—Una pregunta lógica

Discusión y conclusión

¿Quienes son escépticos del comercio justo en realidad son partidarios del comercio injusto? Este es el problema de expresiones como esta. Criticarlo y oponerse, no significa estar en contra.

No hay duda de que intenta y logra ayudar a productores que de otra manera tendrían escasas probabilidades de mejorar y crecer. Y es una posibilidad bienvenida dentro de la amplitud que admite un libre mercado, en el que puede hacer productos orgánicos y no de este tipo.

Quizá el riesgo mayor que enfrente el comercio justo sea el de convertirse en una moda que sea de utilidad para criticar al sistema libre de formación de precios y su utilidad como señales para el aprovechamiento de recursos escasos.



Convertido en moda, el comercio justo podrá hacer olvidar el cimiento real del crecimiento económico de los países y de los productores de todos los bienes en países pobres: el estado de derecho, el respeto a la propiedad privada y la libertad económica.


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[Actualización última: 2021-04]