¿Es la caridad el remedio a la pobreza? Un examen de los efectos de la caridad y la compasión en la vida de los pobres. Concretamente la interrogante de si un pobre que recibe caridad deja de serlo. En realidad, todo parece depender de cómo se interprete a la caridad y de qué manera se implante.

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Introducción

Los esfuerzos y acciones para combatir a la pobreza están todos motivados por la caridad. Una virtud que mueve a ayudar a otros en situaciones de bajos ingresos y falta de recursos. Son inquietudes y sentimientos de compasión, misericordia y amor por los demás, especialmente los pobres.

Esos estímulos culminan en la realización de acciones que se asocian con actividades de ayuda, socorro, filantropía, magnanimidad, auxilio. Todas ellas tienen la buena intención de ayudar a otros que están en una mala situación material.

La propuesta

Lo que sigue propone una idea sencilla: una clasificación de los tipos de caridad en cuanto a cómo se implanta y práctica. Un tipo de caridad es necesario, pero no resuelve a la pobreza, no se deja de ser pobre a pesar de recibirla. El otro, por el contrario, sí hace que los pobres dejen de serlo.

I. Pobreza y tipos de caridad

Tomo el caso de una familia que vive en una zona rural y está clasificada en la categoría de pobre —sus miembros tienen ingresos acumulados de menos de tres dólares diarios. El padre, la madre y tres hijos viven en una casucha de dos habitaciones y piso de tierra.

¿Cómo ayudar a esa familia? ¿Cómo resolver su problema? Las posibles formas de hacerlo es lo que quiero examinar partiendo de dos esquemas básicos posibles: la caridad directa y la indirecta.

Ambos tipos de caridad persiguen el mismo objetivo principal de ayudar a esa familia, atendiendo su situación de pobreza, pero difieren totalmente. Y, además, ayudan a encontrar la respuesta de cuándo se deja de ser pobre.

A. Caridad directa

Es un tipo de ayuda a casos como el de esa familia y que puede ser ilustrado con las ideas de apoyo, asistencia y auxilio inmediatos —como ayudas gubernamentales ante desastres naturales.

La esencia de la caridad directa está en su velocidad, siendo un apoyo casi instantáneo de asistencia, con resultados visibles inmediatos —algo muy ubicado en el tiempo, a un período de plazo corto.

Un ejemplo es el de una caravana de ayuda que en tiempos de frío recorre lugares como en el que vive esa familia, distribuyendo comida, ropa, cobijas y juguetes —o los programas de asistencia gubernamental que dan dinero o equivalentes.

La caridad directa no se dirige a solucionar el problema de la pobreza sino a aliviar sus síntomas. Una entrega de efectivo a personas sin empleo les ayuda a aliviar su falta momentánea de ingresos, pero no soluciona el problema de empleo.

La justificación de la caridad directa es la urgencia del problema de pobreza que se padezca en un momento, como la falta de alimento ahora mismo. Es el espíritu del buen samaritano que ayuda al herido en el mismo momento que lo necesita.

B. Caridad indirecta

La naturaleza de la caridad indirecta es que busca solucionar la causa de la pobreza y no sus síntomas, por lo que sus efectos no son inmediatos. Un ejemplo del esquema de la solución es el de una escuela técnica en la que se preparan los miembros de esa familia para cosechar con mayor productividad y vender sus cosechas —logrando así dejar de ser pobres.

Es otro tipo de caridad en situaciones como la de esa familia y que puede ser ilustrado con las ideas de remedio y respuesta —que resultan en la familia dejando de necesitar socorros o programas de ayuda.

La naturaleza de la solución se encuentra en su lentitud, siendo un apoyo de escasa visibilidad inmediata y con resultados que podrán verse en el plazo largo y mediano.

,Cuando se deja de ser pobre?

El efecto de las dos caridades debe ser ya aparente y una pieza necesaria en la mentalidad que se necesitan al tratar de encontrar los mejores sistemas para ayudar a los pobres. Su diferencia puede ser mejor entendida con la respuesta a cuándo se deja de ser pobre.

No deja de ser pobre quien recibe caridad directa, tan solo aliviará los síntomas de su pobreza como hambre, sed, servicios médicos y demás. En cambio, la caridad indirecta sí tiene esa intención de hacer que quien sea pobre deje de serlo.

La caridad directa atiende y supone remediar una situación específica de plazo inmediato —como el frío y las cobijas. Es lo que se hace en las ocasiones de desastres naturales, cuando se hacen donaciones de recursos y bienes a los afectados de terremotos o huracanes.

El objetivo de la caridad directa es la compasión de resultados inmediatos y rápidos frente a situaciones que ameritan acciones sin demora. Este socorro mide su éxito en el muy corto plazo atendiendo una situación de corta duración, como la necesidad de alimentos y agua durante una inundación.

Por la otra parte, la indirecta atiende y supone poner remedio a una situación que no es accidental, ni de plazo corto —es la compasión que busca resultados de largo plazo en el remedio de situaciones prolongadas. Si la directa busca poner en manos de esa familia bienes y recursos para atender una situación inmediata, la caridad indirecta busca lograr que esa familia pueda adquirir por sí misma esos bienes y recursos.

La diferencia es enorme entre los dos esquemas.

Hasta el último rincón del país... Campaña Pro-Ayuda Social, María Eva Duarte de Perón, c. 1940s.

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Cada caridad tiene su uso adecuado

La caridad directa es el mejor de ellos para atender situaciones que requieren urgencia y son temporales, como la atención a los damnificados por un huracán —y establecen una obligación moral de ayuda al prójimo pero por medio de ellos no se deja de ser pobre.

La caridad indirecta es el mejor esquema para atender situaciones que requieren poner fin a una situación constante, como la pobreza —estableciendo también una obligación moral de ayuda al prójimo.

Una no sustituye a la otra. Tienen usos específicos en circunstancias concretas dictadas por la prudencia de su uso. Una mal aplicada caridad directa puede resultar en un premio a la desidia y pereza. Y una indirecta mal usada puede agravar el sufrimiento del pobre.

Dos usos, una solución

De lo anterior, puede concluirse que confundir sus alcances constituye una equivocación colosal.

Es totalmente desatinado intentar solucionar a la pobreza con el esquema de la caridad directa, igual que es absolutamente errado remediar un problema de ayudas urgentes temporales con el esquema de la caridad indirecta.

Más aún, con el esquema de la indirecta, la pobreza de mantendrá e incluso crecerá, creando hábitos y costumbres de ayuda esperada que los pobres incluso reclamarán como derecho de ellos y obligación del resto.

Siendo la pobreza una situación de incapacidad para generar ingresos propios, ella solamente puede ser solucionada en plazos medios y largos, haciendo que el pobre se baste a sí mismo y tenga una aceptable autonomía económica.



Entonces, ¿cuándo se deja de ser pobre? Solamente bajo el esquema de la caridad indirecta, cuando se ayuda a la persona para que por sus propios medios consiga dejar de serlo. Bajo el esquema de la indirecta, nunca dejará de serlo.

Dos grandes principios de caridad para solucionar la pobreza

La mentalidad que busca encontrar las mejores formas de ayudar a los pobres debe tomar en cuenta estos dos principios centrales:

En una situación temporal, de urgencia y necesidad inmediata, la mejor opción es el esquema de caridad directa —el que consiste en la donación de bienes, recursos y tiempo personal para atender el problema presentado (aunque él no incluya a pobres).

En una situación que busca remediar una condición establecida y duradera de pobreza, la mejor opción es el esquema de la caridad indirecta —el que consiste en hacer que la persona cree y desarrolle los conocimientos y habilidades para, por ella misma, generar ingresos que la eleven de su situación actual.

Lo anterior, en su fondo, es estructurar la vieja frase:«Regala un pescado a un hombre y le darás alimento para un día, enséñale a pescar y lo alimentarás para el resto de su vida».

Propósitos y medios

Otra parte del enfoque que debe tener el encontrar las mejores formas de ayudar a los pobres debe considerar una diferencia entre las intenciones y los medios, dos aspectos de consideración para la pregunta de cuándo se deja de ser pobre.

Intenciones y propósitos

Primero, la intención y el propósito —ayudar a los pobres, especialmente a los más miserables, es encomiable. Muy pocos estarían en desacuerdo con ese empeño. En sí misma, la intención compasiva contienen un elemento que merece ser destacado.

La intención y el propósito es ayudar a los pobres a remediar su situación por medio de bienes materiales —lo que, en otras palabras, se entiende como elevación del estándar de vida, o la posibilidad de una existencia digna.

Esto es el entendimiento de la pobreza como un problema que necesita ser atendido y que suscita el propósito de ayudar a los pobres. La intención que detona el necesario paso siguiente —el de los medios e instrumentos para alcanzar esa meta.

Métodos, medios e instrumentos

Segundo, los métodos y vías —todos esos mecanismos, fórmulas, modos y maneras es las que es posible alcanzar las mejores maneras de ayudar a los pobres a remediar su situación.

El procedimiento amplio y genérico es conocido: si la pobreza es la carencia de bienes materiales, entonces ella se resuelve con esos bienes —quien los posea más allá de un cierto límite, deja de ser pobre.

El asunto, por lógica innegable, es resolver una incógnita —la de qué tipo de medios y maneras son los que resuelven la situación de mejor forma y con mayor eficiencia y solidez en el tiempo. 

Se trata de caridad inteligente, de compasión racional —es decir, de encontrar la solución para que dejen de ser pobres y no seguir siendo pobres que reciben socorros continuos.

La decisión caritativa

Una buena caridad es la que es efectiva, es decir, cumple con su objetivo de ayudar al pobre. Lo que significa que los buenos propósitos de las actividades de caridad no bastan. Los programas sociales de un gobierno cualquiera, por ejemplo, no pueden ser justificados por las buenas intenciones que tenga el gobernante.



La caridad mal empleada puede crear más problemas de los que pretende resolver, haciendo surgir efectos no intencionales que modifican al mismo ciudadano que recibe las ayudas. Esto es entender que la caridad directa no soluciona a la pobreza, solamente alivia sus síntomas.

La idea central

¿Cuándo se deja realmente de ser pobre? No cuando se sigue dependiendo de ayudas, socorros y programas de asistencias, sino cuando el pobre abandona su condición por ser capaz de generar por sí mismo ingresos que le den autonomía personal..


Buena caridad: sus características

De acuerdo con las ideas de caridad directa e indirecta para atender el problema de pobreza, las siguientes características son deseables.

1. Largo y mediano plazo

Los mejores medios para ayudar a los pobres son los que permitan que esas personas por sí mismas resuelvan su situación —es decir, una caridad indirecta que permita en el tiempo autosuficiencia personal y sin dependencia externa.

Por ende, los peores medios son los que colocan al plazo corto como su medición central —por lo general basándose en transferencias temporales de recursos que remedian situaciones de inmediatez pero no de períodos sostenidos.

2. Libertad personal

Los mejores medios son los que incentivan el uso de los talentos y las habilidades personales para realizar sus propias iniciativas —lo que aumenta las posibilidades de autosuficiencia personal y su cimiento de largo y mediano plazo.

Por ende, los peores medios con los que obstaculizan el aprovechamiento de los talentos personales aprovechados en iniciativas individuales —lo que produciría dependencia debido a la pasividad del esperar socorros y ayudas.

3. Sustentabilidad

Los mejores medios son los que permiten la creación permanente de riqueza material —no los que frenan la producción de riqueza y así limitan la disponibilidad general de recursos en uso. Otro de los requisitos de las mejores formas de ayudar a los pobres.

Por ende, los peores medios con aquellos que descuidan como prioridad a la creación de recursos —los que habitualmente subrayan solo prácticas redistributivas descuidando la creación de riqueza.

4. Seguridad personal

Los mejores medios incluyen una situación política de imperio de la ley —un estado de derecho sólido con buenos sistemas judiciales, legales y policiacos. Es lo que protege a la persona, a sus propiedades y a la riqueza que ha creado por sí misma.

Por ende, los peores medios son los que descuidan la importancia del estado de derecho —y que por eso, abren la puerta a oportunidades de ingresos por la vía criminal.

5. Cultura moral

Los mejores medios para ayudar los pobres están cimentados en principios morales que premian el trabajo, el esfuerzo, el ahorro, la previsión y la responsabilidad personal —para lograr la creencia en la capacidad propia para mejorar individualmente.

Por ende, los peores medios con los que debilitan creencias morales que asocian a esfuerzos personales con mejora individual —los que, por lo general, son socavados por prácticas de estado de bienestar.

Conclusión

Una gran proporción de los fracasos de las políticas de ayuda a los pobres es debida al error de dejar que las emociones de las buenas intenciones impidan el análisis de los mejores instrumentos para hacerlo —y se implanten medidas toscas y burdas que proponen redistribuciones de riqueza por la vía estatal.

¿Cuándo se deja de ser pobre? No cuando se sigue dependiendo de ayudas y socorros de buenas intenciones, sino cuando la persona por sus propios esfuerzos logra y mantiene ingresos suficientes.

Por tanto

Se han planteado criterios que son obligatorios en la búsqueda de als mejores maneras para ayudar a los pobres.

Diferenciado al socorro inmediato de corto plazo en situaciones urgentes de la solución definitiva de mediando y largo plazo.

Y separado a la buena intención de ayudar a los pobres de las formas e instrumentos que pueden lograrlo.

Ha sido resaltada la necesidad de emprender ayudas respetando a las leyes económicas para poder tener éxito.


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[Actualización última: 2021-04]