La definición del solipsismo, un concepto que tiene influencia en la conducta de los poderosos, especialmente de los súper poderosos.

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Solipsismo, el concepto

Algunas definiciones que revelan la idea central de su significado son presentadas a continuación. Ellas muestran un común denominador que describe un muy particular tipo de relación de la persona con lo que la rodea.

Una relación entre la conciencia de la persona y la realidad a su alrededor, y que establece que se puede estar seguro de la existencia propia pero no de la realidad fuera de ella.

En otras palabras, quien tienda al solipsismo estará seguro de que existe y es real, pero de todo lo demás no tendrá certeza de que exista. Es como tener dudas de la realidad y seguridad del yo.

Definiciones

Con sencillez se ha explicado de esta breve manera:

«Forma radical de subjetivismo según la cual solo existe aquello de lo que es consciente el propio yo». dle.rae.es

Esta otra definición muestra esa diferencia que esta idea crea, la de separar a la realidad de la persona.

«El solipsismo consiste en la sorprendente creencia de que todo lo que hay es la propia conciencia y todo aquello a lo que llamamos «la realidad» son contenidos de la propia conciencia». filosofia.laguia2000.com

Y esta tercera añade un término clave, ‘certeza’: estar únicamente seguro de la existencia propia, con lo demás sujeto a incertidumbre.

«El solipsismo es una forma de pensamiento o corriente filosófica cuyo precepto principal consiste en que la única certeza que tiene el hombre es la existencia de su propia mente; es decir, que todo aquello que le rodea, como lo es su realidad inmediata, se encuentra sujeto a dudas». lifeder.com

Solipsismo y política

El concepto y sus características, lo hacen algo irresistible de aplicar en el terreno de la política, especialmente en los casos de personalismos que concentran poder.

Concretamente, el solipsismo se presta admirablemente a ser considerado como una consecuencia del exceso de poder en general y político en particular.

Aplicable a regímenes que concentran el poder y crean sistemas presidencialistas extremos, por ejemplo. Y llegan hasta regímenes totalitarios.

El punto central es la alta posibilidad de quien concentre el poder en grandes dosis esté afectado como alguna dosis importante de solipsismo.

Es decir, tenga seguridad de su propia existencia pero tenga incertidumbre acerca de lo que lo rodea.

Es, al final de cuentas, colocar al solipsismo como un padecimiento del poderoso, uno de los trastornos mentales que el poder cultiva. Otra de las maneras en las que es posible describir la intoxicación que sufren los superpoderosos.

Aislamiento de la realidad

Específicamente resalto la posible consecuencia del solipsismo: la creación de una brecha entre el superpoderoso y la realidad a la que gobierna. Un fenómeno de separación, alejamiento y desconexión.

En otras palabras, es un fenómeno por el que el poder aísla de la realidad y facilita la creación de fantasías en la mente del gobernante que acumula gran poder.

Ha sido apuntado que el poder enloquece a los gobernantes, no solo los corrompe. También, que el poder tiende a producir un optimismo infundado en las ideas del gobernante.

Lo que se apunta es a una consecuencia del exceso de poder, el confinamiento mental del gobernante a su propia existencia y la incomunicación entre él y el mundo objetivo exterior a él.



Un esquema explicativo

Para entender mejor el fenómeno del solipsismo y el exceso de poder, puede usarse un esquema:

  • El superpoderoso está seguro de su existencia personal.
  • Pero él no tiene certeza acerca de la existencia de la realidad.
  • Por tanto, él crea en su mente una idea de esa realidad.
  • Se produce una grieta entre la realidad objetiva y un mundo imaginado por el superpoderoso.
  • El superpoderoso, entonces, gobierna al mundo real en concordancia con su percepción de un mundo irreal.

El problema es el de una fisura de dos mundos, el creado en la mente del superpoderoso y el real y objetivo. Es lo que podrá producir un shock cuando la realidad se imponga.

Solipsismo y la brecha de mundos

El problema causado por el solipsismo puede ya entenderse con sencillez. Consiste en que el superpoderoso gobierna para un mundo inexistente y sus órdenes se implantan en otro mundo que es real.

El mundo imaginado por el gobernante funciona de la manera que él espera y piensa, donde sus dictados siempre dan buenos resultados y le llevan a producir una confianza propia extrema sin posibilidad de aceptar errores.

Mundo real y objetivoMundo virtual e imaginado

Es un choque entre dos mundos, el imaginado contra el real. El problema es el obvio, el mundo real no funciona como el mundo imaginado. Lo que en este último funciona a la perfección, fracasa en el mundo real, mucho más complejo.

Efecto neto

Sucederá, casi inevitablemente, que los resultados del gobierno del superpoderoso serán malos y que él piense que son buenos. Otra brecha creada que provocará la insistencia en mantener las medidas que han fracasado.

Deberá llegar un punto en el que el mundo real se imponga, quizá poco a poco y por etapas.

Conclusión

Ha sido explicado con sencillez el significado de solipsismo y ha sido trasladado al terreno de la política, especialmente al caso de gobernantes que acumulan exceso de poder sin contrapesos.

Ese traslado ha permitido examinar la consecuencia del solipsismo en la mente del superpoderoso: la creación de un mundo imaginado al que él gobierna de manera que supone es perfecta.

El problema es que el gobernante ordena medidas para un mundo distinto al real, más complejo, y en el que hay una alta probabilidad de que cometa errores severos.


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[Actualización última: 2021-09]