El significado y las características de la ley. Los objetivos, metas, elementos y requisitos de las leyes. Más el regreso a lo básico y el riesgo real que se presenta.

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Introducción

Muchas de las discusiones sobre temas de la conducta humana podrían hacerse más productivas si se pone a la ley en su plano correcto.

Una ley es una disposición gubernamental obligatoria emitida por una autoridad legítima y hecha pública, para el bienestar de la comunidad.

Lo sorprendente de una definición así es que establece el origen de la ley en el bienestar de la gente dentro de una comunidad. Esa es su justificación última, la causa final que tiene la ley.

¿Qué es la ley?

Puede comprenderse su significado de esta manera, como una norma emitida con formalidad y que regula partes de la conducta de las personas:

«La ley es la norma o regla que se aprueba a través de procedimientos específicos por la autoridad de un Estado y que contiene regulación determinada de ciertos ámbitos de la vida de las personas. […] La ley tiene la finalidad de la regulación de ciertos aspectos de la vida diaria de los ciudadanos, como, por ejemplo, leyes que regulan las relaciones laborales, las relaciones conyugales o qué se entiende por delito.» economipedia.com.

Su esencia está bien capturada en esta de sus acepciones que incluyen la idea de un autoridad legítima y apego a la justicia:

«Precepto dictado por la autoridad competente, en que se manda o prohíbe algo en consonancia con la justicia y para el bien de los gobernados». dle.rae.es

Detrás de la ley existe un propósito de sana relación entre personas que se una a una meta de bien general que requieren ciertas condiciones en toda buena ley.

«Concebida como norma jurídica de convivencia, se dice de la ley que debe estar dirigida al bien general, en función de lo cual debe estar dirigida al bien general, en función de lo cual se le atribuyen unos requisitos, intrínsecos y extrínsecos («ordenación de la razón dirigida al bien común» la definió Santo Tomás)». enciclopedia-juridica.com

Requisitos de la ley

Esa afortunada frase de «ordenación de la razón dirigida al bien común» resalta la esencia de toda ley. En el significado de toda ley está la idea de que ella es producto de dos características esenciales:

  1. La ley es producto de la razón
  2. La razón de ser de la ley es el bien general de todos.

De la razón es que emergen requisitos de toda ley.

1. Obligatoriedad

La ley es un mandato que obliga a todos. No es una sugerencia ni un consejo que se respete a discreción propia. Es una prescripción forzosa.

2. Igual para todos

La obligatoriedad de la ley es aplicable a todos sin excepciones lo que lleva al principio de igualdad ante ella. Su obligatoriedad es total para la sociedad.

3. Generalidad

Este requisito hace que la ley se dirija no a personas específicas sino a situaciones y casos en los que puede estar cualquier persona. Es impersonal, obligatoria e igual para todos

4. Emitida por autoridad legítima

Esto significa que tiene como emisor a un gobierno legítimo que ha seguido el proceso formal para su emisión.

5. Hechas públicas

El significado de la ley se completa con esta necesidad de hacer del conocimiento público a cada ley. Ella debe ser conocida y estar disponible.

Un régimen sin leyes

Su significado y características hacen posible tener una idea de la otra posibilidad, la de un régimen sin leyes como han sido definidas.

«La igualdad ante la ley, que es principio fundamental del ordenamiento […], sólo adquiere significado y relevancia pensando que el legislador no uso de ella si no es en beneficio de todos. generalidad que expresa, además, que el régimen de gobierno no es caprichoso, sino que se sujeta al imperio de la ley». enciclopedia-juridica.com

El término ‘capricho’ describe bien la alternativa al imperio de la ley. Sin leyes, así descritas, se está en una situación de riesgo que pone a la población como sujeta al antojo, arbitrariedad y extravagancias del gobernante.

Los regímenes de poder concentrado, como el presidencialismo y el extremo del totalitarismo, ilustran regímenes en los que el significado de ley es ignorado y sustituido por el deseo de poder.

La ley, como ha sido descrita, es una de las partes integrales de la división del poder: solamente posible de emitir por uno de los poderes políticos, con posibles veto de otro y aplicada por un tercero.

De regreso a lo básico

Antes fue expuesto que su significado contiene estas características:

  1. La ley es producto de la razón
  2. La razón de ser de la ley es el bien general de todos.

Resalto el que ella es obra de la razón, es decir, que es creada racionalmente por parte de personas preparadas, inteligentes, con experiencia y conocedoras de la naturaleza humana. Esto llama a la aplicación de la prudencia y a la consideración de efectos no intencionales.

La justificación de la ley

Y, por ser producto de la razón, el significado de la ley la hace una institución dirigida al bien común general, no al beneficio de unos solamente ni mucho menos al perjuicio de otros.

La cuestión es sorprendente porque resalta muy calladamente que la justificación de las leyes es un asunto externo a ellas.

Las leyes no pueden justificarse a sí mismas. Tienen que usar un criterio anterior a ellas: el bienestar de la gente. Y esto es lo que hace imposible el razonamiento que usan muchos y que dice que si lo que hacen es legal esa acción es por definición buena. No necesariamente.

Por dos razones. Una, la ley puede estar en contra del bien de las personas. Otra, el bienestar de las personas no solo está contenido en las leyes.

Ellas son una parte solamente de los mandatos que requiere el bien de la comunidad. Es decir, afirmar que mi conducta es buena porque está dentro de la ley es un razonamiento erróneo. Totalmente erróneo.

Para poder decir que mi conducta es buena necesito justificarla como congruente con el bien mío y del resto, y que también está de acuerdo con los otros mandatos que no son legales.

Un ejemplo extremo

Supongamos un caso extremo para ilustrar mejor lo anterior. En un cierto país se promulga una ley que hace legal el encarcelamiento de personas de cierta raza para luego ser ofrecidas en sacrificios humanos propicios al bienestar de la comunidad.

Quien encarcele, esclavice y asesine a miembros de ese grupo estará actuando de manera perfectamente legal, pero será muy difícil justificar esa conducta con un criterio externo a la ley misma.

La realidad es más astuta que los ejemplos extremos y sus detalles oscurecen las luces de un buen razonamiento. Por ejemplo, una discusión de nuestros días, la del aborto, o la de la libertad de expresión de las iglesias.

Lo que sea que la ley decrete no será legítimo porque la ley lo dice. Si una ley dice que el aborto está prohibido y otra ley en otra parte dice que está permitido, ninguna de ellas puede justificarse a sí misma. Nadie podrá decir en ninguno de esos casos que abortar es bueno o malo porque es legal o ilegal.

«Hay una sola ley para todos, a saber, la ley que gobierna todas las leyes, la ley de nuestro Creador, la ley de la humanidad, la justicia, la equidad: la ley de la naturaleza y de las naciones».

— Edmund Burke

Significado de la ley, resumen

La idea de Santo Tomás de Aquino es quizá la mejor manera de comprender el real significado de una ley. Ella es «una prescripción de la razón, en vista del bien común y promulgada por el que tiene al cuidado la comunidad».

Eso permite ver las características de la ley:

  1. Es un producto del ejercicio de la razón
  2. Es prescriptiva porque establece cómo deben ser las cosas.
  3. Persigue el bien general de todos y los que obliga
  4. Parte del principio ajeno a ella: el bien de la persona humana

Y, finalmente, su esencia permite pensar en el riesgo grande que corre una sociedad cuando sus leyes no son el producto de la razón ni están dirigidas al bien común. La calidad de los legisladores es una variable brutalmente importante para toda sociedad.


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[Actualización última: 2021-07]