Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Argumentos Electorales
Eduardo García Gaspar
4 julio 2005
Sección: LIBERTAD POLITICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


En tiempos electorales los partidos políticos están más dispuestos a torcer la realidad que a reconocerla. La razón es sencilla: es probable que la realidad no les convenga para elevar sus probabilidades de ganar las elecciones.

Es así que un partido en el poder necesariamente pintará un panorama positivo y los partidos que no están en el poder pintarán un panorama negativo.

Es la historia de siempre. Es lo que acontece en cada elección y que hace importante que el ciudadano sepa distinguir entre la realidad y las historias de cada partido. México en este caso resulta un ejemplo interesante.

El presidente Fox cuenta siempre la versión rosa, incluso con algunas trampas obvias y debemos reconocer que no es malo que lo haga. Por su parte, los partidos de oposición a Fox hacen exactamente lo opuesto.

También distorsionan la realidad, pero para contar el lado negro.

Insisto en los dos puntos: uno, es normal y, dos, el ciudadano debe tener el sentido común suficiente como para ver lo que sucede. El asunto se complica cuando emergen noticias que favorecen a una de las dos posiciones. Esto sucedió hace poco cuando se dieron cifras que mostraban la reducción de la pobreza en México, lo que favorece a Fox y perjudica a la oposición.

Esas cifras, por cierto, tienen credibilidad. Esa misma distorsión se da entre los partidarios fervientes de cada uno de los candidatos, que por definición padecen el mismo síndrome de distorsionar la realidad. Ellos creen lo que sus candidatos predican y lo repiten con absoluta seriedad y sin la mínima duda. Normal también.

Esos partidarios fervientes votarán por sus candidatos suceda lo que suceda, sin emplear la razón.

Con esto en mente y siguiendo el caso de México, dentro de las diferentes facciones de oposición que existen en el PRI y en el PRD, existe una distorsión de la realidad que debe señalarse. Reclaman ellos que el “modelo económico” seguido por Fox no funciona y debe ser sustituido por otro, generalmente el del intervencionismo estatal.

Esto lo ha repetido mil veces el eventual candidato del PRD, pero también ha sido mencionado por el PRI.

Es normal. Pongamos este reclamo en tela de juicio. La crítica al “modelo económico” de Fox supone que existe un modelo, es decir, una serie de medidas organizadas y aplicadas bajo una mentalidad clara y reconocida. No creo que sea el caso.

Ni Fox ni el PAN, su partido, tienen una clara idea sobre lo que debe hacerse en la economía del país. Sencillamente no hay un modelo que esté siendo aplicado y las pruebas son contundentes: no hay reformas, las viejas leyes e instituciones persisten y lo único que se tiene es una inflación reducida, más la disciplina en el gasto gubernamental.

No creo que eso sea un modelo. Las partes izquierdistas de la política, sin sorpresa, hablan del fracaso del “modelo neoliberal”, lo que resulta igual que hablar del corno francés, que ni es corno ni es francés. Igualmente, lo que vive México no es modelo ni es liberal.

El asunto se quedaría en un inútil duelo de palabras entre partidos que cuentan sus ficciones, si no fuera por un pequeño gran detalle que puede alterar las cosas.

Si resulta creíble para una buena parte del electorado la historia de que tenemos un modelo económico, de que el modelo es liberal y de que no ha dado resultado, vamos a tener problemas. El electorado podrá dar preferencias electorales a quien efectivamente tome medidas contrarias y haga que México regrese a las mismas políticas anteriores de aún mayor intervención gubernamental en la economía.

Es por esto que desde el inicio mencioné la necesidad que tiene el ciudadano de volverse un tanto escéptico ante las historias contadas por cada candidato, el que sea, de izquierda o de derecha.

Es normal que los políticos cuenten la realidad de la manera que más les conviene para ganar elecciones, pero el elector debe tener el sentido común como para no creerles todo.

Y es de esta manera como una de las partes, no muy importantes de la democracia, como es el voto cada determinado número de años, supone una cierta inteligencia por parte del ciudadano, la suficiente al menos como para cuestionar la historia contada por cada candidato.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras