Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Dictador Tiene Sueños
Leonardo Girondella Mora
3 marzo 2005
Sección: GOBERNANTES, Sección: Asuntos
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La última semana de febrero, The Economist, publicó una pequeña nota informativa sobre el presidente venezolano. La información dada en la nota es por demás notable para lograr tener una idea acerca del personaje que tanto ha dado que hablar.

Lo que sigue es una visión analítica de algunos de los datos del reportaje (24 de febrero) a los que he añadido comentarios míos.

• La presidencia de Chávez inicio en 1998 y con ella continuó una larga cadena de circunloquios en los que los EEUU ocupan el lugar principal. Sin duda la presidencia de Chávez tiene un cimiento norteamericano, el de la oposición al gobierno de ese país.

La revista señala que el tono de la retórica opuesta a los EEU ha subido. Tanto que ha sido declarado que se tiene intenciones de asesinar al venezolano.

• Chávez, quien tiene una larga historia de activismo político, se ha declarado “fidelista” recientemente. La afiliación buscada es obviamente a Cuba y su dictador. Entre ambos se ha formado una amistad quizá, o tal vez mejor dicho una relación de discípulo-maestro.

• Las palabras de Chávez se han convertido en realidades, como la invasión de propiedades rurales, la subordinación del poder judicial y legislativo a sus órdenes, y recientemente, la elevación de sus fuerzas armadas —debe suponerse para enfrentar eso mismo que tanto ha servido a Castro, la invasión de los EEUU.

La reserva militar es ahora del doble, con 100,000 soldados y hay unidades populares de defensa. Nada tal útil para mantenerse en el poder como la creación de enemigos que facilitan medidas extraordinarias.

• Chávez ha salido de compras al mundo. La lista de compras ha incluido helicópteros, rifles, aviones y corbetas. Desde luego, esto ha puesto nerviosa a la región inmediata, especialmente a Colombia, un aliado de EEUU, y por la posibilidad de que esas armas tengan usos no gubernamentales, en guerrillas que actúen en otros países y en fuerzas del narcotráfico.

• Las relaciones con los EEUU se limitan a dos actividades. Por un lado, los EEUU proveen a Chávez con un tema inagotable de poética política de tercer mundo y Venezuela provee de petróleo a los norteamericanos. No es una relación sana y Chávez está tratando de diversificar las cosas, ampliando relaciones con otros países, incluyendo a China.

• Las palabras y los hechos de Chávez han causado reacciones que parecen naturales. Los izquierdistas latinoamericanos, que siguen sin madurar, se han desecho en ditirambos y lisonjas serviles al que ven, no como dictador, sino como encarnación de sus ideales socialistas —su necedad es legendaria.

Por el otro lado, es obvia la reacción norteamericana y C. Rice ha hablado de una “fuerza negativa” y de “preocupación profunda.” El resto de la región ha mantenido las relaciones como si nada e incluso ampliando los nexos. la opinión de los EEUU no es compartida por el resto de los países.

• Los temores de todos, se hable o no de ellos abiertamente, son los naturales: la posibilidad de una segunda Cuba en manos de un dictador, la tolerancia venezolana al narcotráfico, el patrocinio directo o no de guerrillas en otros países, el contagio populista de la región, la volatilidad política.

Los peligros son reales, pero las reacciones en Brasil y otras partes son las de quien ignora el problema o incluso desea estrechas lazos. Después de todo, es cierto que las conductas de Chávez no han ido más allá de la tolerancia muy relajada que las naciones dan a los poderes ejecutivos de otros gobiernos —incluso con matanzas sistemáticas, los poderes ejecutivos suelen salir sin críticas externas.

• Chávez es un dictador con suerte, pues llegó a un país petrolero en un momento en el que los precios del producto están en niveles extraordinarios y no hay muchas señales de su reducción —lo que convierte al petróleo en el peor aliado posible del presidente, uno que no le debe fidelidad. Las figuraciones febriles del futuro presidente vitalicio de Venezuela no son clonables en países sin esa abundancia de recursos.

• La última diablura de Chávez fue la que se esperaba eventualmente: su acusación a los EEUU, ellos querían asesinarlo. De nuevo, nada tan fructífero como un buen complot para elevar la popularidad y sostenerse en el poder extremando las medidas soñadas. El pronóstico es el previsible, tan seguro como el de nevadas en Moscú en febrero —Chávez seguirá alimentándose de la creación de confabulaciones en su contra, lo que le dará más vida en el poder.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.




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