Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Las Arañas en la Oficina
Eduardo García Gaspar
21 abril 2008
Sección: NEGOCIOS, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Una de las situaciones más comunes en las empresas es la del síndrome que posee quien nunca reconoce un error, quien dice que la culpa de algún fracaso no fue suya. Déjeme llamarles arañas a esas personas, ya que tejen telas de protección y sustento que les permiten mantenerse en sus posiciones e incluso, muchas veces, subir a puestos de mayor responsabilidad.

Digamos que falla el lanzamiento de un nuevo producto, que sale con errores un reporte, que un servidor se descompone, lo que sea… cuando cosas así suceden, estas personas brincan con una reacción inmediata, la de quitarse la responsabilidad de la falla. Tienen estas arañas una lista útil de sospechosos: algún subalterno, otro departamento, falta de tiempo, confusión en la comunicación, la situación del país, la situación del mundo, un proveedor.

La araña, más aún, anticipa los fracasos y por eso también anticipa las culpas posibles de asignar a otros. Es decir, tienen sus vías de escape planeadas con anticipación. Si acaso no hay fallas, desde luego, la araña se muestra como merecedor del mérito con tanta vehemencia como el culpar a otros en caso de fallas. Todos, me imagino, hemos conocido a alguien así: jamás aceptan la responsabilidad de un error y son capaces de los más elaborados argumentos para defenderse.

Conocí a varios en las empresas en las que trabajé. Recuerdo a uno que solía decir que las culpas eran de los clientes, quienes tenían expectativas demasiado elevadas, presupuestos demasiado bajos, o personal incapaz. Otro tenía como blanco perfecto a la situación del país, a la que culpaba de bajas ventas y de no alcanzar objetivos, o a la competencia que era demasiado agresiva.

En las arañas se da un fenómeno curioso y que es al que me quiero referir. Ellas son fáciles de detectar por casi todos. Las reconocen sus subalternos y sus compañeros de trabajo… en general todos menos sus superiores. Ignoro la razón de esto, pero es el patrón que me he encontrado. Un caso que recuerdo fue impresionante. Una de las arañas más claras que conocí logró escalar hasta los puestos más altos a pesar de continuos errores, de los que él jamás reconoció tener responsabilidad. Supongo que trabajar bajo su mando era una pesadilla.

El superior de una araña y de alguien que no lo es, tiene frente a sí un panorama engañoso. De un lado está la araña, que jura que un error cometido no fue culpa suya y del otro, está uno que admite responsabilidad en el error. A la larga, si el jefe de ambos no es refinado en su análisis, verá a un subalterno exitoso en relación a otro que ha cometido errores. Tenderá a dar ascensos a la araña más que al responsable.

La cosa puede empeorar. Un tipo de araña es consciente de lo que hace y sabe que miente. Pero hay otro tipo de araña, el que en realidad cree lo que dice cuando afirma que él no es responsable de algún fracaso. Es más difícil detectar a estas arañas inconscientes, porque suelen hablar con convencimiento y esgrimir razones sólidas en apariencia. Pero en los dos tipos, hay eso, un juego de apariencias.

Juegan al engaño y son hábiles haciéndolo. Fui testigo en una reunión de un hecho notable. Una de las arañas, frente al mero mero, se asignó el mérito de haber logrado comprar en exclusiva un banco de datos, lo que muchos del resto sabíamos que era cierto, pero también sabíamos que ese banco de datos era inútil para la empresa. Una vez usado el banco de datos y viendo su inutilidad, la araña culpó de sabotaje a otros, que no querían usarlo. El número uno le dio la razón y con el tiempo despidió a algunos de los otros.

Y es que una de las artes de ser jefe es valorar a los subalternos, especialmente en este sentido: detectar a las arañas y sacarlas de inmediato si no se corrigen. Las arañas son fuente de frustración para el resto de las personas que ven recompensar méritos inexistentes. Fácil de decir y difícil de hacer, por otra cualidad de las arañas. Ellas tienden a alabar al jefe con tal refinamiento que él puede no darse cuenta de la realidad.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.



No hay comentarios en “Las Arañas en la Oficina”
  1. MARIA Dijo:

    ESTOY EN UNA OFICINA, Y APARECEN DEMASIADAS ARAÑAS SE PUEDEN REPRODUCIR X TENER MUTXO PAPEL





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