Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Del Muro Real a la Utopía
Selección de ContraPeso.info
23 noviembre 2009
Sección: LIBERTAD GENERAL, Sección: Asuntos
Catalogado en: ,


ContraPeso.info presenta una idea de Armando Ribas. Agradecemos a Fundación Atlas 1853 el amable permiso de publicación. La idea central del escrito es celebrar la caída del Muro de Berlín, pero señalar que el camino a la libertad es arduo.

El 9 de Noviembre se [cumplieron] 20 años de la caída del Muro de Berlín y de la consiguiente implosión del Imperio Soviético […]

Lamentablemente, no obstante, es un hecho indubitable que la caída del Muro no ha significado, como predijera Fukuyama, el triunfo de la democracia liberal ni en el mundo ni en la Unión Europea en particular.

Por el contrario es un hecho evidente que la desaparición de la realidad criminal del régimen comunista, solo permitió el reverdecimiento de la ilusión de la utopía socialista que hoy abruma a la Unión Europea, y amenaza a nuestro continente de manos de Castro y Chávez.

Debe reconocerse que es a la evidente inviabilidad del llamado sistema de bienestar, que la Unión Europea padece la crisis económica actual, y no como pretendiera la Sra. Merkel por culpa de los avariciosos banqueros americanos.

Podemos decir entonces que la caída del Muro de Berlín ha significado el triunfo de Eduard Bernstein sobre Kart Marx y Adam Smith.

Fue Bernstein quien en su obra Las Precondiciones del Socialismo, publicada en 1899, desmitificara las predicciones de la dialéctica marxista sobre la revolución y la dictadura del proletariado como prolegómenos del fin de la historia… confundió el sistema liberal imperante y al respecto dijo: “El socialismo es el heredero legítimo del liberalismo; no hay un solo pensamiento liberal que no pertenezca a los elementos de las ideas socialistas.”.

Si bien la crítica a Marx es indiscutible y la caída del Muro es su prueba manifiesta, su apreciación del liberalismo respecto al socialismo es un equívoco ético y político incontrastable.

En primer lugar el liberalismo parte de la inmutabilidad de la naturaleza humana (Hume) y el socialismo por el contrario supone la creación del hombre nuevo (Rousseau). En consecuencia el liberalismo reconoce el derecho del hombre a la búsqueda de su propia felicidad, que entraña el reconocimiento ético de los intereses particulares, no contrarios per se al los intereses generales.

El socialismo por el contrario podría decir que reconoce el derecho del hombre a que la sociedad o el Estado le otorgue la felicidad, pues los intereses particulares son contrarios al interés general y por consiguiente no éticos.

El resultado de esta contradicción ético filosófica tiene un efecto político que es que en tanto que el sistema liberal promueve la limitación del poder político, pues los hombres no son ángeles, el resultado de la propuesta socialista es, como reconociera Tocqueville, la concentración del poder.

La consecuencia es el desconocimiento de los derechos individuales y la inseguridad jurídica que conlleva, es la razón de ser de la pobreza, que supuestamente se quiere superar. En términos marxistas, solo hay libertad donde se ha superado la escasez. Que le pregunten a los rusos y al Europa Oriental y más recientemente a los cubanos cómo se superó la escasez.

Debo aclarar que en todo momento me he referido al liberalismo como la oposición al socialismo, y no al capitalismo […]

El sistema liberal no es un proyecto económico, sino político, sustentado en presupuestos antropológicos y éticos antitéticos a los del socialismo. Desafortunadamente la social democracia parece ser reconocida hoy como el paradigma de la virtud política. Tanto así que Thomas Sowell dice que la izquierda se ha apropiado de la ética y el que no está de acuerdo con ella, no sólo está equivocado sino que es un pecador.

Ya en 1977 Raymond Aron escribió: “Europa hipnotizada por el marxismo”[…]

Al respecto de la social democracia europea, y dejando de lado las versiones del realismo mágico latinoamericano, vale recordar las palabras de Paul Johnson publicada en julio del 2005. “No se puede negar que Europa como entidad está enferma y que en la Unión Europea reina el desorden”.

Y refiriéndose al pensamiento de Jean Monnet dice: “De hecho durante una generación la Unión Europea ha avanzado en la dirección opuesta y creado un monstruo totalitario propio que literalmente expele normativas por millones e invade cada rincón de la vida económica y social. Las consecuencias han sido terribles, una inmensa burocracia en Bruselas”.

Y por último señala que el desempleo crónico ha causado una ira depresiva cuya expresión es el antisemitismo y el antiamericanismo.

[…] Ralf Dahrendorf escribió refiriéndose a la desesperación cultural europea: “El capitalismo puro y la globalización evocan imágenes horribles…la repugnancia hacia la economía liberal y los mercados globales no se limita a Alemania. De hecho el tan aclamado modelo social (Estado de bienestar) es más un sueño que una realidad, el sueño de un mundo acogedores el que un estado benévolo lo cuida”.

Así estamos en el mundo de Rousseau habitado por el hombre nuevo. Como una prueba más de esa tendencia en un artículo del año 2008 Stephan Theil dice: “Tanto las escuelas de Francia como las de Alemania por ejemplo han colaborado para arraigar una seria aversión al capitalismo. El capitalismo mismo es es descrito como brutal, salvaje y americano”.

La situación es más preocupante aun, si consideramos que aparentemente la política del presidente Obama, muestra que ha olvidado el principio liminar de la democracia americana es que las mayorías no pueden violar los derechos de las minorías.

Su política respecto a la situación en Honduras muestra que ignora el “rule of law” en nombre del “majority rule”. Así declara golpistas a quienes intentan evitar que su país caiga bajo la férula Castro-Chávez.

Por último es evidente que en América Latina, Lenín está presente en su ensayo “Imperialismo Etapa Superior del Capitalismo”. El antiimperialismo pareciera ser condición sine qua non para el acceso al poder en cualquiera de nuestros países.

La confusión reinante respecto a los derechos humanos que ignoran el derecho del hombre a la búsqueda de su propia felicidad en nombre del derecho a que el gobierno benevolentemente se la conceda, significa la ausencia de seguridad jurídica y por supuesto la tendencia al poder absoluto en nombre del pueblo.

En fin celebremos con entusiasmo el símbolo de la libertad que entraña la caída del Muro de Berlín, pero sepamos que el panorama no es alentador, y por tanto la lucha por la libertad que es el respeto por los derechos individuales y los límites al poder de las mayorías, es una constante y un deber inevitable.

Nota del Editor

Sobre el tema, hay más material en Jaula Económica de Europa, Europa y su Economía, Memo: a Europa y muy en especial, EEUU versus la UE, donde se muestra que todos los estados de los EEUU, menos cuatro, tienen un PIB per cápita mayor a todos los países europeos.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.


1 comentario en “Del Muro Real a la Utopía”
  1. Jesus Rodarte Dijo:

    La amenaza a nuestro continente, hasta donde creo ya no es de Castro (hay que darlo por muerto) lo preocupante es la actitud de Obama que al igual que Chávez quieren el protagonismo a base del populismo.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras