Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Píldora Del Día Después
Selección de ContraPeso.info
21 junio 2011
Sección: Sección: Asuntos, SEXUALIDAD
Catalogado en: , ,


ContraPeso.info presenta una idea de Fernando Pascual. Agradecemos a Conoze.com el amable permiso de publicación.

La idea central del escrito es analizar la llamada “píldora del día siguiente” y sus consecuencias. Quizá ellas puedan ser expresadas en la píldora del siguiente y el arrepentimiento de pasado mañana.

La anticoncepción de emergencia provoca daños de gravedad.

Porque bajo esta fórmula engañosa (”anticoncepción de emergencia”), especialmente con el recurso a la píldora del día después, se esconde la búsqueda no sólo de impedir la concepción, sino de destruir la vida del hijo si ya hubiese iniciado a existir.

Hay mujeres que, después de una relación sexual, recurren a estos métodos porque tienen miedo de iniciar el embarazo. Pero al actuar así “disparan” de un modo indiscriminado contra todo lo que pueda ocurrir en su cuerpo.

Este modo de actuar provoca daños enormes. Ahora sólo queremos poner en evidencia tres.

• El primero consiste en promover un uso menos responsable la sexualidad.

La sociedad moderna ha logrado que millones de hombres y mujeres vivan las riquezas presentes en la propia sexualidad fuera de su contexto plenamente responsable. Porque tener relaciones sexuales no es simplemente un juego, ni un normal acto de ternura, ni una expresión de amistad pasajera.

Es mucho más, pues implica a dos personas que, desde su fecundidad, se dan plenamente el uno al otro y quedan así abiertos a la posible llegada de un hijo.

Ese darse plenamente sólo es correcto en un compromiso completo, en el matrimonio, y con la actitud responsable de quienes están dispuestos a acoger, cuidar y amar a los hijos que puedan ser concebidos desde el amor de los esposos.

Si el sexo es vivido fuera de su sentido profundo, se cae en un sinfín de deformaciones. Una de ellas consiste en considerar al otro o a la otra simplemente como objeto de placer, o como cómplice en la búsqueda de mi placer.

Otra consiste en ver la vida sexual como algo desligado del matrimonio, cosa que ocurre tristemente en tantas personas que aceptan la fornicación o el adulterio como si así no cometiesen ninguna falta grave.

Otra lleva a una mentalidad antivida, a través del uso de una serie de métodos que “aseguren” que el hijo no llegará nunca a existir, o que si empieza a vivir será eliminado cuanto antes.

• Aquí radica el segundo daño de la anticoncepción de emergencia: el que se busque destruir en el seno de sus madres a sus hijos.

Es cierto que la mayoría de las veces la anticoncepción de emergencia no actúa sobre un embrión, porque no todas las relaciones sexuales permiten que inicie una nueva vida humana.

Pero también es cierto que en muchos casos sí se ha dado la concepción, y entonces la píldora del día después (u otros métodos) condenan al embrión a una muerte silenciosa y oculta, pero no por ello menos muerte ni menos injusta.

• Lo anterior lleva, precisamente, a un tercer daño: la angustia y la duda en la que puede vivir una mujer después de haber recurrido a estos métodos. ¿Cómo saber si el uso de la píldora del día después provocó la muerte de un hijo, o no tuvo mayores consecuencias?

La duda queda anclada en el corazón de muchas mujeres que, por no confiar en Dios y por no abrirse al respeto y cariño que merece cada hijo, “dispararon” un día contra sus cuerpos sin saber con certeza si estaban matando o no a un hijo muy pequeño.

Quedan otros daños que podrían señalarse sobre la píldora del día después, como los peligros para la salud de la mujer, que “bombardea” su cuerpo con sustancias que buscan que el organismo no funcione bien.

Pero el daño más profundo, el más grave, el que puede dejar secuelas días, meses, y años, es esa duda, esa incertidumbre que puede asomarse una y otra vez: ¿habré matado a mi hijo?

Con una educación seria y objetiva al amor y a la responsabilidad, la anticoncepción de emergencia dejará de ser un producto tristemente famoso en el mercado.

En su lugar, habrá más jóvenes valientes y decididos a tomar en serio el amor y a evitar relaciones sexuales antes del matrimonio. Habrá esposos que vivirán su entrega mutua no con miedo al hijo, sino con esperanza para que, si Dios así lo quiere, ningún pequeño sea excluido en la casa de sus propios padres.

Habrá compañías farmacéuticas dedicadas a servir a la vida y a ayudar a la maternidad, y no orientadas a la muerte de los embriones.

Habrá, en definitiva, un mundo más justo y, sobre todo, más decidido a amar, a acoger, a servir a quienes llenan de alegría nuestra tierra maravillosa: a los hijos, que son también hijos amados por el Dios de la vida.

Nota del Editor

Hay más ideas sobre el tema en ContraPeso.info: Anticonceptivos y en ContraPeso.info: Aborto.

Las columnas del autor pueden ser vistas en ContraPeso.info: Fernando Pascual. Otro autor que trata estos temas con lucidez es Tadeusz Pacholczyk.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



3 Comentarios en “Píldora Del Día Después”
  1. Luis Dijo:

    Me considero un social-conservador. Me opongo al secularismo, a las uniones civiles del mismo sexo y de que se legitime la convivencia de parejas fuera del matrimonio. Apoyo incondicionalmente la pena de muerte, la aplicación de leyes fuertes contra el narcotráfico y una economía de libre mercado, pero creo que el exaltar la filosofía pro vida al extremo de rayar en utopismo, es algo que no diferencia mucho a un conservador de un radical izquierdista.

    Estoy totalmente de acuerdo con el asunto de que hay que reprochar la conducta sexual irresponsable, pero por otro lado no se debe dar oportunidad a que un error pasional entre 2 personas se convierta en un problema social y una carga al estado, que finalmente caerá sobre los contribuyentes.

    No existe peor cosa en la sociedad que dar a luz un hijo no deseado, mucho menos cuando la situación económica de los implicados es insostenible como para criar un producto no esperado de una noche de pasión, alcohol y deseos desmesurados que nada tienen que ver con el deseo de hacer una familia.

    Lamentablemente cuando se piensa en pro vida, se le da al estado la potestad de inyectar dinero en proyectos sociales para ayudar a estos progenitores irresponsables en la manutención de sus criaturas, y eso se convierte en demanda agregada, y por ende en mayores impuestos e índices considerables de inflación. Típicos elementos de un estado de bienestar. Dónde está entonces el sentimiento de responsabilidad individual?

    Por otro lado, un hijo no planificado normalmente llega al mundo como lo que es, un producto pasional no deseado, y difícilmente es receptor del amor y la proteccion que se supone le brinden sus padres. De ahi es que salen los delincuentes juveniles, los ociosos, drogadictos y criminales del futuro.

    El aborto parece ser algo barbárico, pero en muchas ocasiones puede ser el menor de los males si se consideran estos factores y todo lo demás que se deduce de éstos.

    NOTA DEL EDITOR: no tiene solidez argumentar sobre el “error pasional” y quitarles la reponsabilidad a los que lo cometieron, pues podría usarse el mismo argumento para quitar responsabilidad de todos los demás actos. El asesino podría argumentar que fue un error emocional y no sufrir castigo. Y sí, sí existe una cosa peor que recibir a un hijo no deseado, el matarlo antes de nacer. ¿Hay algo más bárbaro que quitar la vida a un menor?

  2. Luis Dijo:

    Si nos vamos por un “razonamiento lógico” silogista terminaremos comparando gimnasia con magnesia y gatos con liebres. Se trata de eso mismo, de que cada pareja o individuo sea responsable por el resultado de sus actos.

    Si la pareja prefiere dejar nacer la criatura, debería entonces hacerse cargo por completo de la misma y no acudir al Estado de Bienestar a buscar prestaciones y beneficios. El estado debería castigar a esos padres irresponsables y no incentivar la manutención social, ya que la responsabilidad es de la pareja que decide tenerlo, no de nosostros los contribuyentes. No es justo ni sensato que unos paguen el pecado que otros cometieron.

    Y qué si la mujer fue brutalmente violada, o si su vida corre peligro al momento de tenerlo? No tiene ella el derecho de escoger? Como bien dije antes, todo se trata de responsabilidades individuales.

    NOTA DEL EDITOR: sí, un estado de bienestar incentiva los actos que protege y que suelen ser irresponsables. De acuerdo. En cuanto a la mujer violada, su aborto castiga con la muerte a una persona que nada tuvo que ver en el delito.

  3. Toño Dijo:

    Estoy de acuerdo con la opinion de la columna. De hecho (desviándome un poco del tema) se me hace bastante hipócrita de parte de los demagogos/políticos/izquierdozos, etc., que incentiven actos sexuales irresponsables (que no por el hecho de usar preservativo dejan de serlo por completo) “razonando” que es una “utopía” el esperar que haya relaciones entre parejas basadas en valores morales y no solamente en el placer ya que segun ellos los seres humanos no pueden contener sus “emociones”, pero a su vez esas mismas personas/políticos, etc. no consideran como una “utopía” el que absolutamente nadie jamás venda y/ó consuma drogas (la gente debe de “contener sus emociones” para consumirlas/venderlas dicen ellos) y que se erradiquen por completo.

    No aprueban la pena de muerte para criminales alegando que “eso no resolvería el problema de la criminalidad”, pero si aprueban la pena de muerte en contra de no nacidos (llamado aborto) alegando que “es un avance en los derechos de la mujer”, que “todos los que estén en contra son unos atrasados” y que ayuda a que se disminuyan los efectos de tener hijos no deseados. Si el hecho de matar a criminales que han hecho mucho daño no va a resolver el problema de la criminalidad como asaltos, robos, violaciones, etc., ¿que les hace pensar que el matar a niños no nacidos va a resolver el problema de embarazos no deseados (ocasionados por tarados que se dejan llevar por la “pasión” del momento), violaciones, explosión demográfica, etc.?

    Regresando un poco al tema básicamente abstenerse de tener relaciones antes de casarse, y abstenerse de consumir drogas se trata de “contener” emociones, sólo que aplicados a diferentes situaciones, y si bien no estoy a favor del consumo de drogas, pienso que el haberlas prohibido en primer lugar ocasionó lo mismo que la prohibición del alcohol en los años 1920s (la creación de mafias, corrupción desenfrenada, asesinatos, robos al por mayor, etc. con tal de obtener las bebidas mencionadas o los fondos para obtenerlas, situación que se aminoró notablemente cuando se levantó la prohibición).

    Ultimamente la principal queja respecto a levantar la prohibicion de drogas es el hecho de que convertiría a los “mafiosos” en gente respetable, pero eso sería en sí mejor que continuar con la inseguridad y/o la desenfrenada corrupción ocasionada por la prohibición, y debido a que ya no serían objetos prohibidos eventualmente tendrían que enfrentar competencia de otros que querrían ingresar al negocio. Lo que debería de haber en su caso son límites para la cantidad consumida por las personas (como en el caso del alcohol) y si bien ese límite no es garantía de que ya no habría muertes (al igual que no lo es en el caso del alcohol) el daño sería mucho menor (de los males el menor leí una vez aquí en contrapeso).

    Una vez escuché por ahí que un “objeto” (como las drogas ó las armas) no puede ser ni bueno ni malo por el simple hecho de que éste no tiene vida, es el uso ó acción que comete quien usa al objeto determinado la que se debe de considerar como buena ó mala (y por ende es lo que se debe de premiar ó castigar), si nos fueramos con la absurda premisa de que un objeto innanimado es “bueno” ó “malo”, entonces (bajo esa lógica idiota) cuando alguien asesine a otra persona a balazos no debería de meterse a la persona que accionó el gatillo del arma a prisión, sino a la pistola (o más bien a la bala que salió de ella) ya que fue la que realmente ocasionó la muerte del otro. Parafraseando a la NRA de EUA “son las personas las que van a la guerra, no las armas”. Y bueno, creo que me desvié un poco del tema, pero sólo quería dejar en claro mi punto.





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