Un breve recuento de los principales hallazgos acerca de la civilización temita: religión, filosofía, economía, gobernantes, gobierno y cultura.

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Introducción

Sumerios, mayas, caldeos, egipcios, fenicios, incas, griegos, sirios, romanos, aztecas son, entre muchas otras civilizaciones, aquellas que han merecido una profunda atención por parte de los estudiosos de la historia.

No lo ha sido así con la civilización Temita, la que de hecho ha pasado ignorada por la gran mayoría de las personas dedicadas a escudriñar el pasado.

Si bien es cierto que el pueblo Temita no produjo una cultura tan avanzada como lo hizo su contemporánea, la egipcia, ello difícilmente puede constituir una causa válida para dejar a un lado una cultura como la Temita.

Fueron los Temitas un pueblo de la antigüedad con rasgos y características propios y dignos de ser conocidos en la actualidad, cuando, entre ciertos historiadores, lidereados por Ludwig Pfaffpfaff, se ha mostrado una cierta tendencia creciente, pero todavía pequeña, a redescubrir a los Temitas.

La verdad es que, cuanto mejor conozcamos a la totalidad de nuestros antepasados, mejor nos conoceremos a nosotros mismos.

I.Civilización temita: religión

La religión Temita fue politeísta en un grado extremo, como posiblemente nunca se haya visto en ningún pueblo de la antigüedad.

Fue el famoso historiador Ludwig Pfaffpfaff, el que realizó el estudio más completo que al respecto se tiene, en el libro titulado Exactly how many gods were there in the Temitian culture?

Pfaff prueba la existencia de un mínimo comprobable de trece mil grandes dioses, cifra que no tiene en consideración a los dioses menores, a los semi-dioses, ni a los espíritus mágicos.

Dios del eructo y la vida

La piedra angular de la religión Temita es Uarkja, el mayor de todos los dioses y deidad consagrada al eructo y a la vida que se recibe por la boca en forma de alimento. Uarkja es representante de la adoración y de la obsesión Temita por el eructo, fenómeno corporal prohibido en muchas civilizaciones, pero fomentado entre los Temitas.

De hecho, una costumbre bien cimentada en la vida diaria de los Temitas era la de empezar el día, dentro de cada casa, con una reunión matutina en la que cada persona trataba de eructar lo más fuerte que pudiese. La sincronía entre los eructos era interpretada como un signo de buena suerte, ya que se pensaba que Uarkja hablaba por medio del estómago de los hombres.

Sabemos hoy en día, ya con plena seguridad, que las oraciones a Uarkja no contenían palabras, sino que eran simples onomatopeyas del eructo y de ellas se conocen varias, entre las que están: «erhjaacop» y «uujgrrrrauuupgcaj».

Las representaciones escultóricas de Uarkja son por demás curiosas. Se le representa a Uarkja de maneras muy complejas para la mente occidental, ya que sus esculturas asemejan una serpiente hecha nudo y que en la parte superior sostiene una bolsa.

En su libro titulado What exactly is the meaning of the Uarkja statues? Ludwig Pfaffpfaff analiza setenta y tres posible explicaciones dadas por investigadores anteriores, concluyendo que la hipótesis más realista es la que afirma que las estatuas de Uarkja son una representación parcial del aparato digestivo humano, lo que sería muy congruente con la idea de la divinidad del eructo como aire vital.

Dios del mal

Si Uarkja es el dios de la vida, del eructo y en general de todos lo bueno, el dios Puzrrr representa lo contrario de esas ideas positivas. Puzrrr es la personificación del mal, de la muerte y de los malos olores que expele el aparato digestivo. Solamente se conocen dos de las estatuas dedicadas al dios Puzrrr, ambas muy deterioradas.

Ellas se encuentran bajo estudio en el Institute for de Study of Ridiculous Behavior of Our Ancestors, en Urbana, una pequeña población del estado americano de Illinois.

Hace poco, a pesar de la estrecha seguridad con la que dichas estatuas son custodiadas, un hombre de dudosa reputación, llamado George Funny Face Campanella, logró tomar varias fotografías de ellas, mismas que vendió a diferentes historiadores en diversas partes del mundo.

Es por estas fotografías, que sabemos que las estatuas de Puzrrr representan a un hombre hincado con la espalda totalmente doblada hacia adelante de manera que su cabeza casi toca el suelo. Uarkja y Puzrrr representan las fuerzas del bien y del mal presentes en tantas otras culturas, y comandan legiones gigantescas que siempre esta librando enormes y heroicas batallas.

La nomenclatura de los otros dioses

Muchas de las divinidades de la religión Temita poseen nombres que son muy poéticos. Una clara muestra de este gusto por lo romántico, se tiene en la diosa Ummhhuyaay, cuyo nombre significa algo que puede ser traducido como «la diosa que hace gritar a las mujeres con un retraso aproximado de doscientos setenta días».

Todo un culto en sí mismo, representó el dios llamado Khjgu, consagrado al ocio y muy popular durante la dinastía XIX, correspondiente al rey UpKhjgu.

El culto se basaba en la idea de que el ocio constituía un factor positivo en el adelanto de la humanidad y de la cultura en general. Hacía referencia al ocio productivo que realiza aquella persona que puede pensar y desarrollar pensamientos que posteriormente serán usados por aquellos que no tuvieron esos momentos de ocio.

La divinidad del ocio

Desde luego, para ser ocioso se requería tener una total carencia de preocupaciones materiales, por lo que el culto al dios Khjgu atrajo a los nobles exclusivamente, quienes podía dedicarse al ocio sin graves consecuencias.

Posteriormente, estos nobles llevaron consigo a pintores, escultores, escritores, arquitectos, escritores, poetas y otros artistas, para que realizaran el ocio por ellos, ya que se dieron cuenta de que no eran productivos en el ocio.

De aquí nació la costumbre temita de proteger a los intelectuales dándoles puestos en el gobierno, lo que les permitía un ingreso suficiente como para dedicarse al culto del dios Khjgu.

De entre los productos generados por esos intelectuales, se cuenta la teoría de dar al ocio un uso concreto representado por trabajos especiales y específicos que desarrollarían otros. Por referencias indirectas, se ha tenido la fortuna de conocer algunos de esos trabajos recomendados por los intelectuales de la dinastía mencionada.

Entre ellos, se encuentran los siguientes:

  • la señalización de las calles de Wawa para la optimización del uso del tiempo del ciudadano,
  • la invención de un nuevo idioma basado en la vaguedad de la definición de sus palabras para ser empleado en los discursos políticos,
  • la labor de resumen de poemas largos para su venta entre la población en general (fracasó debido a la altísima, casi total, tasa de analfabetismo de la población, cosa que fue ignorada por la autoridad que realizó el proyecto),
  • la invención de un sistema rápido de comunicaciones para el rey,
  • la invención de un sistema lento de comunicaciones para la población,
  • el uso de espacios en las construcciones de Wawa para los anuncios del rey,
  • la clasificación del gasto gubernamental en doble partida, la del pan y la del circo,
  • la propuesta de una exención total de impuestos a los intelectuales,
  • la creación de un sindicato de intelectuales
  • y muchos otros más, la mayoría de los cuales no se realizaron sin efectos imprevistos terribles.

Dios del estornudo

Una deidad interesante y novedosa es la del dios Ahkuchh, «el encargado de mantener el aire dentro de la cabeza de los hombres y evitar que salga por las narices».

Efectivamente, Ahkuchh, según la teología Temita, habita en un remoto rincón de la cabeza de cada hombre, donde tiene como función mantener inflado el cerebro.

Cuando, por alguna razón, Ahkuchh deja de mantener tapado el orificio por donde puede escapar el aire del cerebro, se produce instantáneamente un estornudo.

Por tanto, los estornudos eran considerados por los Temitas como manifestaciones de la presencia de Ahkuchh.

Decadencia y proliferación

Durante la decadencia de la civilización Temita, las deidades mayores y menores se multiplicaron vertiginosamente. De tal manera proliferaron los dioses, que aún hoy en día, y a pesar del estudio de Pfaff, es imposible determinar con precisión el número.

Algunos de ellos destacan por sus características, como Hhh, el dios de los no-dioses y rival acérrimo de Uarkja y Puzrrr, a quienes en una competencia de tiro al blanco, por el dominio de cierta parte del universo, venció utilizando moscos entrenados, en lugar de los dardos acordados.

Hhh se tornó el dios principal de los Temitas desde ese momento y vivió en eterno enojo con los hombres por la imposibilidad de una correcta pronunciación de su nombre, que significa «navegante de un barco que va al amor del agua cuando la corriente de esta supera en rapidez a la que daría el impulso del viento y que va envuelto en un trozo de tela sujeto con botones en la parte trasera».

Okjahkm es el dios del sudor producido por el calor del verano candente del desierto. Los sacerdotes consagrados a Okjahkm, como parte de sus obligaciones, evitaban el baño y habitaban en construcciones mal ventiladas. El culto a Okjahkm nunca fue muy popular.

Hubo un semi-dios, de nombre Qhuaqhr, que era mitad caballo y mitad colibrí, que fue causante en parte de la enemistad entre Hhh, Uarkja y Puzrrr, cuando a estos dos últimos robó los botones de sus vestimentas. Eso aconteció durante una reunión formal de todas las divinidades Temitas, en la que se celebraba el aniversario del descubrimiento del vino.

El robo de los botones por parte de Qhuaqhr, produjo que ellos quedaran desnudos en medio del resto de los invitados, lo que provocó la risa de Hhh.

Zhehhakh fue la última de las diez mil hijas de Uarkja en su matrimonio con la diosa Ozhscy. Zhehhakh fue raptada por el dios Thehaqhj, el que por su acto de maldad fue castigado a dar vuelta eternamente por las afueras del templo consagrado a Uarkja, llevando un pescado ahumado en la cabeza, al que nunca podría comer.

Más divinidades

Ghuqarhrj es otra de las divinidades Temitas dignas de conocer. Ghuqarhrj fue el hijo, tío, primo y abuelo de Thehaqhj y juró venganza eterna por el castigo impuesto por el rapto de Zhehhakh. Ghuqarhrj intentó rebelarse contra Uarkja, pero al ser descubierto el complot, se le castigó siendo el primero en aspirar los olores emitidos por Puzrrr.

Con el tiempo, ese castigo fue levantado y Ghuqarhrj fue convertido en el pescado que cargaba Thehaqhj.

El lugar de los dioses

Parte importante de la mitología Temita es el lugar en el que habitan los dioses. Ese lugar es el cerro de Qpahq, un territorio de clima templado y agradable en el que los dioses construían palacios y daban rienda suelta a la consecución de todos los placeres en los que su ocio le permitía pensar.

En ese famoso cerro, habitaban animales fantásticos, mascotas de los dioses y sus acompañantes. Uno de esos animales era la ostracornia, un gigantesco molusco con un cuerno de enormes proporciones en la parte superior de su protección y que vivía en las profundidades del lago Qhkg.

La mascota favorita del dios Uarkja, fue un león con plumas de avestruz en la cabeza, en lugar de melena. Esas plumas, se dice, eran de color rosa muy delicado.

Un fragmento de poema de Hjkgou cuenta que, según la tradicion, Uarkja lloró varios años la pérdida de dicho león, el que huyó del cerro divino cuando cobró conciencia de su apariencia al verse reflejado en el agua del lago y conocer a un elefante que tenía muy finamente labrados los colmillos.

La fauna de Qpahq contaba también con un mosco que poseía la cabeza de una mosca, hecho que le impedía volar más de tres qugas [unos cincuenta centímetros] sin sufrir una estrepitosa caída, característica que le hizo extinguirse.

De la inmensa variedad de pájaros en Qpahq, debe mencionarse el Jghk, un plumífero con el cuerpo de colibrí, alas de albatros y pico de halcón.

Otro extraño pájaro era el Pgjhuq, ave que ponía los huevos ya con alas, para que estos pudieran volar y huir de sus enemigos.

El origen del mundo

Pero es el nacimiento del mundo, según los Temitas, la idea que más ha llamado la atención de los historiadores. Ese nacimiento, se remonta a la época de la nada, en la que vagaba solo por el universo el gran espíritu primordial de todos los seres vivos, Qkuqkuj. Un cierto día después de caminar durante más de diez mil días, llegó a un manantial de agua gaseosa muy fresca.

Tanta sed y tanta agua bebió Qkuqkuj, que eructó con extraordinaria fuerza, desintegrándose él y formando el universo que ahora conocemos. Fue como una gran explosión cósmica muy remota, curiosamente parecida a la teoría de La Gran Explosión, que de las partes del cuerpo de Qkuqkuj, permitió la formación de las estrellas y de los planetas.

Por ejemplo, el dedo gordo del pie izquierdo de Qkuqkuj formó el sol, del meñique derecho se formo Júpiter y de un ojo se formó Venus. La Tierra, de acuerdo a esta concepción Temita, esta formada por un testículo de Qkuqkuj, cosa que al ser proclamada en la época del rey Fghykj III, produjo una histeria masiva en la capital el reino Wawa.

El universo tiene la forma de una pirámide que está amarrada a la crin de un caballo cojo, lo que explica la actividad sísmica de la Tierra y los movimientos de los cuerpos celestes.

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II.Civilización temita: Filosofía

La filosofía Temita es todavía un terreno del que poco se conoce. En general, no es de extrañar una profunda influencia religiosa en la filosofía de este pueblo antiguo.

Debe recordarse la manera como la mitología Temita describe el nacimiento del mundo, para comprender la noción fundamental de la filosofía temita del inicio, la que partió del supuesto evidente por sí mismo de eructo, luego existo.

Los inicios

El primer pensador que promovió esa idea como punto de partida para conocer al mundo y explicar a la vida fue Tqkujhk, el que fundó una escuela donde educaba a los jóvenes más prometedores de toda Wawa, la capital temita.

Después de muerto, su pensamiento fue llevado por sus seguidores a la elaboración de las premisas secundarias, de las que se conocen las siguientes: eructo, luego he bebido, luego tuve sed, luego estoy vivo, luego moriré, luego llegará el tiempo en el que no eructaré.

Fin de la escuela eructiana

Tuvieron que pasar muchos años para que la obra de Tqkujhk y sus seguidores sufriera adelantos significativos. Uno de los últimos representantes de la escuela eructiana fue el sabio Hsqgju, quien exploró las bases de una diferencia que acabó por dar al traste con los eructianos.

Hsqgju declaró que el eructo sin bebida gaseosa no puede considerarse como eructo, pero que existe y es real, por lo que hay que distinguir entre eructo y Eructo.

Este y otros pensamientos eructianos fueron oficializados dentro de la política y el sistema de gobierno, hasta convertirse en una escuela carente de espontaneidad. El gobierno Temita llegó al extremo de usar a la escuela eructiana para justificar la realización de los Juegos Gaseosos, en los que se realizaban toda clase de competencias de diferentes tipos de eructos, gases y estornudos.

Nuevos desarrollos

El anquilosamiento de esta escuela de pensamiento, llevó a otros pensadores a explorar nuevos caminos que permitiesen nuevas rutas de avance. Algunos de los sistemas de pensamiento filosófico produjeron cierta inquietud en el gobierno, quien tendió a tolerar la existencia de escuelas independientes, pero las atacó siempre que pudo.

Una de las escuelas nuevas, fue la que tomó como piedra angular de su pensamiento la idea de que nada existe fuera de la mente y de que, consecuentemente, todo aquello que se percibe es producto de la imaginación humana.

El fundador de esta corriente de pensamiento fue Shqkjgro, quien ha pasado a la historia como el pensador que salía al mercado de Wawa y, colocándose en medio de los mercaderes, gritaba: Nada existe, absolutamente nada, porque todo es una invención de mis sentidos, declaro que estoy rodeado de la nada más total.

Tan molesto se volvió Shqkjgro, que el rey Ggrhajg II le invitó a probar la realidad de su pensamiento, entrando a una jaula de leones hambrientos, cosa que hizo Shqkjgro para ser terriblemente devorado. Este hecho produjo un desbandada entre los seguidores de esta escuela.

Preguntas y más preguntas

Un pensador interesante, fue Qrtrgjuk. poseedor de una enorme popularidad alrededor de la XXXI dinastía, representada por Fgku I. La metodología de Qrtrgjuk fue del tipo cuestionador, se basaba en la idea de que haciendo una pregunta sencilla como ¿por qué?, partiendo de cualquier hecho, se podía eventualmente llegar a las mismas conclusiones centrales.

Por ejemplo, un temita en una taberna piensa ¿por qué bebo?, mientras otro en una granja piensa ¿por qué crecen las plantas? Qrtrgjuk sostiene que al final, los dos hombres llegarán a plantearse las mismas preguntas y quizá llegar a las mismas respuestas. Qrtrgjuk decidió tomar como punto de partida la interrogante ¿por qué me gustan tanto las damas?

Cuando iba en su ‘por qué’ número ciento veinte, las autoridades reales comenzaron a inquietarse e invitaron al sabio a retirarse de sus divagaciones, cosa que éste no aceptó. Ya en el ‘por qué’ trescientos doce las autoridades estaban presas del pánico, por lo que decidieron crear un puesto nuevo dentro del gobierno y ofrecérselo a Qrtrgjuk.

Era el puesto de Gran Guardián Protector y Satisfactor de las Mujeres cuyos Hombres se encuentran en Batalla. Qrtrgjuk aceptó y con ello dio fin una de las escuelas filosóficas más prometedoras de la historia Temita.

El esplendor

Fue hacia el inicio de la XL dinastía Temita, que apareció en esa cultura el más grande de los filósofos temitas.

Su nombre fue Titástotas, un griego expulsado de Atenas por rehusarse a andar desnudo y negar que el amor entre los hombres es una situación idealista. Llegó a Wawa acompañado de una griega rubia exuberante que pronto fue reconocida por su gran estupidez, pero que parece haber sido la musa inspiradora de Titástotas.

Poco tiempo después de establecerse en la capital Temita, se convirtió en una celebridad al realizar estudios sobre una enorme cantidad de temas. De entre sus descubrimientos deben mencionarse algunos de interés para la ciencia actual.

En Geometría, propuso que el camino más corto entre dos puntos colocados dentro de una misma hoja de papel no es la línea recta sino un doblez en esa misma hoja. También descubrió la primera aplicación de las coordenadas geométricas al terreno de la política, siendo el primero en proponer la rivalidad entre los de arriba y los de abajo, y los de un lado contra los del otro.

En el campo de la Astronomía, Titástotas concibió a la Tierra como una superficie de forma casi redonda, lo que era congruente con la tradición mitológica temita, que la hacía un testículo de Uarkja, una de las divinidades de esta civilización.

Propuso que se pusiera un alto a la acción del mar sobre las playas, pues de lo contrario, pensaba, la tierra se convertiría en lodo tarde o temprano.

Para Titástotas, el cielo era un gran telón oscuro por cuyos pequeños agujeros se dejaba ver la luz de los salones de los dioses, que se divertían sin querer ser vistos por los mortales. Ya propiamente dentro de la filosofía, el refugiado griego fue el primero que propuso la observación directa como el mejor método para conocer la verdad de la realidad.

El incidente de las concubinas

Cuenta la tradición, que Titástotas pasaba días enteros observando a las hormigas, a las abejas y a las concubinas del rey. Fue gracias a esta últimas observaciones, que el rey pudo saber de las incursiones que un grupo de ciudadanos hacía por las noches a palacio para disfrutar de las concubinas que no estaban ocupadas aquella noche en particular.

El culpable era Fghjiky, el eunuco y guardia principal de las concubinas, que pasaba por una mala situación financiera y se hacía de una entrada extra de dinero vendiendo los favores de las concubinas.

Oscurantismo posterior

Posterior al clímax filosófico y científico de la época de Titástotas, se registró un oscurantismo producido por la carencia de pensadores originales y la actuación del rey Kgfjuilo I, quien fundó una dependencia gubernamental encargada de fomentar la actividad científica y filosófica.

Cuanto mas gastaba el rey en esto, menos florecían esas ciencias. A la muerte de Kgfjuilo I, su sucesor cerró las puertas de esa dependencia y de inmediato surgió un nuevo pensador.

Su nombre fue Tusis, de origen egipcio, producto de la ilegal unión de una temita con un egipcio en una cama fenicia traída a Esparta por un barco ateniense.

La fama de Tusis surgió a raíz de la solución que dio al problema del protocolo real de Wawa sobre la conveniencia de trenzarse la barba antes o después de acostarse con la hermana y esposa del faraón egipcio. La mayor contribución de Tusis, sin embargo, fue la proposición de una partícula pequeña e indivisible, común a todas las cosas existentes.

Tusis murió cuando buscaba esa partícula en su hígado. A través de los siglos, un problema filosófico capturó a generaciones de pensadores temitas. Era la determinación del número exacto de dioses que podía ejecutar el baile ceremonial de Uarkja sobre la espalda de Puzrrr, otra de las divinidades.

Mil formas distintas se sugirieron para solucionar este problema, hasta que la mayor parte de la población se dedicó a esta actividad, lo que provocó tal caos económico que el gobierno de Zqtarkjhge II por ley determinó que ese número buscado era de doce mil trescientos veinticuatro.

III.Civilización temita: economía

Dentro de las dinastías XXI a la XXV, floreció una escuela filosófica que hoy ya es considerada el primer antecedente formal de la ciencia económica.

Varios fueron los pensadores que destacaron en este campo durante este tiempo, el que curiosamente coincidió con una crisis económica de grave envergadura.

La gran crisis inicial

Jjqqu fue el padre de la escuela económica Temita y propuso una teoría por la que podía ser posible la creación de lo que hoy se conoce como pleno empleo.

La base principal de su pensamiento era la siguiente: se crea una dependencia gubernamental que tenga cualquier función aceptable, como por ejemplo, la construcción de la muralla protectora de la ciudad de Wawa y posteriormente se crea una segunda dependencia encargada de supervisar la labor de la primera, a la segunda dependencia la supervisa una tercera dependencia creada exclusivamente para ese propósito, luego se crea una cuarta dependencia para supervisar a la tercera dependencia y así se repite el ciclo hasta emplear a toda la población que queda empleada y así progresa la sociedad.

Jjqqu y su escuela fueron criticados por Ggjjhe, quien dijo que esa teoría produciría la escasez de mano de obra y que al final no habría quien construyera la muralla. Este último propuso otra teoría, la de crear un banco propiedad del gobierno que prestara dinero a las personas que demostraran querer cultivar los campos, criar ganado y hacer construcciones.

El proyecto se realizó, pero fracasó debido a que el banco se dedicó a darle los préstamos subsidiados al rey, el que después se retiró a vivir en Grecia. Otro pensador, Kkhhaj desarrolló la idea de la igualdad entre los ciudadanos, una noción muy novedosa para ese tiempo y que rápidamente fue adoptada por la autoridad, la que lo volvió una especie de ministro del tesoro.

Para realizar su teoría, Kkhhaj quitó todos los bienes a todos los ciudadanos, hizo un inventario de esos bienes, los dividió en papel entre el número de ciudadanos y procedió a repartirlos físicamente. El resultado fue asombroso, ya que en promedio disminuyó la cantidad de bienes totales de la población, cosa inexplicable hasta que otro filósofo economista probó que el proceso de confiscación, inventariado y reparto, había costado el equivalente a casi mitad de toda la riqueza nacional.

La gran obra económica

Quizá el más grande de todos los economistas de Wawa fue Mqqaz. Este intelectual pasó más de cuarenta años de su vida sin salir de la biblioteca ateniense leyendo y consultando sobre su tema de estudio.

Al final de su vida, regresó a Wawa y dio a conocer su obra. Los manuscritos de Mqqaz son muy numerosos y los arqueólogos cada vez descubren más, de manera que es imposible expresar con exactitud cuál es la teoría precisa de este intelectual.

Se sabe que Mqqaz venía de una familia promedio y que en su juventud estudio en alguna de las academias de Wawa, donde aprendió la filosofía de un tal Wggax, a la que modificó y acomodó para sus propósitos.

De todos los escritos conocidos hasta hoy de Mqqaz se desprende que realizó estudios que abarcan decenas de miles de páginas para proponer un programa de acción de dos puntos: la destrucción total del sistema económico prevaleciente y la construcción de una dictadura popular que tuviera a su cargo la desaparición del gobierno.

Un rey de nombre Wjko tomó esa teoría y la implantó hasta la etapa de la dictadura, siempre encontró causas por las que la desaparición del gobierno no era posible.

Otras contribuciones

Otro de los pensadores temitas dedicados al manejo de la ciencia económica fue un tal Kyyasjj, de costumbres y hábitos dudosos y que propuso la creación de lo que hoy llamaríamos papel moneda.

Consejero del rey Fllaghgg I, recomendó a este el desarrollo de una economía sana basada en la idea de convertir en moneda a las piedras que llevaran un sello real, con lo que se evitaba la dependencia en el oro y la plata traídos de otras partes.

Se realizó el proyecto de Kyyasjj y el rey declaró moneda de curso legal a toda piedra que tuviera el sello real. Desde luego, el monarca emprendió una enorme serie de proyectos, los que pagó con las piedras a las que un grupo de esclavos sin parar ponía su sello.

La cosa fue bien por un par de años, hasta que, para comprar un grano de trigo, el ciudadano se vio forzado a pagar con varias veces el peso del trigo en piedras.

La inflación desatada por el proyecto de Kyyasjj fue tremenda, aunque este no vivió para ver los resultados de sus ideas. Los subsidios a los productos considerados esenciales fueron usados ampliamente al final de este período.

Los precios de estos artículos bajaron hasta un cincuenta por ciento de lo que hubiera sido su valor de mercado, lo que fue muy bien recibido por la población en general durante el tiempo en el que no tuvieron conciencia de que el impuesto a la venta de esos productos era del cien por ciento.

IV.Civilización temita: gobernantes

Iniciando por un orden cronológico, debe mencionarse inicialmente a Hhuhhuy I, quien reinó durante cuarenta años.

Su régimen se caracterizó por la emisión de una ley que ordenaba la formación de una especie de parlamento integrado por representantes de los clanes familiares de las principales familias de Wawa, aquellas que estaban dedicadas a la intriga palaciega.

Parte de la disposición real fue la organización y promoción de las luchas entre esos clanes, las que debían realizarse en días y horarios determinados. Esto causó una enorme expectación entre la ciudadanía, pues ellos podían también presenciar esas peleas que se realizaban dentro de uno de los varios teatros construidos por Gjekele, el mejor de los arquitectos Temitas.

Se llegaron a pagar precios altísimos por presenciar dichas peleas y este hecho provocó la creación de rivalidades falsas o exageradas a las que se les daba difusión, lo que causaba emoción en las personas y hacía que los precios de admisión subieran, beneficiando así los bolsillos de las familias involucradas.

Caos financiero y la solución

El inicio del reinado del rey Bheqh III se realizó dentro del mayor caos financiero que conociera el pueblo Temita.

La hacienda real se encontraba en total bancarrota como resultado de la serie de decisiones emprendidas por Rkhu II, antecesor de Bheqh III.

Durante todo su reinado, de más de treinta años, Rkhu II se dedicó en cuerpo y alma a intentar una alianza con los pueblos vecinos de la región Temita, con objeto de exigir un trato más justo en las relaciones que todos ellos tenían con los poderosos egipcios.

Fracasó en su intento Rkhu II, aunque en ello gastó la totalidad de los tesoros del reino, contrayendo una deuda sustancial con los mismos egipcios.

Bheqh III enfrentó el problema de una hacienda agotada de la manera más original que le fue posible: exigió la renuncia voluntaria de todas las personas que prestaban sus servicios en las oficinas reales y posteriormente subastó esos puestos a los mejores postores. Con esta inteligente maniobra, Bheqh III saneó las finanzas públicas y obtuvo un superávit considerable.

La maniobra de Bheqh III, sin embargo, fue convertida en una tradición con cada uno de los reyes siguientes, lo que no benefició en nada al pueblo, ya que el dinero recolectado por la subasta de puestos públicos ingresaba directamente a los bolsillos del rey. Es este un hecho que también muestra cómo es que los Temitas se adelantaron a su tiempo.

Intriga y traición

Otro de los reyes dignos de mención es Qqheu V, mejor conocido como Zqhujgjgk, es decir, el gran torpe. Qqheu V falleció al tercer mes de su gobierno, víctima de una ingestión excesiva de vino, durante la fiesta anual dedicada a Cqdvha, la divinidad de la destilación y de la alegría.

El gobierno de Qqheu V muestra con mucha claridad la intensidad de las intrigas palaciegas, pues a pesar de lo corto de su reinado, no dejó ningún pariente vivo para sucederle.

Todos sus parientes fueron encontrados muertos en extraños accidentes, como su hijo Kjhikhg, que murió debido a haber comido pescado mediante un agujero que algún desconocido le abrió en el estómago.

Impulso cultural

Xhhoqh I reinó durante la época de oro de las bellas artes temitas, actividades que constituyeron su única preocupación y que se fomentaron a costa del erario público.

La música, la literatura, la danza, la pintura, pero no la escultura, a la que Xhhoqh I odiaba, florecieron, llegando a puntos que jamás volvieron a alcanzar en la historia Temita.

Fue tanta la demanda de autores, pintores, compositores y bailarines, que los habitantes de Wawa no fueron suficientes. Tuvieron que importarse artistas de otras partes, para las cada vez más fastuosas festividades anuales dedicadas a Xhhoqh I, las que duraban seis meses.

Los gastos excesivos provocaron una hambruna tan intensa que muchos de los artistas extranjeros fueron comidos por los habitantes de Wawa durante una rebelión.

Oqh III heredó de Xhhoqh I, una gran crisis, aunque no tan intensa como la mencionada antes. Nunca pudo ella ser resuelta, ya que dicho monarca pasó los veinticinco años de su reinado decidiendo cómo debía festejarse su primer aniversario de gobierno.

El final temita

El último rey de los temitas fue Qqkqghi IV. Su gobierno duró unos cuarenta y cinco años, al final de la época de decadencia de esta cultura. Obligado por las circunstancias, Qqkqghi IV decidió jugarse el todo por el todo en contra de Egipto, el poderoso vecino, contra el que deseaba pelear.

La evidencia que existe indica sin lugar a dudas que Qqkqghi IV se dirigió a Egipto para una visita de estado con el faraón y una noche, totalmente borracho, Qqkqghi IV perdió a todo su reino en un juego de dados. Pimsés anexó sin problema al reino Temita y Qqkqghi IV se convirtió en un exilado que vivió desde entonces en Grecia, gracias al oro que allí había mandado desde que lo nombraron rey.

La obra política

Existe una obra política muy curiosa, escrita probablemente en la dinastía XXXIII, por un autor de nombre Gjkqaqka, que fuera primer ministro en la dinastía XXXII.

Se trata de un compendio de principios políticos que tienen como propósito entender la personalidad de las gentes que se dedican a la labor del gobierno y que establece doce principios fundamentales para lograr hacer eso.

Muy brevemente expuestos, esos principios son los siguientes, en citas textuales del libro de Wilhem Pfaffpfaff What exactly did Gjkqaqa wanted to say in his book?

Los políticos son políticos para toda la vida, si de ella se retiran, mueren, no están preparados para trabajar ni producir bienes, ellos quieren ordenar el mundo…  La política produce dinero aunque ella no implique la realización de un trabajo por el que se venda o comercie…. y eso puede verse en las amplias casas que poseen los que trabajan en los puestos que les ofrece [el rey]… y por los que se ven obligados a pagar una cantidad que rinde frutos muy grandes….
Por definición los gobernantes son especialistas de todo y no hay problema que no puedan solucionar en principio, por lo que se pueden mover de un puesto a otro sin dificultad, como es el caso de Dhahaq….. que de estar encargado de los barcos Temitas, luego fue nombrado [constructor] de la muralla de Wawa, la que se derrumbó al inclinarse sobre ella una dama durante la ceremonia de inauguración….
Los políticos nunca tienen errores y si los tienen…. hay que esconderlos muy bien, por lo que los que los rodean deben cuidarse de…. hacerles reverencias a diario y cantarles su glorias y enorme sabiduría….. La mente del político siempre debe estar alimentada de un ideal al que aspire sabiendo que nunca logrará llegar a él, pero que usará en sus alocuciones públicas, procurando siempre que ese ideal sea igual al que tiene su superior….
El político debe siempre ser un [emisor de leyes] que controlen la desordenada vida de los demás de acuerdo a lo que él piensa que es el orden debido…. teniéndose él como la única excepción a las reglas que crea, ya que su posición es del ser que ilumina el destino de los demás….
Es necesario que los políticos aparezcan a diario en las plazas públicas… para que los ciudadanos los vean rodeados de su esplendor…. y los sientan como seres superiores a los que se les debe obedecer, por lo que resulta muy conveniente llamar a los reyes hijos de Uarkja.
Los políticos…. nunca deben parar de hacer cosas, buenas o malas, pero hacerlas en una actividad que nunca cese…..  Si todo en el reino va bien, el soberano hará un favor a su causa al crear artificialmente algún problema que posteriormente resuelva…
Los gobernantes no deben dar nunca la apariencias de estar ociosos…. el que desee verlo, debe tener que hacer largas esperas….. hasta que los compromisos importantes de quien lleva los destinos de todo un pueblo se ocupen de la pequeñez de una cita…..
Un político que se precie de serlo, jamás debe sentirse en confianza con nadie, ni revelar sus intenciones secretas, las que debe guardar en el interior de su cabeza para evitar estar en posiciones de desventaja… Solamente a una cosa debe temer el soberano y esa es a la organización de la ciudadanía en grupos o facciones…. con metas comunes por las que deseen poner al soberano en obligación de cumplir con algo.

V. Civilización temita: gobierno

El más importante rasgo del sistema de gobierno de los Temitas fue el de ser una dictadura totalitaria, injusta y sin rasgos de representatividad popular. Es en este aspecto, que los Temitas se adelantaron notoriamente a su época y son un importante antecedente de muchos gobiernos actuales.

En la monarquía totalitaria, el soberano constituye la cabeza del reino, aunque por la evidencia que existe, debe decirse que la gran mayoría de sus reyes se comportaron como la parte trasera del reino.

Al rey se le daba el nombre de UpUarkja, lo que significaba su reconocimiento como hijo del dios Uarkja. A la muerte del rey, le debía suceder su pariente más cercano, cualquiera que fuese su parentesco. Las crónicas del tiempo atestiguan que en ningún caso esta disposición pudo llegar a ser ejecutada.

Muertes reales y el azar

Para el tiempo en el que el rey moría, todos los parientes habían desaparecido, generalmente asesinados. Así de sangrienta era la vida en el palacio real de Wawa.

La ley establecía que en caso de no encontrar ningún pariente del rey muerto, el trono sería ocupado por cualquier persona del pueblo. Curiosa costumbre ésta, que obligaba a realizar un sorteo que abarcaba a la totalidad de los ciudadanos.

Al azar, uno de ellos era seleccionado de entre los mayores de diez años, sin importar origen o condición. Los responsables de realizar los sorteos aceptaban cohechos, tanto para seleccionar rey como para evitar ser seleccionado.

La consecuencia más conocida de la selección como rey de una persona, era la desaparición paulatina pero segura de todos sus familiares. Fue así que los Temitas tuvieron cincuenta dinastías con cincuenta reyes.

La coronación

Gracias a testimonios de viajeros, conocemos con detalle la ceremonia de coronación del nuevo monarca. Son particularmente ricos los testimonios de Kussik, un historiador del medio oriente, que pasaba sus vacaciones anuales en la ciudad de Wawa.

Cada nuevo rey era ungido con un aceite ceremonial, extraído de los intestinos de cientos de caballos y mezclado con especies y aromas, incluyendo pimienta finamente molida, lo que usualmente causaba estornudos que eran interpretados como la presencia del dios Ahkuchh.

Encima de ese aceite ceremonial, al rey le eran puestos restos de hígado crudo de camello o venado, lo que fuera más caro. Posteriormente, el futuro rey pasaba a la terraza del palacio para presenciar el desfile de los ejércitos temitas, lo que duraba diez días y en ocasiones más de eso.

No era que los ejércitos Temitas fuesen tan numerosos, sino que su marcha era muy lenta y los soldados daban cientos de vueltas alrededor del palacio, en ocasiones con uniformes distintos. Se daba así una impresión equivocada al nuevo rey, la de contar con un ejercito numerosísimo.

Con el tiempo, esta costumbre llegó a ser conocida por todos, incluyendo a los soberanos, pero quedó como una tradición. Se cuenta que algunos reyes, sin embargo, creyeron cierto lo que veían y emprendieron campañas de conquista que terminaron por empequeñecer el territorio Temita.

Después, el futuro rey debía atender una ceremonia oculta. El próximo rey era obligado a beber agua hasta producir un eructo. De la potencia del eructo, los sacerdotes de Uarkja hacían predicciones sobre el rey. Luego, el rey iba al templo de Uarkja, donde se le encerraba en las celdas subterráneas, en compañía de los más altos sacerdotes de Uarkja y ocho de las más jóvenes y bonitas de las meretrices de la ciudad.

La ceremonia secreta

Esto es lo que le permitió a Kussik conocer, de primera mano, lo que acontecía en las celdas de templo, ya que la meretriz favorita de Kussik, aquella con la que pasaba casi todos los veranos, fue una vez elegida para tal ceremonia, de la que pudo escapar viva.

Una vez dentro, el rey era sentado en un trono de oro y a sus pies se postraban los sacerdotes, quienes le llamaban con calificativos como «inmensa grandeza», «sabio todopoderoso», «gran iluminador del pueblo» y «guía espiritual y moral».

Los sacerdotes le hacía preguntas sobre diversas materias, como matemáticas, geometría, geografía, historia y astronomía y el rey debía contestarlas durante largas sesiones. No importaba lo que el rey contestara, los sacerdotes siempre daban la respuesta por buena y llena de sabiduría.

Durante las noches, el rey era pasado a otra habitación, donde le esperaban las jóvenes. Ellas se postraban ante el rey y lo llenaban de calificativos como «poseedor del cuerpo más hermoso y poderoso», «inmensa musculatura de héroe», «gran guerrero y gallo de las mujeres» y similares. Las damas le daban alimentos y le colmaban de placeres.

Al salir de esas celdas subterráneas, el ya rey era reconocido como tal por el pueblo que acudía a vitorearlo y recoger el saco de trigo prometido a cada asistente.

Un caso curioso fue el del rey Zqhjga III, pues al segundo día de estar en las celdas subterráneas, expulsó a los sacerdotes, quedándose con las jóvenes durante el resto de su reinado. A raíz de este incidente, se sustituyeron las jóvenes por ancianas expertas en cocinar platillos muy delicados.

VI. Civilización temita: teatro y poesía

Teatro

El teatro Temita es un terreno en el que la influencia de varios de sus autores puede detectarse, con claridad, en la industria cinematográfica mexicana, con la cinta Los Luchadores Científicos contra el Cerebelo del Doctor Milenio.

Quien haya disfrutado de esa magnífica muestra del celuloide, podrá apreciar con mayor riqueza de conocimiento esta pequeña exposición del teatro Temita.

Y lo hará más todavía, si recuerda la escena donde el luchador, llamado Asesino Positivista, destruye al maléfico cerebelo, el que resulta estar hecho con gelatina sabor manzana verde y picante.

El teatro alcanzó dentro de la cultura Temita niveles insospechados de grandeza y magnificencia.

Un caso notable

Un buen ejemplo de esto, lo constituye la compleja grandiosidad de la última gran obra escrita durante el reinado de Fhahfqkj III, que ha pasado a la actualidad con el nombre corto de Tan sólo soy un grano de pimienta.

Esta es una epopeya del teatro antiguo que, en su primera exhibición, requirió la participación de todo el pueblo Temita, sin excepción, incluyendo bebés, ancianos y burócratas. Todos los papeles eran principales y abundantes en líneas, por lo que su estreno requirió varios años de ensayos, hecho que complicó las cosas notoriamente al cambiar la edad de los que ejecutarían los papeles.

Las crónicas de ese tiempo narran que el rey Fhahfqkj III cobró conciencia de que sería una obra sin público, hecho que lo consternó muchísimo y lo obligó a tomar prisioneros a varios mercaderes fenicios que estaban de paso por Wawa, la capital Temita, y a quienes se ató de pies y manos para obligarlos a presenciar la gigantesca obra.

Durante el sexto día de presentación ininterrumpida, y en medio del clímax del segundo de los cinco actos, los fenicios pudieron romper sus ataduras y regresar a su patria. Su testimonio ha servido de prueba para verificar la carencia de exageración en cuanto a la magnitud de la obra, lo que había sido sostenido antes por varios historiadores.

La ausencia de los fenicios no fue notada hasta el final de la obra, lo que consternó profundamente de nuevo al rey Fhahfqkj III, obligándolo a declarar la guerra a Fenicia.

Realismo teatral

El teatro Temita también se caracterizó por su tremendo realismo, el que llegó a su punto máximo con la representación de la obra titulada El destripador de Wawa.

La trama de esta estupenda representante del teatro Temita, narra la historia de un asesino compulsivo que mataba a toda mujer que se especializara en cocinar platos que llevaran mejillones como ingrediente principal, de la manera más cruel que se tiene noticia en el mundo de los crímenes culinarios.

Esta obra solamente fue representada una vez, en la función de la tarde, de las cuatro o cinco que se habían contratado. La causa fue la muerte de todas las actrices que en ella participaron y la del actor principal, cuyo rol le obligó a arrojarse a un caldero de mejillones que estaban hirviendo en aceite. Todos ellos murieron realmente en la representación de esa obra.

Otra obra Temita de enorme realismo fue La Gran Inundación, escrita por la reina Whaqzhn y considerada hoy en día el primer antecedente del cine de la calamidad natural. Ella fue puesta en escena solamente una vez, en una representación de la que se tiene una narración directa de un testigo presencial y uno de los pocos sobrevivientes.

La reina Whaqzhn mandó construir una presa cerca del teatro, la que fue rota en el momento preciso, inundando el teatro con todos los actores y el público. La narración del suceso está escrita en forma de un poema por Hzazh, quien cuenta los detalles del incidente, y contiene un pasaje relativamente famoso que corresponde a los ruidos guturales de la propia reina al ahogarse: «gluh, arkj, tohja, glublu, tluj, egjh, dlujut».

Un nuevo camino

Cansados del pavoroso realismo, y su exageración, los temitas abandonaron su afición por el teatro durante varios años, hasta el advenimiento de una nueva modalidad, la que recibió el nombre de Hhtzerqehjga y que significa «teatro al revés».

La técnica de este nuevo teatro representa un claro ejemplo del nivel de adelanto al que llegaron los temitas en todo lo que significaba diversión para el pueblo y funcionaba de la manera siguiente: los actores entran a escena, en la que han sido colocadas unas pocas sillas para ellos, donde se sientan y piden que se apague la luz que ilumina el escenario, para iluminar al público.

Por espacio de unas dos o tres horas, los actores permanecen sin recitar ninguna línea, contentándose principalmente con ver a los espectadores y en ocasiones pedirles que hablen más alto para que ellos los puedan escuchar.

Fue Qoztzh el principal de los autores de este tipo de teatro, un escritor realmente prolífico, ya que se le conocen más de mil novecientas obras de la escuela Hhtzerqehjga escritas por él.

Poesía

Otro campo de la literatura Temita que se desarrolló grandemente fue el de la poesía, donde los autores dieron muestra de algunos de los pensamientos más bellos de toda la historia dedicados al funcionamiento del aparato digestivo.

El menos extenso de los poemas que han llegado hasta nosotros, es de unas doscientas mil estrofas y narra el acostumbrado paseo matinal del rey Usthz VI por los calabozos de su palacio, antes de entrar al baño real, tiempo que dedica a la selección de las torturas más apropiadas para sus prisioneros.

Sin embargo, el poema de mayor mérito literario es el dedicado a narrar la reconquista de la pequeña ciudad de Wawa que llegó a ser tomada por los egipcios en la época del rey Ozszhq I.

Un pasaje inolvidable de esta obra, lo constituye el fragmento de mil estrofas que describe con singular habilidad y originalidad, los problemas y las vicisitudes de unos de los más altos generales Temitas, al dudar entre realizar un nuevo ataque destinado a la recuperación de Wawa y atender el llamado urgente que le hace su aparato digestivo, el que está siendo víctima de un ataque de la ingestión exagerada de carne de carnero y del propio miedo del guerrero.

Pero, sin duda alguna, el último capítulo de esta obra épica es el más notable de todos. Con lujo de detalle, dicho capítulo describe en quinientas estrofas el definitivo ataque sobre Wawa y la forma que los temitas usaron para recuperar su ciudad.

Los Temitas pretendieron hacer creer a sus contrarios que abandonaban la lucha. Levantaron su campamento de sitio y se retiraron a otro lugar, dejando, en las afueras de la ciudad, una ostra gigante que fue torpemente introducida a la ciudad por los egipcios y de la que, una vez dentro, salieron ratones especialmente entrenados para morder las partes íntimas de los hombres armados egipcios, quienes se dieron por vencidos unos meses después, al comprender que no tendrían descendencia posible para seguir manteniendo el sitio que ya llevaba setenta años.

Novela

La novela fue otro de los géneros cultivado por los Temitas. Algunas de ellas están siendo objeto de cuidadoso examen en el Institute for the Study of Abnormal and/or Very Funny Behaviour Patterns in Ancient Times, de Leicestershirewire en Inglaterra.

Tal vez la más popular de las novelas Temitas, fue la escrita por Uzhqufg, un autor de cuya vida se ignora mucho.

Uzhqufg tituló a su novela Jqhou , un término Temita que tiene un significado complejo, que puede ser entendido así: «una persona de cráneo de forma oval porque su diámetro mayor excede en más de un tercio el menor y que estampa dibujos al pasar una brocha por encima de una chapa en los que están previamente cortados dibujos generalmente de tipo didáctico».

En otra novela, Uzhqufg cuenta las aventuras de Phrixzsch, un héroe muy popular entre los Temitas. Phrixzsch fue famoso por su enorme fuerza física y de voluntad, siendo esta última la que le impidió aceptar cohechos de considerable cuantía para rescatar al príncipe Wqah de las garras de un mejillón gigante con garras.

Las leyes

Se tiene evidencia, lo suficientemente confiable, para probar que el más prolífico de los autores Temitas fue un rey de nombre Gaghgh I.

La obra de Gaghgh está compuesta por una enorme cantidad de leyes, reglamentos y disposiciones de diferente naturaleza que regulaban la vida de los Temitas en sus más mínimos detalles, incluyendo la formas, cantidades y horarios destinados a deshacerse de los desperdicios humanos.

Una cita textual de uno de los millares de reglamentos emitidos por Gaghgh es la que dice: ..y cada súbdito del reino desalojará de su cuerpo una cantidad no mayor a setecientos ququjs [aproximadamente cuatrocientos gramos] de heces fecales diariamente, y si violare esta norma real se hará acreedor a un azote por cada ququj de exceso, para cuya determinación, cada ciudadano llevará sus heces fecales para ser medidas y pesadas en la oficina de palacio que se creará para tal propósito.

Fue, en cambio, el rey Zhaqzah II el menos prolífico de los autores Temitas de todos los tiempos. Siendo sucesor de Gaghgh, Zhaqzah emitió tan solo un reglamento, por el que dispuso la anulación de todas las disposiciones de Gaghgh, lo que lo convirtió en el más querido de todos los monarcas Temitas.

[Actualización última: 2021-10]