Significado, definición, naturaleza, ejemplos. Una posición personal de abstención y alejamiento voluntario en temas importantes. ¿Qué es neutralidad? Más la idea de la neutralidad moral.

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Introducción

Todo comienza con una connotación que presupone implícitamente que la neutralidad es algo admirable a lo que debe aspirarse. Especialmente en temas que tienen una buena carga moral o ética.

De allí salen ideas que alaban a, por ejemplo, la neutralidad de los medios noticiosos ante discusiones políticas o conflictos políticos. O la ambición de ser neutral en la elaboración de una enciclopedia cualquiera, sea en línea o en papel.

Definiciones

El caso clásico de neutralidad es el del país que no toma partido en una guerra entre otras naciones. Algo que tiene diferentes interpretaciones, pero en lo general significa abstenerse de participar.

La idea se amplia a una posición general entendida como una: «Situación de las cosas o de las personas que no se inclinan hacia ninguno de los dos o más caracteres, planteamientos, posturas o maneras de ser opuestas entre sí que se puedan presentar».

📌 La clave del concepto está contenida en la frase «no se inclinan», es decir, no toman posición alguna en asuntos que contienen posiciones opuestas. Se presupone la existencia de una situación de conflicto u oposición entre dos o más partes, con la neutralidad entendida como el abstenerse de aprobar o desaprobar a esas partes.

La neutralidad examinada

En un sentido, la neutralidad ha sido tomada como un equivalente de ‘objetividad’, es decir, con la imparcialidad y el apego a la verdad. Equivale a una posición cuyo único sesgo es la verdad, como es el ideal de un árbitro en un partido de futbol, o un juez en un tribunal.

En casos como los anteriores, sin duda, esa objetividad imparcial es bienvenida porque se sostiene en algo que es sutilmente diferente a la neutralidad. Un juez debe ser objetivo al aplicar la ley, pero no puede ser neutral ante las partes en conflicto. No puede retirarse y decir abstenerse de participar.

Por lo tanto, se plantea al menos la cuestión de si la neutralidad es todo lo admirable que se piensa cuando ella puede significar el acto de abandonar la posibilidad de tomar partido en un asunto. ¿Puede realmente existir la neutralidad?

Lo admirable que puede tener está mejor expresado en las ideas de imparcialidad, equidad y objetividad. Pero lo que tiene de reprobable está contenido en el significado de retirarse y rehuir de la posibilidad de adoptarse una postura y definirse. Vista así, más parece una posición endeble.

Los problemas de la neutralidad

Ella tiene dificultades por las que no es conveniente adjudicarle la superioridad que presume tener.

Primero, porque su connotación positiva está mejor expresada en esos términos de ‘imparcialidad’ y ‘objetividad’.

Segundo, porque tiene significados varios que se prestan a interpretaciones distintas. Una de las cuales connota la propuesta de que la mejor posición es retirarse de la posibilidad de tomar una posición en un conflicto o discusión.

Tercero, porque se contradice a sí misma. Significa, se quiera a no que se ha tomado partido por algo, por la posición de no tomar partido. Es tomar la opinión de los que no quieren tener opinión. Es igual a aprobar el punto de vista de esos que dicen no tener puntos de vista.

Cuarto, porque conduce a posiciones supuestas de superioridad moral o intelectual que son insostenibles. ¿Cómo puede llegar a ser superior la postura que sistemáticamente rehuye tomar una posición y definirse?

Un árbitro puede vanagloriarse de su imparcialidad al aplicar el reglamento de un deporte, pero resultaría absurdo que se enorgulleciera de abandonar la cancha y no pitar faltas.

Por tanto, la neutralidad es un concepto de significado vago que no merece la admiración que suele recibir. Tiene serios problemas. Si alguien reclama una posición personal mejor por ser neutral puede estar asegurando que lo mejor que debe hacerse es abstenerse de definirse a sí mismo.

Ventana de ideas relacionadas

La neutralidad conduce a temas concretos como la Doctrina Estrada y a otros más amplios como la responsabilidad moral y la irresponsabilidad en general. Evoca temas conectados con la influencia de los medios en la política y el abstencionismo.

Incluso hace pensar en la idea de una Economía moral y la justicia imparcial. También la relación entre dogma y verdad y llegar a examinar una idea que es básica para la neutralidad sin sentido: ¿Es cierto que no hay verdades?

Peor aún, la neutralidad puede terminar en el intervencionismo moral del gobierno en la vida de las personas porque su neutralidad deja un vacío que llena la autoridad. De cierta manera, la neutralidad puede asociarse con el síndrome de la mente abierta que tiende a aceeptar lo que sea como una posición superior.

La neutralidad moral

La neutralidad moral es un asunto de lógica aparente. Pero también de lógica falsa. Representa el peligro ya mencionado, el de personas que pretenden permanecer neutrales creyéndose superiores. Creen que la neutralidad moral es superior a tomar partido por algo. Y, por eso, defienden lo indefendible.


«Si eres neutral en situaciones de injusticia, has escogido el lado del opresor. Si un elefante tiene su pata sobre la cola de un ratón y dices que eres neutral, al ratón no le va a gustar tu neutralidad»

— Desmond Tutu

Un caso concreto

Una cierta persona se definió como neutral en el tema del aborto. Dijo que en lo personal se oponía, que ella no aprobaría un aborto, pero que eso no implicaba que reprobara el aborto en terceros.

Su posición, según insistió, era la de permitir que las personas, cada una de ellas, decidiera por sí misma sobre el tema. No quería tomar partido, ni quería que el gobierno lo hiciera. Su mundo ideal, por tanto, era muy claro.

Un mundo en el que quien quisiera abortar, lo hiciera. Y quien no lo quisiera, no lo hiciera. Cada persona tiene sus propias ideas y se rige por ellas, a las que se debe tratar con tolerancia, dijo.

Lo resumió diciendo que era moralmente neutral, que no deseaba imponer la obligación de abortar ni la de no abortar. Que ella apoyaba la idea de la decisión libre de cada persona, a la que los gobiernos no debían oponerse.

¿Cuál es el resultado de esa posición? Necesariamente es una en la que los gobiernos se ven obligados a tener leyes que permitan el aborto, incluso que lo faciliten.

Parece obvio que esto está lejos de ser neutral, al contrario, es una posición con una lógica defectuosa.

Queriendo ser neutral se termina favoreciendo una de las dos posiciones, la de permitir el aborto. Independientemente de si abortar o no es inmoral, esa manera de razonar es equivocada. La neutralidad es solamente aparente.

Un caso extremo

Otra posibilidad extrema, la de permitir o no el consumo de carne humana. Sí, es exagerado, pero eso ayuda a ver el error de lógica.

Una persona cualquiera adopta la misma posición de neutralidad moral con respecto a la antropofagia. Ella diría que defiende el derecho de las personas a decidir si comerla o no, que el los gobiernos deben defender ese derecho con leyes que no castiguen eso.

En esa posibilidad, no hay duda, el resultado final es la victoria de una de las posiciones, la de poder comer carne humana. Lo hará quien quiera hacerlo. La realidad es que incluso sin darse cuenta, la persona favorece una de las dos posiciones.


«Los lugares más calientes en el infierno están reservados a esos que, en tiempos de gran crisis moral, mantienen su neutralidad»

— Dante Alighieri

Conclusión

Ha siso examinada la neutralidad, encontrado los cuatro problemas apuntados antes. De lo que puede concluirse que cuando ella se entiende como objetividad e imparcialidad, la neutralidad es positiva porque toma partido por la verdad.

Sin embargo, ella tiene serias dificultades cuando se toma como abstencionismo, es decir, como el retirarse de la responsabilidad de tomar una postura que es necesaria.

La lección es muy directa. Hay cosas en las que ella es imposible y, si acaso se intenta, entonces se termina favoreciendo a una de las posiciones (aunque ello no se quiera). La única cualidad positiva de esa neutralidad es que calma la conciencia del ingenuo.

La cosa no para allí. Hay más. La persona que desea permanecer moralmente neutral defiende el que cada uno tome la decisión que más le parezca.

La neutralidad moral es una posición insostenible que se contradice. Supone que su posición es superior a la de otros, por lo tanto no es neutral. Posiblemente, las creencias del neutral puedan ser ocultadas bajo su posición, lo que favorece a una de las otras partes.

¿Puede serse neutral ante una violación?


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[Actualización última: 2022-02]

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Más de cuatro décadas de escribir columnas de opinión y análisis políticos en periódicos y en línea. Autor de tres libros.