Los modos y las actitudes de cara a la existencia de la verdad, con énfasis en el escepticismo y la negación de la verdad. Cuatro posturas posibles frente a la verdad.

6 minutes

Introducción

El problema es difícil. Ante él pueden adoptarse posturas distintas. Actitudes diferentes frente a la verdad, eso que es real, existe y es independiente de nuestra voluntad.

Imagine usted una discusión de religión entre dos personas. Una propone que Dios no existe, la otra piensa que sí existe. Obviamente una de las dos tiene la razón. Una de ellas está diciendo la verdad. Discuten y eso llama la atención de otras personas que las observan.

Posturas frente a la verdad

Lo fascinante está en lo que piensan quienes discuten y esos observadores.

1. La verdad existe

Los que discuten sobre la existencia de Dios obviamente tienen la idea de que la verdad existe y que puede ser conocida, aunque crean dos cosas opuestas. Esta es una de las cuatro posturas posibles de cara a la verdad.

📌 La suposición es doble. Por un lado, la verdad existe y, por el otro, ella puede conocerse, o al menos estar cerca de ella.

2. La posición del escepticismo

Pero los que les escuchan pueden adoptar posturas interesantes. Una de ellas es la del escéptico. Piensa este que no podemos realmente saber si alguno de esos dos que discuten están diciendo la verdad.

Muestra una actitud de capacidad insuficiente para dar la razón a alguno de los dos que discuten sobre si Dios existe, o cualquier otro tema. Es una posición general de incredulidad:

«El escepticismo es la corriente filosófica que expresa la duda en la posibilidad de un conocimiento veraz, de la verdad objetiva. Los escépticos elevan la duda al nivel de un principio; ante cada objeto, dicen, son admisibles dos opiniones que se excluyen mutuamente: la afirmación y la negación, y por eso nuestros conocimientos acerca de las cosas no son veraces». filosofia.org

Consecuentemente concluye que la discusión es irrelevante, una pérdida de tiempo. Pero esto muestra una postura difícil de defender.

Si efectivamente se sabe cómo calcular la resistencia de materiales, el escéptico no puede alegar del todo que es imposible conocer la verdad. Lo único que podría alegar es que en algunos terrenos aún no se tiene con certeza razonable.

3. La posición del relativismo

Otro de los que escuchan la discusión entre el ateo y el religioso toma la postura del relativista.

Como el escéptico, el relativista piensa que quienes discuten están perdiendo su tiempo porque la verdad no existe. Cada persona cree en ciertas cosas y eso es todo, no hay nada más qué decir.

📌 Es distinta a la postura frente a la verdad del escéptico, el que alega que no tenemos la capacidad de conocerla. El relativista es más atrevido y afirma que la verdad simplemente no existe de manera objetiva, que ella depende de las personas, los tiempos y los lugares.

El relativista tiene un problema serio, el afirmar que no importa cómo se calculen los pesos de los aviones porque de cualquier forma todos volarán.

4. La posición pragmática

La cuarta postura frente a la verdad es la de las personas que escuchan la discusión puede tomar otra actitud, distinta a la del escéptico y a la del relativista.

Es la posición del pragmático es la de creer solo en lo que tiene resultados que pueden verse. Todo el énfasis está en la acción visible. Esta persona solo cree en lo que puede ver, o cuyos resultados puede sentir.

No es que niegue la verdad, sino es que la limita al terreno de lo que puede constatarse al estilo de un laboratorio. Este hombre puede moverse con tranquilidad en cuestiones prácticas, como comprobar cálculos de resistencia de materiales, pero fuera de allí comienzan sus problemas.

Resumen hasta aquí

Consecuentemente, tenemos cuatro posturas ante la verdad, las que he tomado del libro de Adler, M. J. y Weismann, M., How to think about the great ideas (2000 Chicago: Open Court).

Creer que:

  1. La verdad existe y puede ser conocida.
  2. Ella existe pero no podemos conocerla.
  3. La verdad no existe.
  4. Creer solo en la verdad que puede verse.

Poirot in The Veiled Lady (1990)«

Poirot in The Veiled Lady (1990)» by elena-lu is licensed under CC BY-NC 2.0

¿Qué haría cada uno siendo un detective?

Supongo que puede ayudar a entender mejor estas cuatro posturas frente a la verdad, el llevar esas actitudes a casos concretos, por ejemplo, el de un detective que investiga un robo y pretende arrestar a los culpables.

Un detective que cree en la verdad y la posibilidad de conocerla, estudiará el caso y determinará las pruebas que acusen al culpable.

Uno escéptico se dará por vencido antes de empezar su investigación, diciendo que nadie tiene la capacidad para encontrar al culpable.

El relativista dirá que no hay ni siquiera la verdad de un robo, ni de un culpable. Detendrá la investigación, la que no tiene sentido, y que cada quien piense que el culpable sea el que sea.

El detective pragmático, en cambio, se moverá como pez en el agua, buscado pruebas innegables de culpabilidad. Pero en la discusión sobre Dios, simplemente se hará para atrás porque no hay manera científica de probar nada.

Ventana de ideas asociadas

📍 El tema de las diferentes opiniones que se tienen ante el concepto de verdad lleva de inmediato a asuntos como agnosticismo y escepticismo, multiculturalismo y subjetivismo moral. Así como a las mentalidades de la mente abierta y de quien asegura que es totalmente cierto que no hay verdades.

📍 También se conecta con las ideas de diversidad moral y verdad, dogma y verdad y el dilema de la educación dogmática. También, tiene una relación íntima con el problema de la educación a medias y el de la educación incompleta.

📍 Por supuesto se relaciona también con el nudo de errores que impide conocer la verdad, ¿Cómo responder a un relativista? y el sesgo de la verdad. Incluyendo la La batalla de las ideas.

Conclusión

Lo que he hecho es presentar cuatro posturas frente a la verdad:

  1. La verdad existe y puede ser conocida.
  2. La verdad existe pero no podemos conocerla.
  3. La verdad no existe.
  4. Creer solo en la verdad que puede verse.

Y, además, ampliar el entendimiento del escepticismo para apuntar las bondades de su versión prudente y las contradicciones de quienes hacer igual a verdad a cualquier opinión.


Otros lectores también leyeron…


[Actualización última: 2022-02]

Artículo anteriorGente inteligente cree cosas estúpidas. ¿Por qué?
Artículo siguienteEl odio a los ricos. Un análisis
Más de cuatro décadas de escribir columnas de opinión y análisis políticos en periódicos y en línea. Autor de tres libros.