Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Relativismo es Oficial en México
Eduardo García Gaspar
24 agosto 2009
Sección: ESCUELAS, Sección: Una Segunda Opinión
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Cuanto más importante es un asunto, cuantas más graves y serias consecuencias tiene, hay menos probabilidades de ponerle atención. Es en buena parte cierto. Los humanos tenemos la tendencia a entender con rapidez los asuntos urgentes e inmediatos, pero una terrible miopía cuando se trata de atender lo importante y trascendental.

Recordé esas ideas cuando un buen amigo llamó mi atención sobre un fenómeno importante y trascendental y que por ello será ignorado como un tema no prioritario. Lo que este amigo me mostró fue un ejemplo de adoctrinamiento escolar en México. Lo explicó a continuación.

Existe un libro que se llama Formación Cívica y Ética 1 (LIMUSA, 2008), en el que estudian adolescentes del segundo año de educación secundaria y sus autores son Valentina Cantón Arjona y Mario José Aguirre Beltrán. Una de las cosas que allí se hacen es fascinante por lo terrible que es: ellos han redefinido a la moral y a la ética. En serio.

Comienzo con la idea aceptada: la moral y la ética son dos áreas de conocimiento que tratan temas prescriptivos, eso significa que se ocupan de lo que “debe ser”. La moral, por lo general, contiene elementos religiosos racionales y de revelación divina. La ética, por su parte, contiene elementos meramente racionales.

Pero ambas se ocupan de lo que debe ser en oposición a, por ejemplo, la física que estudia lo que es. Por eso unas se llaman descriptivas, pero otras se llaman prescriptivas. Unas explican la realidad, la describen y las otras se ocupan de lo que debería ser, no de lo que es. No es difícil de entender.

Bien, pues a los estudiantes en ese libro se les enseña otra cosa 180 grados diferente. Para sus autores, ni la moral ni la ética son conocimientos prescriptivos.  Ellos escribieron que,

“La moral es… la ciencia de las costumbres, mientras que la ética es la ciencia que estudia reflexivamente el fundamento… de la conducta moral, de las costumbres”.

Lo que eso significa es haber girado los planos. La moral para ellos ya no es una ciencia que se ocupa de lo que debe ser, sino una ciencia que estudia las costumbres de una sociedad, como una especie de sociología o antropología. Ya no es prescriptiva, sino descriptiva. Lo mismo con la ética, que pasa a ser algo que explica las costumbres. Y nunca dicen que lo que ellos dicen va en contra de lo pensado, concluido y aceptado por siglos de razonamiento.

Le puedo asegurar que en un principio lo que he dicho sobre tal libro causará un bostezo en muchos. No se evaluará como algo urgente ni apremiante. ¿Y qué con eso de hacer de la moral y la ética ciencias que describen a la realidad y no la prescriben?

El problema serio y de consecuencias incontables es que deja un hueco, el de definir qué es lo bueno y lo malo. Si ya ni la moral ni la ética lo establecen y se limitan a estudiar costumbres de una sociedad, eso deja un vacío, el de determinar que es lo bueno y lo malo, que es lo que los autores llenan. Escriben ellos que,

“En nuestra época, lo bueno sólo puede darse apropiadamente en la conjugación de los intereses personales con los verdaderamente comunes o universales”.

Eso tan vago significa que lo bueno es una mezcla de lo que cada persona cree con lo que piensa el resto: las ideas que yo tengo con las ideas que tienen los demás. Eso es lo bueno. Lo malo, por necesidad, es lo que no contiene ni mis ideas ni las del resto, ni mis intereses no los del resto. La moral y la ética fueron reducidas por los autores a una negociación de intereses. Y esto es lo que ven adolescentes de 13 años.

La conclusión es aterradora: lo bueno es definido como lo que cada quien piense que le conviene, no importa qué crea. Por supuesto, lo que para alguien es bueno, para otro será malo y las creencias de los dos serán aceptables. Es decir, esos estudiantes están siendo educados con la creencia de que la moral es relativa y que ellos pueden hacer lo que quieran. Literalmente.

Mi amigo dice que esto puede demostrar que la educación mexicana ha adoptado una posición oficial y formal: ha aceptado que el relativismo moral es la moral oficial del gobierno mexicano. Y que esa moral debe ser enseñada a los estudiantes del país. Tiene razón (examinando otros libros para el mismo curso en el mismo año escolar, se han encontrado ideas iguales a las mostradas aquí).

Si usted se ha preocupado por la buena educación de sus hijos, ahora piense en esto: la escuela les está enseñando que no hay reglas morales ni éticas, que cada quien hace las suyas. Si esto no es trascendental, no sé que lo sea.

Post Scriptum

En esta página se considera el tema de tanta importancia que en futuras columnas serán publicados más análisis de estos libros. Una de las razones por las que se concede tanta importancia al tema es su consecuencia: una sociedad en la que impera el relativismo moral es una en la que el ciudadano se somete al gobierno y pierde sus libertades.


ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



No hay comentarios en “Relativismo es Oficial en México”
  1. droctavio Dijo:

    Ya se sabía, pero es bueno tener una prueba de la indoctrinación infantil que se hace en la educación pública. Gracias por demostrarlo.





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