Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Protestante Profesional
Eduardo García Gaspar
9 julio 2003
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Hace poco, a principios de este mes, se celebraron las Fiestas de San Fermín en España.

Son una de las celebraciones más conocidas del mundo, cuando en Pamplona se reúnen miles y miles de visitantes a divertirse y ver correr de los toros que persiguen a quien se arriesga.

Siempre hay heridos, a veces de consideración e igualmente siempre hay diversión.

Pamplona es una muy agradable ciudad, con un bonito casco antiguo y buenos restaurantes, como el Don Pablo. Pero volviendo a la fiesta de marras, lo que puedo decir es que la gente celebra y se divierte, sin que exista hora alguna en la que eso no pueda hacerse.

Para los que corren hay lances muy peligrosos, pero ellos los asumen sin que nadie los amenace.

Según un reporte muy breve del que no pude obtener mayor información, resulta que contra esa fiesta hubo protestas. Uno o más británicos, según la prensa, protestaban contra lo que consideraban una salvajada, y lo hacían desnudándose.

Hagamos caso omiso de los detalles de la protesta y quedémonos con la idea general de que se celebra una fiesta, la que sea, y alguien hace una protesta, la que sea.

Dadas las noticias de casi todos los días y desde hace bastante, podemos detectar la existencia de un tipo de persona a la que podemos denominar el protestante profesional, “homo protestantis” por usar una expresión latina muy mal hecha.

Este “homo protestantis” tiene su razón de ser fundamentada en eso que la da vida, la protesta contra algo, sin importar qué. Pueden ser las Fiestas de San Fermín alegando que se lastiman a los toros, puede ser la globalización alegando que ella empobrece al mundo, la construcción de un aeropuerto en Atenco o lo que usted quiera.

México padece cantidades enormes de “homo protestantis” allá en el DF, al igual que París. El fenómeno es lo suficientemente interesante como para revisarlo en una segunda opinión.

La principal característica del “homo protestantis” es estar en contra de algo y manifestarlo tangiblemente. No se necesita estar a favor de algo, lo importante es estar en contra.

Y no importan las contradicciones en la posición del “homo protestantis”, mostradas en la globalización de las protestas antiglobalizadoras. Por ejemplo, si alguien está opuesto a la construcción de un hotel en Cancún eso es suficiente para caer dentro de esta categoría siempre y cuando no haya diálogo.

El “homo protestantis” no sabe dialogar, sólo sabe gritar y no tiene oídos.

Otro rasgo esencial del “homo protestantis” es el llamar la atención, pues su éxito se basa en eso, lo que lo hace ver mayor en número y le garantiza que la ingenuidad de los medios cubra su protesta.

Por ejemplo, si se protesta contra el IMF, el “homo protestantis” es lo suficientemente inteligente como para no marchar vestido normalmente. Él sabe que tendrá acceso a los medios si hace cosas como desnudarse.

La falta de ropa siempre garantiza una fotografía en los medios. Buscando la notoriedad, el “homo protestantis” tiene la obligación de ser molesto hasta el punto de la violencia, que es otra manera de llamar la atención.

Si se protesta de manera ordenada y pacífica no existe beneficio de popularidad para el que protesta, por lo que el “homo protestantis” debe al menos impedir la libre circulación de alguna avenida principal y su colmo de felicidad es tener un McDonald’s a tiro de piedra (literalmente).

También, el “homo protestantis” debe mantener vivas sus causas, por lo que es imposible que razone. Si usted le demuestra, por ejemplo, que el comercio mundial eleva el estándar de vida de quien lo practica y muestra cifras, esas pruebas van a ser catalogadas como mentiras, al igual que todos los razonamientos que usted emplee.

Y es que si la causa de la protesta es falsa o errónea, el “homo protestantis” literalmente muere. Ésa es la razón por la que el “homo protestantis” siempre dice que la pobreza está avanzando en el mundo, por poner sólo un ejemplo.

Por último sólo me queda señalar que el gobierno mexicano es profundamente sensible al “homo protestantis”, no importa que en una protesta participe el 0.00000001 por ciento de la población, que el gobierno mexicano cederá a eso que piden sin que importe el daño que causen al resto.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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