Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Plagio Del Perico
Eduardo García Gaspar
28 agosto 2008
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


En los círculos académicos es algo muy temido. Los profesores pueden encontrarlo con cierta facilidad cuando hay discrepancia entre el alumno y su trabajo escrito. Me refiero al plagio intelectual: trabajos que son presentados como propios y que no lo son. Son copias de trabajos de otros.

Suelen llamar a eso deshonestidad académica y, siendo una falta grave, puede ser sujeto de expulsión. Si en los alumnos en reprobable, en los académicos mismos es imperdonable. Este es el plagio escrito. Me quiero referir ahora a otro tipo de plagio. Lo llamaré el plagio del perico porque es verbal y no requiere el uso del cerebro.

Tuve esta idea cuando, no hace mucho, hice un viaje a Manchester en Inglaterra. Cuando una persona lo supo, de su boca inmediatamente salieron palabras, “el salvaje capitalismo manchesteriano”. Intrigado, pedí que me explicara lo que esas palabras significaban. Era obvio que no sabía de qué hablaba. Al final mencionó la de malas condiciones laborales causadas por empresarios codiciosos.

Me recordó otra situación, en la que otra persona daba una conferencia sobre sistemas económicos. El tema obligaba el uso de términos como capitalismo, socialismo, comunismo, liberalismo y similares. Lo notable es que cada vez que el expositor mencionaba al capitalismo añadía al final un calificativo, salvaje. Era como un reflejo condicionado.

En este caso como muchos otros, hacemos plagios verbales: repeticiones de frases que tomamos como ciertas, lo sean o no. La próxima vez que yo esté frente a alguien que habla de las condiciones laborales de la Revolución Industrial y diga que eso empeoró la vida de la gente, tengo planeado hacer lo siguiente.

Ya que muchas personas reaccionan muy mal cuando son cuestionadas, con toda la amabilidad del mundo solicitaré datos que prueben eso que dice la persona. Si dice que las condiciones de la gente fueron peores por causa de la Revolución Industrial, esa persona tendrá que presentar tres datos para probar su afirmación.

Primero, tendrá que presentar datos sobre, quizá, los ingresos de las personas antes de esa revolución en Inglaterra. Segundo, tendrá que presentar datos durante esa revolución y que prueben que los ingresos personales antes eran más altos. Tercero, tendrá que presentar datos posteriores a la revolución, para probar efectos de largo plazo y que deben mostrar que se vivía mejor antes.

Mi punto en esto, no es tanto aclarar cosas como lo de la Revolución Industrial, sino un acto de rebeldía personal ante la repetición indiscriminada de una idea vacía. Un dato puede ayudar: entre 1760 y 1860, los años de esa revolución, el ingreso per cápita se duplicó. No está mal. Posteriormente siguió creciendo. En esos años hubo condiciones de trabajo que eran pésimas, es cierto frente a la realidad actual, pero antes las condiciones no eran mejores. De hecho eran peores.

El plagio del perico sucede en esas ocasiones en las que alguien repite sin pensarlo una idea que suena bien, es aceptada en general y no requiere usar la mente. El conferencista que hablaba del capitalismo salvaje actuaba como el perro de Pavlov: añadía un calificativo al sonido de una palabra. Un caso similar sucede con la Inquisición.

Otro caso y que es muy actual en México es el del petróleo. Una buena cantidad de personas repite variaciones de la frase “el petróleo es de todos los mexicanos”. Este ejemplo sirve para mostrar otra cualidad del plagio del perico: no existe manera sencilla para convencer de lo opuesto a quien eso dice.

Pueden mostrarse datos históricos, cifras económicas, razonamientos teóricos, citas de obras confiables, nada de eso servirá para cambiar una opinión que es plagio de perico. La razón de esto, me dijo una persona, es que esa opinión “periquera”, por usar su misma expresión, no está fundada en datos ni razonamientos.

Para terminar, le recomiendo un juego que es arriesgado: la siguiente vez que escuche usted a alguien decir algo sin fundamento, con gran amabilidad, trate de que justifique sus afirmaciones. En un buen ejercicio mental, pero se tiene el riesgo de ser insultado.

Post Scriptum

En Globalización y Pobreza J. Norberg escribe,

En 1820, aproximadamente el 85 por ciento de la población mundial vivía con un equivalente de un dólar por día, convertido al poder adquisitivo contemporáneo. El mito más grande en el debate sobre la globalización radica en que la pobreza supuestamente es algo nuevo, y que las cosas están empeorando. No es así. Hace cien años todos los países eran naciones en desarrollo. Lo nuevo sobre el mundo moderno no es la pobreza, sino la riqueza; el hecho de que algunos países y regiones hayan escapado de la miseria. Algo sucedió a principios del siglo XIX y la pobreza empezó a disminuir. En 1910 el 65 por ciento de la población mundial vivía en la pobreza absoluta, cifra que cayó al 55 por ciento en 1950. Entonces aconteció otro gran cambio. El Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas ha observado que la pobreza mundial ha disminuido más durante los últimos 50 años que durante los 500 años que le precedieron.

El 19 de julio de 2008 El Universal en México reportó que,

La diputada Pilar Ortega Martínez, del PAN, hizo trampa al presentar un trabajo durante un curso que tomó en la Universidad de Harvard, pero fue descubierta por su profesora. A la legisladora se le hizo fácil recurrir a su amistad con el subsecretario de Energía, Jordy Herrera, y pedirle que le enviara información que le habían solicitado en el curso, con el fin de que ella simplemente “copiara y pegara”…


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