Las soluciones de la pobreza se comprenden mejor como las salidas de las trampas en las que se ha caído. Son, entonces, formas de escapar de engaños y enredos que significan errores y producen pobreza. Equivocaciones que tienen remedio.

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Introducción: la pobreza tiene solución

La pobreza es remediable. No es una trampa inevitable. Es posible reducirla. No es desigualdad, que es algo muy distinto. Es posible elevar el estándar de vida de las personas y eso precisamente es lo que se ha estado haciendo durante los dos últimos siglos.

Quien sea que crea que la pobreza es inevitable está equivocado. Tanto que si en estos tiempos existe pobreza podrá concluirse con seguridad razonable que ella es producto de errores propios, equivocaciones involuntarias y elementos fortuitos. De trampas en las que se ha caído y producen pobreza.

Ella tiene soluciones y son conocidas. Sin embargo, la pobreza también presenta trampas que evitan su solución y, peor aún, la conservan y elevan.


📕 Esta idea está en la obra de Collier, Paul. The Bottom Billion: Why the Poorest Countries Are Failing and What Can Be Done About It. Oxford: Oxford University Press, 2007.


Las trampas de la pobreza

Un libro de Paul Collier da pistas al respecto. En su análisis de países realmente pobres existen unos dos mil millones de personas que han sido atrapadas en una pobreza posible de evitar.

Collier establece cuatro trampas de esa pobreza:

  • (1) situaciones de conflicto interno,
  • (2) recursos naturales que causan dependencia,
  • (3) carencia de costa marítima y
  • (4) mal gobierno.

En lo que sigue se examinan los puntos anteriores. Son trampas, es decir, situaciones en las que se ha caído y puede ser difícil salir de ellas. Pero que, además, el salir de tales trampas es algo que soluciona la pobreza, o al menos ayudaría mucho a lograrlo.

Entender a las soluciones de la pobreza como trampas de las que es necesario liberarse ayuda a comprender que las soluciones de ese problema necesitan la aceptación de que se está en una trampa y la voluntad de salir de ella.

1. Conflicto y violencia

Tiene sentido el afirmar que la violencia nacional, los conflictos violentos, son una de las trampas de la pobreza. O al menos de un crecimiento inferior al posible.

Por simple lógica, la violencia producida por el narcotráfico y la delincuencia organizada produce pobreza y su remedio no es económico, sino político. Un estado de derecho con policía efectiva y tribunales honestos será una solución efectiva de la inseguridad.

En situaciones extremas, esto hace referencia a situaciones graves de polarización social, golpes de estado y guerra civil.

En breve: solo es posible disminuir la pobreza en ambientes de estado de derecho  que produzcan orden y confianza en las instituciones.

2. Recursos naturales

La pobreza no la causa la falta de recursos naturales. En realidad, una gran riqueza de, por ejemplo, petróleo, pueda dañar a la economía. Otra de las trampas de la pobreza y que suelen tener un disfraz de orgullo patriota y nacionalismo económico.

Tomar a un recurso natural y hacerlo el eje del crecimiento interno lleva al descuido de otras actividades, especialmente de exportación e impide el desarrollo económico general. La lección para cualquier país es obvia: quitarse de encima la obsesión con algún recurso natural que asegura que ese recurso es equivalente de la soberanía nacional y símbolo del país.

3. Costas marítimas

Una de las trampas de la pobreza que padecen en grado importante los países que no tienen acceso al mar. La posición geográfica de México, por ejemplo no puede ser más propicia para la reducción de la pobreza y el libre comercio.

En el caso de los países de pobreza extrema a los que se refiere el autor, esta es una trampa clara de comprender. Las costas son acceso al exterior y al comercio que beneficia a todos.

Pero, aún teniendo costas y grandes accesos a rutas marítimas, el posible que esta trampa de la pobreza sea de miopía. Es decir, tener acceso al mar, incluso en abundancia, pero simplemente no entender lo que eso significa —una trampa más mental que física.

4. Mal gobierno

Es eso que se ha llamado gobernanza y la calidad de las políticas económicas. Un gobierno honesto y administrado con calidad que aplica buenas políticas económicas es una causa central de la reducción de la pobreza.

Un elemento central es el que un mal gobierno y unas malas políticas económicas tienen un efecto devastador en el avance económico y, por tanto, en la reducción de la pobreza.

La mala calidad del gobiernos, es decir, baja rendición de cuentas, impunidad pública, ambición de poder y similares, es una fuerza que perpetúa a la pobreza.

A esto se une la usual política económica general adoptada, que es la concentración de poder económico en el gobierno que es un monopolio de facto de soluciones económicas y que crea un ambiente de desconfianza que impide inversiones.


«Quiero ser claro: no podemos rescatarlos [a los países más pobres]. Estas sociedades […] solo pueden ser rescatadas desde dentro».

— Paul Collier

En resumen

Conocemos las trampas que atoran a los países en la pobreza. Y eso ayuda a encontrar soluciones. Seguir en un estado de bajo crecimiento económico es un producto de ignorancia y desconocimiento.

¿Quiere alguien ayudar a disminuir la pobreza? Sabemos cómo hacerlo. Es imposible declararse ignorante al respecto. Si no se hace lo debido, la pobreza que sea tenga es un acto intencional producido por ignorancia intencional.

La pobreza no es en sí misma una trampa, tiene solución. Las soluciones están en salir de trampas como el mal gobierno y la dependencia en un recurso natural, engaños que son internos y que tienen salidas internas.


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[Actualización última: 2021-11]

Para esta columna usé la obra de Collier, Paul. The Bottom Billion: Why the Poorest Countries Are Failing and What Can Be Done About It. Oxford: Oxford University Press, 2007. Reseñada a continuación.

The Bottom Billion: Why the Poorest Countries Are Failing and What Can Be Done About It

The Bottom Billion: Why the Poorest Countries Are Failing and What Can Be Done About It by Paul Collier
My rating: 4 of 5 stars

La obra parte de una realidad: aproximadamente mil millones de personas viven en países que son pobres y que tienen pocas o nulas probabilidades de progresar. Son países que están en situaciones que son trampas: conflictos internos, recursos naturales, carencia de acceso al mar y gobiernos malos con malas políticas. Son el real problema de la pobreza en el mundo; el resto ha progresado ya o está prosperando.
La obra está bien organizada. Partiendo de la definición del asunto a tratar, esos países, a continuación define las trampas en las que se encuentran (hace un interludio acerca de la globalización) y apunta instrumentos posibles de solución para terminar con una agenda de acciones.
Altamente recomendable por su naturaleza objetiva sustentada en evidencias sólidas y razonamientos disciplinados, lo que hará desesperar a quienes, sobre todo en la izquierda proponen soluciones urgentes basadas en buenas intenciones. Aunque en algunas partes desesperará a la derecha al cuestionar partes de su ortodoxia. La vida es más compleja de lo que piensan esos dos.
La lectura no es fácil. Esta llena de sutilezas y algunos conceptos contra-intuitivos, pero al final logra establecer una posición general sólida, la de una situación grave que tiene repercusiones mundiales. los mil millones de personas no pueden ser ignoradas.
Mientras leía algunas partes, recordé a varias personas a quienes mueve un sentido tal de indignación ante la pobreza que se vuelven incapaces de aceptar ningún otro remedio que la inmediata elevación de los presupuestos de ayuda internacional. Para ellas este libro será de utilidad poniéndoles un sano yugo a esa urgencia irreflexiva de acción inmediata alimentada por su indignación, no por su razón.

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