Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Poco a Poco, Sin Notarse
Eduardo García Gaspar
21 octubre 2010
Sección: LIBERTAD ECONOMICA, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Fue reportada una noticia interesante. Lo es porque muestra, de nuevo, ese afán desmedido del gobernante por meterse en las vidas ajenas e imponer lo que él cree que es bueno para todos. Se trata de una nueva ley en México.

Es la Ley de Ayuda Alimentaria para los Trabajadores y regula, entre otras cosas, el uso de los vales de despensa de alimentos que algunas empresas usan como parte del pago de sueldos a sus trabajadores. Regula esos vales de manera que con ellos no pueda comprarse en tienda alguna bebidas alcohólicas y tabaco.

El comercio que los acepte en la compra de esos productos prohibidos podrá ser sujeto de una multa de varios cientos de miles de pesos. Ignoro qué es lo que usted piensa, pero espero que no se haya ido con el engaño de que eso mejorará el bienestar de la gente (que es la excusa de esa ley).

Véalo de esta manera, que es la real: el gobierno se ha metido en la vida privada de la gente y le dicta una acción sobre qué hacer con el dinero que ha ganado. El trabajador de cualquier nivel gana su dinero con su esfuerzo y ese ingreso es su propiedad inviolable. Si quiere comprar billetes de lotería, o pagar los alimentos de su familia, ésa es su decisión y de nadie más.

Pero ahora resulta que los burócratas han violado la libertad del trabajador y le han ordenado en qué no gastar una parte del ingreso… del ingreso del trabajador, no del burócrata. Si el trabajador, por ejemplo, usaba parte de sus vales de despensa para comprar cerveza, ahora no lo va a poder hacer.

El ciudadano ingenuo verá esto con buenos ojos y llegará a alabar una buena medida gubernamental implantada con tan loables metas. Pero el ciudadano que sea siquiera algo más avispado verá el fondo de las cosas. Primero, es una medida legal cosmética que no alterará el consumo de alcohol ni el de tabaco.

El trabajador que reciba vales de despensa simplemente hará una nueva distribución del gasto y mantendrá sus consumos anteriores sin gran variación, es decir, la ley no logrará su objetivo en ese sentido. Pero el segundo punto que notará el ciudadano más perspicaz es el que bien vale una segunda opinión.

Ese segundo punto tiene un apelativo, se llama paternalismo: cuidar a los demás como si fueran infantes irresponsables que necesitan la supervisión gubernamental para hacer lo que el burócrata considera que es bueno. Esa ley, en esa parte, es una violación de la libertad humana al limitar las decisiones de compra que la gente hace con su propio dinero.

Si se sigue esa misma lógica, cualquiera puede imaginar lo que podría suceder. No es broma: en el Reino Unido se ha hablado de que el gobierno emitiría permisos para fumar (obviamente a un cierto precio). También se ha propuesto limitar el número de orificios de los saleros para reducir el consumo de sal.

Este paternalismo es expresado también en una frase, la del estado-nana. Es la mentalidad del gobernante que quiere imponer en los demás sus propias ideas y hacerlo por la fuerza. No es sorpresa, ésa es la naturaleza del gobernante y para eso quiere llegar al poder, para imponer su utopía en el resto.

La disposición de no poder emplear los vales de despensa en bebidas alcohólicas y tabaco es una de las manifestaciones del cómo, poco a poco, con medidas parciales de apariencia inocente y bien intencionada, vamos perdiendo libertades y anulando nuestro sentido de responsabilidad personal.

Lo que me inquieta en ese proceso de pérdida de libertad y anulación de la responsabilidad no es tanto la ambición del gobernante para implantar su idea de lo bueno, sino la reacción que tienen demasiadas personas cuando ven este tipo de medida. No es que permanezcan indiferentes, es que llegan a considerarlas benéficas.

Es en verdad inquietante cómo se ha ido perdiendo el sentido de libertad, poco a poco, dando cada vez más poder a los gobiernos. Para un gobernante pocas cosas son tan repulsivas como el sentido de la libertad en los ciudadanos, pero no alcanzo a comprender la reacción de quienes aprueban que el gobierno decida lo que alguien debe hacer con el dinero que otro ha ganado.

Son como las ranas que se van acostumbrando a la temperatura creciente del agua en la que acabarán siendo hervidas.

Post Scriptum

El gran tema de esta columna es el de la Libertad Económica, donde el lector encontrará una buena cantidad de material.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



2 Comentarios en “Poco a Poco, Sin Notarse”
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