Su funcionamiento y características. La libertad humana como su sustento, al igual que lo tienen el resto de los regímenes, como la democracia. Su origen, defensas y ataques. Definición de qué es libre mercado.

Tiempo de lectura estimado: 6 minutos

Definición de libre mercado: un proceso espontáneo

📌 Él es un proceso en el que muchas personas actúan de manera individual, movidas por iniciativas personales. Ellas realizan intercambios entre sí, voluntariamente, y sin intervención gubernamental que modifique esas acciones.

Dentro de ese proceso de cooperación mutua, una cantidad de personas realiza acciones de intercambio entre sí, dentro de un sistema que no tiene una figura de dominio central.

Todo es espontáneo o regulado por escasas reglas básicas de acción que están esencialmente fundadas en la propiedad personal, la especialización del trabajo, el respeto a los contratos y la libertad de acción.

Papel del gobierno

📌 El gobierno desempeña un papel importante, pero limitado, en este mercado. Él es responsable de aplicar la ley castigando a quienes alteran la libertad de terceros, especialmente en cuanto a derechos de propiedad y cumplimiento de acuerdos o contratos.

Un ejemplo de esta intervención de gobierno es la posibilidad de establecer juicios en contra de quienes violen esos contratos y acuerdos. Igualmente se castigarán los robos y los fraudes, así como el daño a las personas en sus personas, bienes e intereses.

Ha sido explicado correctamente como

«[…] es aquel en donde los precios de los bienes y servicios se determinan por la interacción de los oferentes y demandantes sin la intervención del gobierno o cualquier otro agente externo». eonomipedia.com


«El hecho central más importante de un mercado libre es que no se produce ningún intercambio a menos que ambas partes se beneficien».

Milton Friedman

El mercado libre forma precios reales

Allí los precios de los bienes y servicios son reales pues son creados por las acciones de muchas personas que actúan de manera espontánea. Nadie los ha fijado en concreto, sino que son el resultado acumulado de acuerdos entre todas las personas.

Es en realidad un proceso anárquico que en la superficie produce una impresión de actividad sin sentido y desordenada, pero que en su fondo es lógico y ordenado.

Por el contrario, cuando un gobierno interviene e influye en los precios o los decreta, esos precios ya no son reales.

Por ejemplo, un salario mínimo decretado por un gobierno no es el precio real del trabajo, como tampoco lo es el precio de garantía que una autoridad fije para la tonelada de maíz.

Es la interacción conjunta de la demanda y de la oferta lo que determina los precios. Por ejemplo, si todo permanece constante, una elevación de la demanda significará una elevación de los precios y viceversa.

Competencia

Visto de otra forma, es la competencia lo que forma los precios. Por esto, los partidarios del mercado libre se oponen con fuerza a los monopolios. Los monopolios, además, limitan a la libertad de producción y compra.

La libre interacción de las personas en el mercado forma los precios y esos precios son consideradas muy valiosas señales con información que guían las inversiones y, de esta manera, se optimiza el uso de los recursos lo que lleva a mayores niveles de bienestar.

Un precio que se eleva, por ejemplo, es una señal que manifiesta una mayor necesidad del bien en cuestión y hace atractivo el crear mayor oferta; y viceversa.

Opositores al libre mercado

Sus opositores argumentan que él conduce a mayores diferencias de ingresos entre las personas abriendo brechas sociales injustas. Un problema de desigualdad.

Ellos están dedicados a detener la formación libre de precios reales, para lo que usan diversas medidas. La más célebre de ellas es el control de precios, pero también usan subsidios, impuestos, limitación de exportaciones e importaciones y otras medidas que en lo general reciben el nombre de intervencionismo económico, o socialismo.

Si se buscara el lado contrario del libre mercado, este sería la planeación central de la economía. Esa planeación equivale a la autoridad gubernamental interviniendo directamente en la economía, por ejemplo, estableciendo los precios de los artículos y bienes que se producen en un país, o siendo dueño de empresas monopólicas estatales.

Quizá la única posibilidad de solucionar esas diferencias de opinión sea la comparación en el tiempo de diferentes países clasificados en dos grupos. Unos han aplicado políticas de mercado libre y otros no lo han hecho, determinando cuál de esos grupos ha creado mayores niveles de bienestar en su población.

Libre mercado y propiedad privada

El libre mercado está fundamentado en el derecho la propiedad privada de los medios de producción. Es decir, son los particulares quienes poseen las fábricas, plantas y demás medios que crean los productos y servicios que se producen para consumo interno o exportaciones.

Desde luego, también supone que existe división del trabajo. Es decir, personas y medios de producción dedicadas a realizar funciones especializadas.

Se les ha llamado «democracia económica» por su similitud con la democracia —las personas «votan» al comprar cada bien prefiriéndolo sobre sus competidores.


«Detrás de la mayoría de los argumentos contra el libre mercado se encuentra la falta de fe en la libertad misma».

— Milton Friedman

Ventana de ideas afines

📍 Quizá la primera idea que llega a la mente es la disputa entre socialismo y capitalismo y los pros y contras del mercado libre. Discusiones que se agravan por las dificultades para entender el funcionamiento del orden espontáneo de la economía y la existencia de facetas que van más allá.

📍 Otra idea que tiene relación con el libre mercado es la de sus equivalencias en otros terrenos. Por ejemplo, la libertad económica es el equivalente de la libertad política y la de expresión. Es decir, el libre mercado es el igual de la democracia en política, lo que se comprende muy bien en el quién fija los precios.

📍 El tema de los precios es inevitable en este campo, con ideas sobre precios justos, precios de garantía, y control de precios. Más las críticas a la libre competencia económica, las fallas del mercado y las del intervencionismo y la realidad de la competencia salvaje

Conclusión

El libre mercado es el equivalente económico de la democracia electoral, en la que los ciudadanos tienen la libertad para votar por quienes quieran y comprar, vender y producir lo que deseen. Y, también, el equivalente económico de las libertades de expresión, educación, religión y demás.

No es un proceso perfecto y sin fallas. Las tiene, pero sus resultados son superiores, por mucho, a los que cualquier otro sistema conocido. Todos ellos dependen del capital moral de la sociedad. Una sociedad de libertad económica y al mismo tiempo virtuosa, en un ideal por el que merece lucharse.


«El capitalismo de libre mercado es una red de intercambios libres y voluntarios en los que los productores trabajan, producen e intercambian sus productos por los productos de otros a través de precios a los que se llega voluntariamente»

— Murray N. Rothbard

Otros lectores también leyeron…

[Actualización última: 2022-06]

Un video hip hop (en inglés) ilustra muy bien las opiniones de Keynes y de Hayek: entre el intervencionismo y el libre mercado. Muy cuidado en los más pequeños detalles. El final tiene su paradoja.

Un comparativo contra otros sistemas económicos:

Artículo anteriorContradicciones del catolicismo. Un examen
Artículo siguiente¿Qué es libre comercio? Una definición
Lector frecuente y culto, defensor de la libertad y de la moral objetiva. Cofundador de Contrapeso.info.