Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Una Tabla, Una Censura
Eduardo García Gaspar
6 diciembre 2011
Sección: LIBERTAD CULTURAL, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Es una de las mayores defensas de la democracia. Mejor dicho, de la libertad.

Su misión es encontrar la verdad y difundirla. Me refiero a la expresión libre, a la prohibición de la censura.

La noción es sencilla, su implantación, compleja. Tiene importancia vital en las épocas electorales.

Comencemos por el principio con la idea básica: la libertad de expresión tiene una consecuencia práctica, la creación de diferentes fuentes de expresión.

El poder de expresar algo se fragmenta y así se evita que exista un monopolio de expresión. En los medios noticiosos esto es fácil de ver.

Compare usted regímenes, como el de Cuba o el de Venezuela, en los que la libertad de expresión está severamente limitada. Esa facultad la tiene sólo el gobierno.

El otro extremo es el de naciones como EEUU, Canadá y otras, en las que la libertad de expresión es parte vital de la cultura y no hay monopolios informativos.

La idea central es el número de medios informativos. Cuantos más existan, mejor y sólo pueden existir en gran número donde se tiene libertad de expresión.

No es complicado. Lo que un medio no trata, lo hace otro. Lo que un medio olvida, otro lo reporta. La opinión de unos se contrasta con la de otros.

Esto es especialmente importante en épocas electorales. En ellas, la variedad de medios difunde información y opiniones sobre los candidatos. Los ciudadanos necesitan esa información para decidir su voto.

Necesita no sólo la información buena de los candidatos. Más aún necesita la mala, las críticas que se le hacen. Es vital que existe este mecanismo de apertura a los aspectos negativos de los candidatos.

La situación ideal, por consecuencia obvia, es dejar libre la emisión de información. Que cualquiera diga lo que quiera. No es un sistema ideal, pero es el mejor que conocemos.

La constitución de México, sin embargo, va en contra. Dice que los ciudadanos no podemos participar formalmente en las campañas electorales en radio y en televisión.

“Ninguna otra persona física o moral, sea a título propio o por cuenta de terceros, podrá contratar propaganda en radio y televisión dirigida a influir en las preferencias electorales de los ciudadanos, ni a favor o en contra de partidos políticos o de candidatos a cargos de elección popular. Queda prohibida la transmisión en territorio nacional de este tipo de mensajes contratados en el extranjero”.

Dice más: “En la propaganda política o electoral que difundan los partidos deberán abstenerse de expresiones que denigren a las instituciones y a los propios partidos, o que calumnien a las personas”.

Traducido: no pueden atacarse entre sí. Curiosa mentalidad ésta que en busca de lo ideal crea lo necio. Vayamos de nuevo al principio.

La práctica de la libertad de expresión es la existencia de un sinnúmero de fuentes informativas. Cuanto más, mejor. Y, sin embargo, esa constitución limita el número de fuentes. Obstaculiza la participación ciudadana organizada en radio y televisión, pero no en otros medios, que son a los que irán esos ciudadanos.

Internet, por ejemplo, se inundará con esa participación, lo que nos lleva a la brecha digital: esa ley tendrá el efecto de censurar la información ciudadana a quienes no tengan acceso de Internet. Privilegiará a quienes sí lo tengan. El efecto colateral es uno de discriminación por educación e ingreso, lastimando a los más vulnerables.

Hay otra limitación importante. Los mismos partidos y sus candidatos son una buena fuente de información crítica sobre sus opositores. Ya no la tendremos.

La libertad de expresión en las elecciones mexicanas ha sido censurada constitucionalmente. Es algo de colección en un libros de bobadas gubernamentales.

Bobadas porque queriendo tener elecciones ejemplares lograrán elecciones igual de sucias que el resto (todas lo son). No quieren ataques entre candidatos, pero los habrá. No quieren que el ciudadanos participe, pero lo hará.

Se encontrarán maneras y formas de ataques y de participación, se verán maneras de burlar la ley. Queriendo un ideal lograrán un esperpento.

Todo eso por olvidar que la libertad de expresión solamente se tiene con cantidad ilimitada de fuentes informativas. Pretender limitarlas con una constitución es como pretender parar un río con una tabla.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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