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Trabajo: Magia Cooperativa
Selección de ContraPeso.info
28 junio 2017
Sección: ECONOMIA, Sección: Asuntos
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ContraPeso.info presenta una idea de Dylan Pahman. Agradecemos al Acton Institute el amable permiso de publicación. El título original de la columna es «The cooperative magic of work».

«El trabajo», escribió Lester DeKoster, el teólogo reformado, «es la forma en la que nos hacemos útiles a los demás». Me gusta esta definición porque pone las cosas en una perspectiva realista y cotidiana.

Ciertamente las personas pueden trabajar solamente porque quieren un ingreso para gastar ellas mismas. Eso puede ser codicioso, pero necesitamos ser cuidadosos para no confundir a los ingresos con la codicia.

La gente trabaja para obtener ingresos, pero el beneficio en sí mismo no es bueno ni malo. Ese juicio dependería de las circunstancias en las que se obtuvo y del uso que se le dé.

Y como señala DeKoster, nuestro trabajo en sí mismo es servicio a los demás. Si no fuera de este modo, en primer lugar no nos pagarían por hacer y la mayoría de la gente no querría hacerlo gratuitamente. Es un intercambio.

La división del trabajo es el fenómeno por el cual se puede producir más eficientemente cuanto más pueda dividirse la manufactura de los componentes individuales de un futuro producto terminado. Adan Smith ofreció el ejemplo clásico del productor de alfileres.

«Un hombre saca el alambre, otro lo endereza, un tercero lo corta, un cuarto afila la punta, un quinto lo pule para para colocarle la cabeza; hacer la cabeza requiere dos o tres maniobras; colocarla es una tarea particular, cromarla es otra; es aún una fase en sí misma colocarlos en el papel; y la ocupación importante de hacer un alfiler es, de este modo, dividida en 18 operaciones, las que en algunas empresas son realizadas por manos diferentes, aunque en otras el mismo operario realizará dos o tres».

Mientras que Smith duda de que alguien sin preparación en la fabricación de alfileres pueda hacer más de uno al día, e incluso un trabajador con experiencia pudiera hacer 20 como máximo, él apunta que 10 personas que ha dividido el trabajo de esta manera produjeron «aproximadamente 12 libras de alfileres en un día».

¿Cuántos alfileres es eso? «En una libra hay más de 4,000 alfileres de tamaño mediano. Estas 10 personas, por lo tanto, podrían hacer entre ellas más de 48,000 alfileres al día».

Otra forma de pensar en esto es el poder de la cooperación humana. Podríamos decir que la división del trabajo es entonces solamente jerga económica de «trabajo de equipo».

Cuando las personas trabajan juntas (literalmente), son ellas capaces de multiplicar los frutos de sus trabajos mucho más allá de lo que podrían hacer solas. Dios nos hizo para florecer en comunión con otros. 10 personas que trabajan solas podrían ser capaces de producir 10 alfileres en un solo día, quizá si fueran realmente buenos hasta 200 (20 cada uno), pero nunca cerca de 48,000.

Es digno de señalar también que esta producción en masa no modificó en modo alguno la calidad de los alfileres producidos. A veces ese es el caso de los productos de hoy, pero no es necesariamente cierto.

En este caso, lo que hizo toda la diferencia fue simplemente dividir el trabajo necesario para hacer un alfiler en cada una de sus partes y luego así crear una sola tarea a cada persona. Debido a que podrían hacer tantos mucho más rápidamente, podrían bajar el precio a los consumidores mientras también tener ingresos astronómicamente más altos. Es un ganar-ganar.

Nuestro mundo está lleno de ejemplos similares.

Considere la producción de un libro. Si está leyendo la versión impresa, el papel proviene de árboles que fueron talados por leñadores con barba vistiendo franela roja y tirantes (como me lo imagino), convertidos en papel en fábricas, después enviados a un impresor.

De manera similar, la tinta para las palabras y la cubierta tuvo también que ser producida. Y todas las fábricas involucraras usaron herramientas que tuvieron que ser hechas en algún otro lugar, por otros, algún tiempo antes. Todos los vehículos utilizados para transportar el capital que se convertiría en este libro tuvieron que ser producidas por personas alrededor del mundo, trabajando para proveer a sus familias y, sin saberlo, proporcionar este libro a usted.

Si usted está usando una edición electrónica, bueno, hay mucha más gente y recursos involucrados.

Casi todos los productos, todos frutos del cultivo de la creación, nos conectan con casi todos los demás seres humanos en el planeta. Y sus contribuciones colectivas hacen a este libro más asequible mientras también benefician a más personas en el proceso (¡Gracias, amigos!).

De esta manera, nuestro trabajo nos conecta con otras personas, atiende a las necesidades mediante productos y bienes, nos provee y cumple con uno de los propósitos por los cuales Dios nos hizo.

Nota del Editor

Esta columna es un fragmento y adaptación del libro de Dylan Pahman, Foundations of a Free & Virtuous Society (Acton Institute, 2017) y que se encuentra a la venta en Amazon.

La traducción del articulo «The cooperative magic of work» publicado por el Acton Institute el 14 de junio de 2017, es de ContraPeso.info.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





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