La historia contiene lecciones que ayudan a comprender qué es la civilización. Muestran la necesidad de orden y seguridad, con libertad, para prosperar y avanzar. Es la herencia acumulada de experiencias y errores de todas las generaciones anteriores y la obligación moral de un buen legado a las futuras.

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Introducción

La historia contiene lecciones, cosas que deben aceptarse como realidades y tomadas como elementos a considerar en las decisiones presentes. No es suficiente tener conocimientos históricos, debe también tenerse una idea sobre lo que ella muestra y enseña.

Eso es lo que hacen los autores mencionados abajo, una serie de reflexiones acerca de las lecciones de la historia y el significado de ‘civilización’. Partiendo de ellas, esta columna presenta consideraciones valiosas que forman una forma de pensar civilizadamente.


La idea de esta columna fue encontrada en el libro de Will y Ariel Durant, The lessons of history, Simon and Schuster, Kindle edition.


Desigualdad natural

En tiempos en los que la igualdad ha sido colocada en un altar intocable, la aseveración causa escozor. Una de las lecciones de la historia indica que la desigualdad entre las personas es algo que se tiene naturalmente y que ella se hace aún más notoria en las sociedades complejas.

Es decir, los intentos de forzar la igualdad entre humanos son antinaturales. Hay aspectos de la desigualdad que resultan de beneficio para todos. La civilización es posible gracias a la cooperación entre desiguales que se complementan unos a otros.

Y es un signo de civilización la realidad de que las personas menos preparadas y más vulgares pueden también contribuir a ella. Se crea así una herencia que viene del pasado y un legado que se debe al futuro.

La civilización es humana

La civilización tiene su fuente y material en la persona, el cúmulo de ellas, de donde salen sus leyes. No hay cabida aquí a ideales utópicos de sociedades perfectas, pues ignoran ellas a la naturaleza humana.

Ninguna persona, no importa lo sabia que ella sea, puede crear a la civilización, pues ella es una acumulación de aciertos y errores de generaciones. Sus usos, costumbres, reglas, creencias, no son accesibles en su totalidad a nadie.

La lección de la historia es también directa: es opuesto a la humanidad y a la civilización el implantar diseños de sociedades perfectas a pesar de la afición política de crearlas. Esto es reconocer abiertamente la imperfección humana como constante imposible de abolir.

Conservación y cambio

Las lecciones de la historia muestran que el conservador que resiste el cambio y desea mantener la herencia civilizadora de generaciones anteriores es tan valioso como el radical que busca cambios y mejoras.

Incluso, la misión del conservador es más valiosa que la del progresista porque las raíces y cimientos de la civilización son en extremo valiosos.

Leyes y civilización

La civilización, según muestra la historia, necesita moral. Requiere reglas y normas que llama a cumplir porque la experiencia ha demostrado que son deseables.

En las leyes se tienen los preceptos que obligan con el propósito de tener orden, seguridad y prosperidad. En la moral, puede concluirse, se tienen los preceptos no obligatorios pero conducentes a esos mismos objetivos.

Hay una relación entre libertad y seguridad. La libertad crece en la ausencia de amenazas externas y en ambientes ordenados y seguros, cuando puede confiarse en la ley. Se deja así funcionar a los motivos de mejora personal que todos tienen.

¿Qué es civilización?

Las leyes de la historia llegan a dar una idea de lo que forma a una civilización.

  • Orden en lo político por medio de la ley, la moral y la cultura
  • Orden en lo económico por medio de la libertad de trabajo.
  • Orden cultural por medio de libertades y facilidades de creación.

La idea de ella como «una sociedad que, debido al estado de evolución que poseen sus elementos, se considera muy avanzada», o como «Estadio de progreso material, social, cultural y político propio de las sociedades más avanzadas» tiene ahora más sentido.

Una civilización es una sociedad próspera, avanzada, compleja y que puede ser todo eso porque en ella existe un ambiente ordenado de libertades que facilitan la creación y el trabajo de quienes en ella viven. Eso crea una herencia acumulada de millones y millones de personas no todas iguales, sino complementarias.

Conclusión: lecciones historias para la civilización

El conocimiento de la historia, más allá de la información que ella contiene, permite concluir ideas acerca de eso que se llama ‘civilización’. Esa sociedad de progreso y avance en la que se prefiere vivir ante la alternativa de otras sociedades «no civilizadas»


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[Actualización última: 2022-08]

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