Un fenómeno llamativo de casualidades. La coincidencia entre dos elementos, las personas y los tiempos en los que viven. Una conjunción que puede acarrear grandes adelantos, pero también enormes tragedias.

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La idea

La aparición del gran creador en el momento adecuado. Es quizá una coincidencia. Un escritor lo ha expresado así:

«Suceden cosas maravillosas en la historia cuando el genio de un individuo coincide con el genio de los tiempos, cuando un hombre capta perspicazmente el anhelo creativo de su edad». Zweig, Stefan. Magellan: Conqueror of the Seas (Kindle Locations 384-385). Plunkett Lake Press. Mi traducción.

Una casualidad quizá, como la de los genios del Renacimiento. Una concurrencia de condiciones y situaciones, ese «genio de los tiempos», con el otro genio, el de la individualidad de alguien. En la cita se hace referencia a Magallanes. Pienso ahora en W. Churchill.

📍 La coincidencia de personas acomodadas a sus tiempos, pone sobre la mesa las preguntas de ¿qué es un artista?, ¿quién es un héroe?, ¿quién es un emprendedor? y ¿quién es un líder? Más los pasos del método socrático.

¿Coincidencia?

El significado de coincidencia puede expresarse en sus sinónimos, como simultaneidad, la conjunción al mismo tiempo de la persona correcta en el momento correcto. Una especie de casualidad en la concurrencia de dos o más eventos concomitantes.

En este caso, la sincronía en la aparición de una persona que «capta perspicazmente el anhelo creativo de su edad», como lo dice la cita anterior. Es el fenómeno definido como «ocurrir a un mismo tiempo, convenir en el modo, ocasión u otras circunstancias».

Coincidencia de personas y tiempos

Es como una conjunción de personas con tiempos, de individuos con circunstancias, y es algo que produce cambios importantes, momentos con gran significado y consecuencias considerables.

Estamos acostumbrados a que se nos llame la atención sobre eso, como la coincidencia de tres personajes en un cierto momento, como en un libro reciente A Pope and a President: John Paul II, Ronald Reagan, and the Extraordinary Untold Story of the 20th Century.

Pero no todo es positivo ni significa prosperidad. Tome usted a Lenin y su aparición en un momento específico de la historia de Rusia, o a Hitler en Alemania. No tengo desafortunadamente grandes conocimientos de Historia como para proveer más ejemplos, pero estoy seguro que los hay.

La simultaneidad de dos elementos

1. El espíritu de los tiempos, eso que se ha llamado Zeitgeist: lo que define a la mentalidad de ciertos momentos, una especie de ambiente cultural, mental, social. «El genio de los tiempos», en la expresión de S. Zweig.

2. El individuo genial, extraordinario, cuyas ideas y acciones concuerdan con el espíritu de los tiempos. Alguien fuera de serie, para bien o para mal, que tiene una coincidencia con los tiempos.

📌 Eso es lo que crea la coincidencia del genio de los tiempos con el genio de la persona. Una o más personas cuya individualidad está como en sincronía con los tiempos y hace que sucedan cosas extraordinarias.

S. Zweig, en la cita, se refiere a que «cosas maravillosas» pasan en la historia cuando hay esa coincidencia entre en genio de los tiempos («anhelo creativo») y el genio individual, como la circunnavegación de Magallanes/Elcano.

Creo que es cierto, pero mucho me temo que no se pinta así la realidad. ¿Qué sucede cuando la coincidencia se da entre tiempos con anhelos destructivos y genios individuales también destructivos? De seguro no serán cosas maravillosas.

Vienen a la mente casos como los mencionados de Lenin y Stalin, Hitler, Mao Tse-tung, Pol Pot. No los dictadores usuales, sino los totalitarios: los genios destructivos que aparecieron en medio de momentos destructivos.

El fenómeno del contagio

La coincidencia entre personas y circunstancias de sus tiempos tiene una faceta adicional, la del contagio de esa coincidencia a otros casos. La existencia, por ejemplo, de Sócrates o de Rafael, el pintor, crea condiciones que contagian a otros inspirando a personas con esos talentos a actuar.

Igual que la existencia de un dictador puede crear circunstancias y motivos de emulación a otros con similares inclinaciones. Es una especie de vitalidad creada en el ambiente como efecto del éxito de alguien excepcional. Se producen cadenas de personajes similares, como con las tragedias griegas de Sófocles, Esquilo y Euripides, con escasas décadas entre ellos.

Esto ha sido objeto de estudio. Por ejemplo, C. Murray hace referencia a una investigación de D. Simonton que demostró que «Usando un análisis de series de tiempo multivariable, demostró que los predictores más fuertes de la creatividad en una generación actual son el número de personas y productos creativos en las dos generaciones anteriores» (Murray, Charles. Human Accomplishment, Kindle Locations 7934-7935, HarperCollins e-books. Kindle Edition).

Conclusión

Mucho me temo que el espíritu de nuestros tiempos sea uno en el que predomina un carácter destructivo, como el relativismo demoliendo a la verdad, el aborto devastando a la vida, el colectivismo destrozando a la individualidad, los gobiernos destrozando a la libertad.

Y ese espíritu de nuestros tiempos, que creo es destructor, en un ambiente propicio para la aparición y éxito del genio también destructor. En mi pequeña mente no puedo dejar de pensar en la destrucción de Venezuela, la devastación peronista de Argentina, el estado de Cuba, lo de Nicaragua…

No, no son tiempos agradables los nuestros, como quizá no lo ha sido ninguno anterior, aunque puede ser que ahora exista en mayor proporción esa mentalidad destructiva.


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[Actualización última: 2022-11]

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Más de cuatro décadas de escribir columnas de opinión y análisis políticos en periódicos y en línea. Autor de tres libros.