Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Una Desvelada, Una Teoría
Eduardo García Gaspar
23 abril 2003
Sección: EDUCACION, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


Era ya tarde, como la una de la mañana o algo así. Dormitaba yo, conciliando ya el sueño, cuando desde la calle se oyeron unas carcajadas a un volumen en verdad elevado.

Eran dos mujeres y un hombre, jóvenes, muy probablemente estudiantes, que salían de una casa en la que se habían reunido y se ponían de acuerdo para ir a otro lado.

Esa casa era casi la de enfrente a la mía y los carros que usarían estaban frente a la ventana de mi recámara. No tuve otro remedio que escuchar su conversación. Esas dos mujeres y ese hombre de alrededor de los veinte años todos, utilizaron un vocabulario soez, bajo, grosero, vulgar a tal punto que pasé pena ajena.

Le juro que no me espanto fácilmente, pero lo que oí era de colección y especialmente molesto cuando esas palabrotas eran usadas por las dos mujeres, las que obviamente habían bebido más de la cuenta y entre ellas se hablaban usando esas corrientes expresiones.

Sí, las que usted se imagina y otras peores. Afortunadamente, en unos veinte minutos de gritos, carcajadas y expresiones que el alcohol agudiza, esas tres personas tomaron sus carros y se largaron de debajo de mi ventana.

Habiéndome quitado el sueño, bajé a mi despacho e hice las anotaciones para este artículo. En esencia se me ocurrió una teoría de sentido común que ahora le explico. Lo que le propongo es una tesis que postula que el uso de expresiones y palabras calificadas como vulgares y corrientes, causa daño cerebral de consideración.

Cuanto más se usan, peor es la severidad del deterioro mental. La razón de esto es doble.

Primero, lo más sencillo, las palabras vulgares son fuertes y hay ocasiones en las que se necesitan palabras fuertes. Sin embargo, el uso frecuente de las palabras fuertes les quita esa fortaleza.

Por ejemplo, todos conocemos a varias personas a las que consideramos no muy brillantes y a ellas simplemente las consideramos, quizá, como eso, tontas, medio tontas, de poco talento o expresiones similares.

Pero si usamos una palabra fuerte para describir a esas personas, cuando nos encontremos a alguien que verdaderamente es una bestia, la palabra fuerte ha perdido su fuerza original y ese verdadero idiota es puesto al mismo nivel que los simplemente no muy inteligentes. Y esto es una pena.

Segundo, el verdadero daño mental proviene de un efecto lógico del uso indiscriminado de palabras fuertes. Si ellas se usan con frecuencia la persona pierde vocabulario y el vocabulario es un requisito indispensable para la comunicación exacta, además de ser un correlativo de la inteligencia personal.

Muchas de las palabras fuertes tienen significados variados, lo que significa que una palabra sola o un verbo puede ser repetido ad nauseam sustituyendo otros vocablos cuyo uso se pierde por esa repetición.

Para no dañar el cerebro y acabar hecho un…, lo que conviene por tanto, es evitar usar palabras fuertes cuando ellas no son necesarias. Digo esto claramente, porque existen ocasiones en las que solo esas palabras fuertes pueden describir lo que uno trata de comunicar.

Lo que hay que hacer es distinguir y usar las palabras adecuadas, como quizá, bobo, alelado, tonto, zopenco, necio, torpe, zoquete, botarate, idiota, estúpido, menguado de facultades, pusilánime, imbécil, bruto.

Y así, cuando llegue a encontrarse con alguien que reúne todos esos vocablos y los llene hasta el extremo de rebosarlos sin que quepa duda alguna, entonces, sí, adelante agarre esa famosa palabra que tanta satisfacción produce cuando se pronuncia y se aplica a alguien que la merece y diga, “este tipo es un pen…”

Verá usted que así no solo se eleva el vocabulario y se desarrolla el cerebro, sino que también se gana en evitar el estrés y la presión. Porque, después de todo esos que me despertaron sí lo eran.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



1 comentario en “Una Desvelada, Una Teoría”
  1. karen Dijo:

    pero me kede con la duda d k produce una desvelada en teoria mas compleja si xfas ,pero me gusto el articulo NOTA DEL EDITOR: aquí nos quedamos con la duda de qué exactamente solicitó usted.





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