Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
El Arte De Desplumar
Eduardo García Gaspar
12 noviembre 2008
Sección: GOBIERNO, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


La manera más fácil de mostrar la oposición que existe entre los intereses de los gobernantes y los de los ciudadanos es el cobro de impuestos.

Nadie, ningún ciudadano, paga con gusto sus impuestos. Los paga porque debe hacerlo. La prueba de esto es que nadie paga voluntariamente más de lo que debe.

Lo que si se pide con gusto es que otros paguen más, pero no uno. Cuanto menos se pague mejor, por una razón: es preferible gastar el dinero propio en lo que uno quiere, que dárselo a un tercero con una promesa vaga y sin garantía de que será usado correctamente.

La quizá más cínica manera de explicar el arte de cobrar impuestos fue la que escribió Colbert, el mandamás económico de Luis XIV en Francia. Colbert era lo que hoy se conoce como mercantilista.

Tenía muy claro lo que quería: más impuestos, ninguna importación, muchas exportaciones, gremios y todas esas cosas que se sabe que no funcionan. Pero, lo que sí ansiaba era el dar más y más dinero al Rey Sol. Colbert (1619-1683) escribió que

… el arte de cobrar impuestos consiste en desplumar de tal manera a un ganso que se obtenga la mayor cantidad de plumas con la menor cantidad de graznidos.

Rothbard, el gran economista, comentó al respecto que “no hay forma más dramática de encapsular el conflicto inherente de intereses de las personas versus el estado.

Tiene razón Rothbard (1926-1995). La imagen en muy poderosa: el ganso que es desplumado con una habilidad muy especial, un arte político para incluso lograr que el ganso no grazne, sino que incluso acuda contento y vea, con mayor alegría, cómo despluman a otros. Con una imagen menos cínica, pero más académica, los impuestos han sido explicados como un costo.

Son el costo de tener un gobierno que haga ciertas funciones, las que los ciudadanos no pueden hacer por sí mismos, como el ser policías y jueces, o el tener representaciones diplomáticas. Unos pocos servicios, los que bien manejados deberán costar poco, Cuanto menos, mejor porque los tendrán que pagar los ciudadanos con dinero ganado por ellos.

Siendo costos de servicios que el ciudadano paga, la calidad de vida que él tenga mejorará en el monto en el que se provean buenos servicios al menor precio. Es lo mismo que el costo de, por ejemplo, la comida: cuanto menos cueste, mejor. Impuestos bajos significan más dinero en la cartera. Pero la cosa se complica, por otra razón.

Usted no puede decidir si pagar o no pagar impuestos. Es obligatorio hacerlo, con castigos de multas y prisión. Esto no sucede con otras compras. Coca-Cola no puede hacerle nada a usted si bebe Pepsi-Cola. Esta obligación de pagar impuestos es lo que provoca varias consecuencias.

Una de ellas es la de hacer lo imposible por obtener exenciones de impuestos y similares. Muchos gremios y sectores económicos intentarán por todos los medios de lograr regímenes fiscales especiales. La otra consecuencia es también un arte.

El político tratará de no hacer graznar a los que son votantes numerosos. Por esto, el esquema clásico será el de proponer impuestos a los más ricos, como sean definidos no importa. Y el ciudadano se siente mejor porque desplumarán a otros más que a él. No se da cuenta que todos son iguales.

El cobro de impuestos tiene un objetivo único, el llevar dinero del ciudadano al gobierno. Cuanto más, mejor, porque así se tendrá más poder y poder es el alimento del gobernante. Esta es la razón por la que los gobiernos se han adjudicado funciones que otros podrían realizar, como la construcción de casas, los servicios educativos, la producción de energía y, muy marcadamente, la redistribución de los recursos.

Piense usted en esto. Llega un gobernante a su casa y con coerción le pide a usted dos mil pesos. Dice que con ese dinero él comprará ropa para su familia. Tiempo después usted hará cola para recoger la ropa a la que tiene derecho: será de otra talla, de colores que no le agraden, de proveedores favoritos y en total, con un valor inferior a lo que pagó. Exactamente así funciona la educación pública mexicana.

Excepto por una lista muy breve de servicios que son razonables, el mejor de los mundos sería uno en el que las personas decidieran sus gastos ellas mismas y no un burócrata que tiene una oficina a kilómetros de usted.

Post Scriptum

El tema tiene una aplicación concreta hoy. En su primera conferencia como presidente electo, Obama mantuvo su imagen positiva, pero no dio respuestas concretas. Entre la gente que lo rodeó estaba la gobernadora de Michigan, famosa por políticas fiscales que han dañado a su estado y David Bonior, creyente en los conflictos de clase.

Cierto que había presencias más tranquilizantes como Paul Volcker, pero allí fue claro que no descarta los aumentos de impuestos a los “ricos”, como la mejor opción.

Es especialmente recomendable Impuesto Parejo.

Las citas están en Rothbard, Murray Newton (1995). ECONOMIC THOUGHT BEFORE ADAM SMITH: AN AUSTRIAN PERSPECTIVE ON THE HISTORY OF ECONOMIC THOUGHT. Aldershot, Hants, England ; Brookfield, Vt., USA. E. Elgar Pub.


ContraPeso.info, lanzado en enero de 2005, es un proveedor de ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.



2 Comentarios en “El Arte De Desplumar”
  1. Contrapeso » El Impuesto Perfecto
  2. Contrapeso » Arráncame las Plumas




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