Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Otro Razonamiento Falso
Eduardo García Gaspar
4 abril 2008
Sección: GOBIERNO, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en:


El donativo del gobierno de Jalisco para la construcción de un santuario católico en ese estado, escribí hace poco, es un caso de discusión inútil porque no pone atención en el asunto de fondo, que es lo indebido de que un gobierno dé donativos a esa iglesia y a cualquier organismo, el que sea.

Pero el caso también presenta otra oportunidad de aprendizaje, pues es en adición otro caso de un error de pensamiento. Me explico. Muchos argumentan que el donativo es bueno por varias razones de tipo económico.

Mencionan que así se crearán empleos directos, unos 2,000, más indirectos, como 10,000. Además, dicen, se elevará el turismo religioso, la ciudad será más bella, habrá una derrama económica (lo que sea que se quiera decir con eso). En total, ese donativo estará lleno de beneficios, tantos que uno se pregunta por qué no hacer más.

Si lo que se esgrime para justificar ese donativo es real, en serio que debería haber muchos más de ellos. A más gasto del gobierno, mejor viviríamos todos: se crearían millones de empleos, las ciudades serían maravillosas y nos ahogaríamos en medio de derramas económicas. Esto es lo que en verdad están diciendo quienes defienden así, por razones económicas, el donativo en cuestión.

¿De dónde sale ese error de pensamiento? De una idea terriblemente mala que tiene la mayoría de las personas con las que he hablado y que piensan que da lo mismo quién gaste el dinero, el gobierno o los particulares. Dicen que el resultado es igual, que al final el dinero llega a las personas y eso reanima a la economía. La realidad es que no es lo mismo, que es muy diferente y que produce resultados que son muy distintos.

Piense usted en esto. Cada persona usa su dinero de manera diferente. Usted lo usaría de cierta manera y otros de otra. El gobierno lo gastaría de otra manera también. Usted busca los mayores beneficios personales al usar su dinero. El gobierno también busca su máximo provecho, que no es el de usted, sino el de los gobernantes que usan esos recursos de manera mucho menos responsable que usted. Usted lo ganó trabajando, ellos lo recibieron con independencia de su esfuerzo.

En un nivel agregado, el gobierno usará ese dinero de manera diferente a cómo lo hubiera usado el acumulado de personas. Y eso da resultados diferentes. El uso del dinero por parte de cada persona es más responsable y cuidadoso que el del burócrata, quien estará sujeto a tentaciones de corrupción, descuido, ineficiencia, compra de lealtades y pagos a grupos de presión, como sindicatos.

No es lo mismo que el dinero sea usado por usted que por el gobierno, debido a otra causa. El conjunto de ciudadanos particulares sabe más que el conjunto de burócratas. Usted sabe más de su negocio que cualquier burócrata. Usted sabe cómo manejarlo bien. El burócrata no. Decir que el gasto gubernamental reanima a la economía es como querer curar la cirrosis con tragos de tequila.

Tanto así que se ha dicho que pasado cierto nivel de gasto de gobierno, la economía comienza a crecer menos de lo que pudiera. Creo que el punto merece una segunda opinión porque esa idea equivocada es muy común. Usted lo puede constatar con sus amigos preguntándoles si creen que el mayor gasto de gobierno reanima a las economías.

La mayoría dirán que sí y es entonces cuando usted debe decir que, si eso piensan, entonces deberían elevar los impuestos para que el gobierno tuviera más dinero para gastar. Entonces sus amigos van a empezar a toser, y ahora ya será más fácil entender el punto: si el mayor gasto gubernamental es bueno, entonces eso quiere decir necesariamente que es bueno elevar los impuestos aún más.

Lo que suele pasar con errores como el que menciono es que no se alcanza a ver el panorama completo. Se ve el gasto gubernamental y se alaban sus consecuencias visibles, que es como ver a un metro de distancia. Lo que no se ve es lo que se hubiera logrado si ese dinero se hubiera quedado en manos de los particulares y lo que ellos hubieran hecho con él, usarlo con mejores resultados. Si alguien cree que el mayor gasto de gobierno es bueno, entonces que él pague más impuestos y adicionalmente dé donativos a los gobiernos. No creo que muchos lo hagan.

Post Scriptum

El autor original de la idea de lo que se ve y lo que no se ve fue F. Bastiat en el siglo 19, un autor que, por lo visto, aún no es muy popular en ciertos círculos. El caso de ese donativo, por ejemplo, argumenta que las obras públicas crean empleo, es decir, lo que se ve es el empleo creado y el sostenimiento de las familias de esos trabajadores; pero lo que no se ve es el retiro de dinero de los bolsillos del resto de los trabajadores y empleadores que hubieran gastado esos fondos en otra cosa y creado otros empleos.


ContraPeso.info fue lanzado en enero de 2005 y es un proveedor de ideas e información para el interesado en buscar ideas y explicaciones de la realidad económica, política y cultural.





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