Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Matrimonio: Algunas Ideas
Eduardo García Gaspar
12 diciembre 2011
Sección: Sección: Una Segunda Opinión, SOCIEDAD
Catalogado en:


Es común escuchar que la familia es el núcleo de toda sociedad. La idea contiene una amenaza: si la familia es destruida, la sociedad sucumbirá.

Y lo contrario, si la familia subsiste y florece, la sociedad progresará. No es una idea alocada, al contrario.

Pero lo que bien vale una segunda opinión es el momento en el que nace la familia. De qué punto parte. Cómo se origina.

Me imagino que no hay otro origen que el de una decisión personal sobre un cambio en la vida. Un gran cambio, el del matrimonio. La decisión de formar con otra persona una nueva familia.

De allí que me parezca central el examinar algunas ideas que tenemos sobre el matrimonio. Nociones que damos por supuestas sin mucho examen.

Algunas de esas ideas que suponemos sobre el matrimonio son las que trato en lo siguiente.

Primero, puedo imaginarme que demasiados, si no todos, entren al matrimonio esperando ser felices ellos mismos. Por supuesto, no habría matrimonios si no se esperara ser feliz.

Pero quiero complicar esta idea demasiado simple. Uno no debe casarse con la idea de que ser uno feliz, sino con la intención de hacer feliz a la otra persona.

De está manera, la otra persona acepta también hacernos felices a nosotros. Es una dependencia mutua y bienvenida. Casarse con la idea de que el matrimonio es una utopia es una tontería. Habrá problemas, roces, dificultades, problemas.

Y todo esto sólo puede enfrentarse si se acepta que la felicidad es una responsabilidad “cruzada”. El marido debe hacer feliz a la esposa y la esposa al marido.

Segundo, otra tontería posible. Creer que es posible vivir años y años de matrimonio en un estado de enamoramiento sentimental, es absurdo. Esos son sentimientos y los sentimientos son volubles.

El matrimonio inicia con un sentimiento es cierto, pero sólo puede continuar con una decisión de amar independiente de los sentimientos.

En este caso tonto, están las atracciones sexuales. Son pasiones y son sentimientos. No puede ser una base tan endeble y voluble el compromiso de toda la vida.

Porque eso es el matrimonio, algo que sólo puede interrumpir la muerte. Es demasiado serio como para basarlo en el placer propio del sexo. El matrimonio necesita una decisión de amar al otro, de hacerlo feliz.

Tercero, los dos deben entender que se trata de una nueva etapa en su vida y que eso significa la separación de sus familias. Ahora ellos dos formarán una nueva, distinta y diferente, independiente de las de ellos.

No es que dejen de amar a sus padres y hermanos, es que son ya independientes y deben entender esa separación.

La deben entender todos, incluyendo las familias de cada uno. A lo que voy es a mencionar como indeseables las interferencias de los suegros que quieren seguir dando órdenes… y establecer como indebida la querencia de los hijos a seguir dependiendo de los padres. El amor sigue, pero la dependencia es se suspende.

Cuarto, los esposos deben entender que su matrimonio es el origen de una familia y que en las familias hay hijos. Los hijos son la encarnación de su amor. Esta idea tiene consecuencias.

Un matrimonio en el que la intención voluntaria es no tener hijos, no es realmente un matrimonio.

Vuelve aquí la idea de la felicidad. Ahora, es el hacer felices a los hijos, lo que los hijos entenderán cuando crezcan, deben hacer felices a sus padres. Es sin duda una negación prudente del egoísmo.

Más aún, entra la idea de que una familia sólo es posible en la unión de un hombre y una mujer, la única posible manera de tener hijos.

Quinto, en contra de otras organizaciones, la familia tiene una autoridad estructurada de manera distinta. No es el dominio de uno sobre otro, sino el resultado lógico de la intención de hacer feliz al otro. Es un amor entre iguales, donde el dominio no puede tener cabida.

Pero similar a otras organizaciones, el matrimonio acepta eso que se llama división del trabajo. Resulta lógico tenerla. Es conveniente especializar responsabilidades y funciones, con una mentalidad necesaria: ninguna es superior a otra.

Aunque la limpieza de pisos en una oficina sea un trabajo de baja jerarquía, en una familia ese mismo trabajo es igual en importancia a cualquier otro. La ayuda mutua hace que esas labores sean muchas veces realizadas por ambos.

En fin, cinco ideas sobre el matrimonio, al que nos conviene hacer fuerte.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.



2 Comentarios en “Matrimonio: Algunas Ideas”
  1. Marco Antonio Pérez Valtier Dijo:

    Me causa esfuerzo entender que Amar sea una decisión, como si se pudiera decidir, con premeditación, a quien Amar o a quien Odiar o Envidiar. Entiendo al sentimiento como algo espontáneo que surje en Mi, sin que Yo pueda evitarlo, pero puedo perfectamente controlar el sentimiento al racionalizarlo, analizarlo y entenderlo, mediante mi Inteligencia Emocional. Yo detecto que generalmente hay “disparadores” que me predisponen a generar tal o cual “sentimiento” y me es difícil entender como puedo “decidir” sobre su espontánea aparición. Si a lo que se refieren es a que puedo “decidir” Tolerar, soportar, y ser paciente con mi conyuge, como “decidir amar”, entonces creo que entiendo el concepto. Por otra parte, pensé que se iba a tocar el tema de las familias homosexuales, que creo es relevante. Saludos. NOTA DEL EDITOR: gracias por su comentario y menciono que sí, que efectivamente amar es una decisión que puede tomarse con intención, como cuando se alude al mandato de amar a todos (existe la opción opuesta y por eso es mandato).

  2. Angel Castillo Dijo:

    Concuerdo completamente con lo de “decidir amar”, inicialmente el amor es un sentimiento involuntario e inconsciente que puede irse tal como llegó o bien alimentarse haciéndolo crecer, esa es la decisión, hacer que algo perenne se convierta en permanente y trabajar en eso o dejarlo en solamente un sentimiento momentaneo que se marchita y muere con el paso del tiempo. Punto central del escrito el amor no es tolerancia, soportar o ser paciente, es aceptar que nuestra pareja es diferente de nosotros, es trabajar los dos juntos por ser mejores como pareja y como personas. Puede haber de muchos errores, si en lugar de tolerarlos viviendolos muchas veces aceptamos que nos equivocamos y trabajamos juntos por enmendarlos podremos entonces crecer como pareja mostrando un verdadero amor entre nosotros.





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