Contrapeso En defensa de la libertad y el sentido común
Suma de Tonterías
Eduardo García Gaspar
2 agosto 2011
Sección: GOBIERNO, Sección: Una Segunda Opinión
Catalogado en: ,


La noticia fue descarada. Reportó una petición de legisladores del PRI. Pedían casi 22 mil millones de pesos. Pedían que se diera esa cantidad a un fondo de jubilación, el Fideicomiso de Ferronales.

El destino del dinero, pagar jubilaciones de los ferrocarriles. Interesante suceso.

Interesante porque muestra que un fondo no tiene fondos. El fondo de pensiones de esos trabajadores no es suficiente. Y, para lograr que alcancen los fondos, esos legisladores piden una transferencia del gobierno a ese fideicomiso.

Es decir, usted y yo y el resto de los mexicanos estaríamos pagando esas pensiones.

La pregunta que se haría es la lógica para cualquier ser razonable, qué pasó con los fondos del fondo. Hay dos respuestas posibles.

Una se refiere a la idiotez, la otra a la deshonestidad (o una combinación de ambas). Por error se calcularon mal los fondos y no alcanzan, o bien los fondos desaparecieron, o la mezcla de las dos.

Y lo que bien vale una segunda opinión, me parece, es preguntar por qué razón no se hace una investigación para encontrar causas y responsables. Cualquiera con dos dedos de frente haría eso primero, antes de tomar dinero que no es de él y dárselo a un fondo que es, al menos, culpable de estar mal administrado.

No tiene sentido darle más dinero a alguien que ha dado muestras claras de ser un mal administrador.

La noticia apunta que en esta petición de fondos está involucrado un diputado, Víctor Flores, quien es líder sindical de los ferrocarrileros. Uno de los administradores del fondo de pensiones. Fascinante.

No es una situación única, ni excepcional. Es una situación clásica de gobierno el adquirir compromisos de largo plazo sin recursos suficientes y, lo peor, poner recursos en manos de quienes no rinden cuentas.

Cosas de la misma naturaleza son las que ahora tienen al mundo en tensión. Son esas cosas que crean situaciones insostenibles, como en Grecia y el resto de los países, en los que los gobiernos gastan más de lo que tienen.

Usted puede imaginarse la situación: establecer pensiones para esos trabajadores fue aplaudido, considerado un logro social, orgullo de los gobernantes que lo aprobaron, popularidad de los líderes que lo lograron.

Pero toda esa gloria de avances y justicia social padece un pequeño problema: no hay dinero suficiente para cumplir con esos compromisos y el dinero que se usa para cumplir con ellos en el corto plazo, se pone en manos que no rinden cuentas.

Lo que fue motivo de vanagloria social es en realidad una causa de vergüenza. Una irresponsabilidad.

Sume usted la serie de acciones de ese tipo que realiza el gobierno, de todas esas cosas que se llaman logros sociales, conquistas laborales, compromisos populares y demás. Cada uno de ellos adquiere compromisos financieros de largo plazo sobre recursos que no son suficientes y que son administrados sin responsabilidad.

Tarde o temprano llegará un momento en el que la realidad llega y debe aceptarse que no hay fondos para todos esos compromisos sociales. Curiosa situación, porque el mayor compromiso social de un gobierno es administrar recursos con responsabilidad y no al estilo del necio que piensa que si sigue teniendo cheques es que sigue habiendo fondos.

Mi punto es insistir en que las situaciones de gobiernos como el de Grecia y el de EEUU, no se crean de un día para otro. Se van construyendo poco a poco, durante años.

Están cimentadas en promesas populistas, que se aprueban en medio de aplausos que hablan de justicia social y de atención a reclamos populares. Y van acumulándose unas sobre otras, con peticiones como la del fondo de pensiones de ferrocarrileros.

Durante ese período de acumulación de compromisos insostenibles, quienes se opongan a ellos o llamen la atención sobre sus peligros, serán juzgados como reaccionarios insensibles a los reclamos sociales.

Y cuando la situación se vuelva insostenible, el gobernante no sabrá qué sucede en realidad. Volteará a su alrededor tratando de explicarse la razón por la que existe una crisis, sin darse cuenta de que el culpable es ese tipo de gobierno.

Y, por supuesto, intentará culpar a todos antes que reconocer su responsabilidad.

Son cosas como esa petición de regalar fondos a las pensiones de esos trabajadores, las que crean crisis como las actuales. La suma de tonterías es un déficit de inteligencia.

Post Scriptum

Hay más ideas en ContraPeso.info: Finanzas Públicas. También en ContraPeso.info: Crisis Económicas.

ContraPeso.info es un proveedor de ideas que explican la realidad económica, política y cultural y que no contienen los medios dominantes. Sostiene el valor de la libertad responsable y sus consecuencias lógicas.





esp
Búsqueda
Tema
Fecha
Newsletter
RSS Facebook
Extras